España
Se les acaba la alfalfa en el pesebre. Por Jesús Salamanca Alonso
.«Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE»
El pesebre sindical se va quedando sin alfalfa. Al sindicalismo en desuso, consagrado casta y de buen vivir se le acaban los haces de alfalfa como a los aviones de ciertos países, que se van quedando sin queroseno de reserva. Sea por improvisación de los Gobiernos, mala gestión de las políticas o simplemente la conflagración de una guerra inesperada, el caso es que quienes comían ya no comen, al igual que los que vivían del lujo, malgastando fondos de la Junta de Andalucía o del Fondo europeo ya no vive igual y comprueba como Anticorrupción, la UCO o Hacienda le tienden trampas. Algunas iguales a las que tienden a los contribuyentes, que ponerlas las ponen.
Hacienda, la UCO y la Fiscalía Anticorrupción lleven a cabo una investigación en profundidad sobre la opacidad del patrimonio sindical y, en algunos casos, el de los líderes que llevan años enclaustrados con tumbona, porrón, cacahuetes y naipes de ocio alargado. Algunas sanciones a esos sindicatos machistas, privilegiados y casta se han pagado con patrimonio sindical, cuando las sanciones han sido aplicadas por la mala gestión efectuada. No echen en saco roto cómo uno de esos sindicatos amamantado por el Erario Público pagaba a su gente viajes al Caribe con cargo de los fondos que recibía de la Junta de Andalucía. Investiguen, investiguen, verán como no es necesario que me retracte.
Durante muchos años han vivido de los presupuestos y del dinero público. Ahora parece que el grifo se queda sin agua o tiene fugas por otros sitios. Grifo sin agua y vaca sin leche ya se sabe. Han tirado tanto de la ubre que no da más de sí. Están obligados a pedir perdón a los trabajadores por usos y representación fraudulenta. En España, entre los trabajadores de 25 a 44 años, está afiliado a un sindicato el 18% de los empleados a tiempo completo. Parece que ese porcentaje desciende al 10% entre los trabajadores que trabajan parcial. Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE.
«Más allá de su función institucional (…), el grado en que los trabajadores deciden afiliarse a un sindicato refleja su nivel de identificación con estas organizaciones y la capacidad de éstas para atraer y retener nuevos miembros. En los últimos años, diversos estudios han señalado un proceso de debilitamiento de la afiliación sindical en muchas economías avanzadas, especialmente entre los trabajadores más jóvenes y aquellos con trayectorias laborales más inestables». Eso se debe a una transformación estructural del mercado de trabajo, el aumento de la temporalidad y una mayor rotación en el empleo, así como por los cambios habidos en las relaciones laborales.
El nivel de identificación en España con este tipo de organizaciones no supera el cuatro por ciento. Están obligados a cambiar su estructuración, su dedicación al afiliado o usuario y a un aumento de las exigencias para la mejora de sus servicios. El gran logro del siglo XXI se habrá alcanzado cuando aprendan a mantenerse con sus propios presupuestos para ganar independencia respecto al Estado. Ahora es ese momento: vivir de sus afiliados y mantener sedes y servicios de ellos, ajenos al Estado y a las empresas. «Han vivido del robo y la venta de los trabajadores y se han dado lujos de los que se privaban los trabajadores: mariscadas, vicios mayores, orgías a destiempo, etc.», dice E. San Román, afiliado hasta su desengaño.
Ahora empezarán las huelgas que llevan años sin hacer porque, estando lleno el buche, no dan ganas de algaradas ni de quema de contenedores. Les interesan más sus intereses y llenar sus bolsillos que las necesidades de los trabajadores. Movilizaciones las llaman, pero solo recurren a ellas si les tocan el bolsillo. ¡Vividores a trabajar! Castilla y León se han comprometido a quitar las subvenciones a los sindicatos y a enseñarlos a vivir de lo que generen. Ya lo hizo en la legislatura anterior, pero solo mientras VOX permaneció en el Gobierno. Si se ha hecho en casi todos los países, ¿por qué en España seguimos sin evolucionar, pringados en naftalina y con estructuras sindicales anquilosadas? A Alfonso Fernández Mañueco le hemos dado un plazo prudencial para cerrar el grifo de las subvenciones inútiles, que las hay, y muchas. Si no lo lleva a cabo tendrá que soportar movilizaciones de la ciudadanía que produce y si no, al tiempo.
Mientras este tipo de sindicatos no cambie y se modernice, solo merecen patatas cocidas (marraneras) y no tantas gambas. ¡Ya está bien de fiestas! Para el 1º de mayo ya está organizado el comité de seguimiento para comprobar cómo desciende el «montante gambeto» de España. Contabilicemos gambas y liberados.
España
¿Funciona el socialismo de naftalina y podredumbre? Por Jesús Salamanca Alonso
«Con la pareja de rojillos de UGT y CC.OO., así como el batallón de liberados sindicales a costa del Erario Público, y el fraudulento Patxi López, se puede demostrar que el socialismo funciona, pero solo para ellos».
