ÚLTIMO EJEMPLO DEL LAVADO DE CEREBRO SOCIALISTA CON LOS ESTUDIANTES.
Debido a las restricciones impuestas con motivo de la pandemia, los padres estadounidenses se están dando cuenta, con horror, qué niveles de adoctrinamiento ‘woke’ están sufriendo sus hijos.
Dos casos recientes, ambos en California, han saltado a la luz pública que explican por qué, en muchos casos, los profesores insistían en que los padres no estuvieran presentes durante las clases online del confinamiento.
Tomemos el caso de Gabriel Gipe, profesor en el Instituto Inderkum de Sacramento, en California. Proyecto Veritas, el proyecto alternativo de periodismo de investigación, se ha encargado de grabarle con cámara oculta, pero Gipe no disimula mucho su fervor revolucionario y da clase con una bandera de Antifa en el aula.
De hecho, podría sostener y enseñar las teorías políticas más enloquecidas, sino fuera un poco más allá y pisara todas las líneas rojas de la ética pedagógica. Y es que Gipe admitió ante las cámaras de Proyecto Veritas que subía secretamente las notas de sus alumnos que asistían a actos de Antifa, el conglomerado violento de extrema izquierda que el verano pasado promovió el saqueo en varias ciudades norteamericanas de la mano de Black Lives Matter. «Probablemente estoy todo a la izquierda que se puede estar”, confiesa Gipe ante la cámara. “Tengo 180 días para convertirles en revolucionarios«.
Gipe reconocía espiar y seguir las inclinaciones políticas de sus alumnos, y asombrarse cuando uno de ellos objetó la bandera de Antifa sobre el encerado. “Les hago un examen de ideología y pongo los resultados en la pared. Cada año están más y más a la izquierda… Hay una razón por la que estos chicos, la Generación Z, se esté volviendo más y más izquierdistas”.
La razón, naturalmente, es ser adoctrinados a tierna edad por fanáticos desaprensivos como Gipe, que llega a sugerir la conveniencia de tomar las armas para derrocar violentamente el gobierno. “Lo que me pregunto es, ¿por qué no está tomando las armas la gente? ¿Por qué no podemos tomar las armas contra el Estado?”.
El revuelo organizado por el vídeo hecho público por Project Veritas (cuya cuenta está vetada por Twitter, naturalmente), ha conseguido que Gipe haya sido suspendido, pero el mismo maestro reconoce ante la cámara que muchos de sus colegas piensan como él y adoctrinan como él en todo el país.
Como Kristin Pitzen, maestra de la Escuela Newport Mesa en el Condado de Orange, también en California, que logró hacer viral un vídeo de Tiktok en el que aparece retirando la bandera estadounidense del aula donde da clases porque le hace “sentirse incómoda”, para luego sugerir a sus estudiantes que hagan el habitual juramento de lealtad a la bandera, común en los institutos públicos norteamericanos, pero en su caso a la bandera del lobby LGTBI.
Cuenta Kristin que después de quitar la bandera de las barras y estrellas de la clase, un alumno preguntó por qué no estaba la bandera en su lugar de siempre y cómo iba a recitar el juramento, y ella respondió: “¡Pero si tenemos una bandera en clase a la que podemos jurar nuestra lealtad!”, refiriéndose a la bandera arcoiris, ya omnipresente en todas las aulas.
Pitzen también ha sido temporalmente suspendida después de las protestas multitudinarias de los padres de alumnos. Pero Pitzen y Gipe son solo la punta de un iceberg, el de una clase educativa fuertemente escorada hacia la izquierda que está más que dispuesta a convertir a los adolescentes norteamericanos en alevines de Guardias Rojos.
La prensa británica entra en pánico por Trump y el posible giro de EEUU sobre Malvinas
Medios del Reino Unido reaccionaron con preocupación ante la posibilidad de que Donald Trump revise el respaldo histórico de Estados Unidos a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas.
La prensa británica encendió las alarmas tras conocerse que la administración de Donald Trump evalúa revisar su postura sobre la soberanía de las Islas Malvinas. La filtración de un correo interno del Pentágono, difundida inicialmente por Reuters, desató una ola de reacciones en los principales diarios del Reino Unido, que interpretan el movimiento como una amenaza directa a la posición británica en el Atlántico Sur.
Medios como The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Independent y The Guardian coincidieron en destacar la gravedad del escenario para Reino Unido: por primera vez en décadas, Estados Unidos podría reconsiderar su respaldo a Londres en el conflicto por Malvinas, en medio de un fuerte reordenamiento geopolítico liderado por Trump.
Fuerte reacción mediática en Reino Unido
El diario The Sun advirtió que Trump podría examinar la postura estadounidense sobre las “Falkland Islands” como represalia por la negativa británica a facilitar bases militares durante el conflicto con Irán. Según el medio, la decisión surge de documentos internos del Pentágono donde se evalúan sanciones contra aliados que no acompañaron a Washington.
En la misma línea, The Telegraph reveló que Estados Unidos analiza “penalizar” a socios de la OTAN, incluyendo la posibilidad de revisar su apoyo a la reclamación británica sobre las islas. Esto implicaría un quiebre en la histórica alianza entre ambos países.
Por su parte, Daily Mail amplió que entre las medidas en estudio figura la suspensión de países como España dentro de la OTAN y la reconsideración del respaldo a “posesiones imperiales europeas”, entre ellas las Malvinas. La publicación remarcó la frustración de Washington ante la falta de apoyo logístico de sus aliados.
Tensión política y críticas a Europa
The Independent puso el foco en el deterioro de la relación entre Trump y el gobierno británico de Keir Starmer, a quien el presidente calificó de “cobarde” por no sumarse a la ofensiva contra Irán. Según el medio, la revisión del apoyo a Malvinas aparece como una herramienta de presión directa.
En tanto, The Guardian contextualizó el conflicto dentro de una crisis más amplia en la OTAN, donde Estados Unidos busca reordenar las alianzas en función de compromisos concretos. El diario recordó además el trasfondo histórico del conflicto por Malvinas, que enfrenta a Reino Unido y Argentina desde hace décadas.
Milei, alineamiento estratégico y oportunidad para Argentina
En este escenario, el posicionamiento internacional de Javier Milei cobra relevancia. La relación cercana con Donald Trump y el alineamiento con Estados Unidos colocan a Argentina en una situación estratégica favorable en medio de este cambio de paradigma.
Aunque Washington mantiene oficialmente que las islas están bajo administración británica, también reconoce el reclamo argentino. La posibilidad de una revisión abre una nueva ventana diplomática que podría fortalecer la posición del país en el plano internacional.
La reacción de la prensa británica refleja la magnitud del cambio en curso: el respaldo automático de Estados Unidos a Reino Unido ya no se da por garantizado, y el eje Milei–Trump comienza a impactar en uno de los conflictos históricos más sensibles para la Argentina.