El Óscar al abandono democrático ha sido para Sumar, Hamás Madrid, UGT y CC.OO. Hace tiempo que Pedro Sánchez les ha comido la tostada y el espacio. Esta izquierda cavernaria tiene más cargas que un mulo africano. Ya verán como la izquierda se echa a la calle no tardando, quizá tan pronto como vean que el pesebre se queda sin alfalfa que llevarse a la boca. ¿Y los asesores del sanchismo barato? Pues a esos les faltará tiempo para salir corriendo en busca de otros «curres» donde no se trabaje en exceso y, si puede ser, que no sea costoso. Esta última noche no han dormido, sobre todo cuando han visto las imágenes de la Puerta del Sol con María Corina Machado y Díaz Ayuso abanderando la libertad; sí, esa libertad que los «falsos miuras» de la izquierda nunca entenderán en reuniones como la Cumbre celebrada en Cataluña.
Estamos comprobando que el 1º de mayo, día de la «Gran Gamba», lo han hundido desde la izquierda vocinglera, chillona, amenazante y generadora de odio. Hace tiempo que esos sectores menos atractivos para la sociedad española se hunden solos, no hay más que mirar las encuestas de los últimos días y el presidente Sánchez prometiendo a la banda zurdo-hispana y brasileña que va a levantad la Internacional socialista mientras desaparece la ultraderecha.
Él, con sus mentiras y sus barbaridades de personaje político inmaduro, nunca cumple. Siempre se queda a medias y todo se debe a su ineptitud y vagancia institucionalizadas, a su mala fe y al odio que genera por donde pasa, junto a su desconfianza entre los sectores de progreso de la sociedad moderna. Nada que ver ese progresismo moderno, al estilo de Corina y Ayuso, con el progresismo de coca, hierba, orgías, lupanares y fraude con fondos europeos y de otra procedencia. Hablamos de una izquierda de naftalina y podredumbre.
A la siniestra se le acaba el chollo, como a los sindicatos de garrafa y porrón, que ven cómo la ínclita presidenta de Madrid arremete contra los aliados siniestros del presidente, y contra él mismo, y no se le caen los anillos por decir que «están de guateque por Barcelona», como estuvo de pendoneo doña Yolanda» cohete» en la entrega de los Óscar americanos, que la condenaron políticamente para siempre o la kafkiana actitud de «la Paqui» durante su comparecencia en el Senado. Vaya gente de la que se rodea don Felón «cum fraude», la catedrática «Pelela» de Valderas, don «Pepinillo» Bolaños o los secretarios de organización del PSOE, pasando por los dos Óscar sin bendecir y maestros del insulto, el bulo y la calumnia bullanguera. Como pueden comprobar, siempre entre personajes de desecho, latrocinios fundados y tapaderas fraudulentas con nombre rimbombante al más puro estilo del África Center.
Los venezolanos han dado un ejemplo en la Puerta del Sol. No son izquierdosos de caverna y naftalina. No se cansaban de gritar lo que más anhelan y lo que a España le falta desde hace tiempo: Libertad, elecciones y juicio sumarísimo al dictador; allí Al inmaduro Nicolás y aquí al plagiador, huidizo de Paiporta y fraudulento personaje. Sin duda, cada cuál pide lo que precisa. La líder opositora venezolana es un dechado de virtudes que reconocen sus seguidores. Con ella tiene una fuerte y democrática deuda el del pelo colorao, cada vez más desorientado, incisivo y próximo al «Premio de la Guerra». Tiene mucho en común con el traicionero Sánchez, que nunca completa sus cometidos y mucho menos sus obligaciones. En mi vida he visto a dos personajes tan parecidos, ni las comen ni las dejan comer. Estos dos «pensadores» son como las gallinas de Cafarnaúm, que aprendieron a nadar para fornicar con los patos. Me recuerdan a esa navaja que no corta y ya se sabe «amigo que no da y navaja que no corta, aunque se pierda no importa».
Hoy nos levantamos con una mala noticia para los sindicatos de la izquierda desprestigiada y anquilosada. «La Guardia Civil confirma que UGT-Andalucía pagaba viajes al Caribe a sus cargos con fondos de la Junta». Así lo describe el diario, El Español, sin rodeos. Nadie debe extrañarse si en Andalucía y otras CC.AA. cierran el grifo a esa indecente forma de trabajar. «Abascal – dice la ciudadanía — se ha convertido en el terror de los vagos y de los mamones sindicalistas…» Quien tenga dudas, que se lo piense dos veces y responda a esta pregunta ¿serían usuarios principales de la Ley de Vagos y Maleantes de 1933 los líderes de los sindicatos sectarios y de clase?
Con la pareja de rojillos de UGT y CC.OO. y el fraudulento Patxi López, se puede demostrar que el socialismo funciona, pero solo para ellos. Este último cobra por encima de los 122.000 euros al mes con dietas aparte y desprecia a los profesionales de la información por miedo a ser descubierto, aunque ya lo caló Vito y ha demostrado que es un patoso con fundamento y odio acumulado. Vive de la política desde 1987, no ha trabajado nunca ni para él ni para España ni para Vascongadas. No dudó en mentir en su currículum donde decía que tenía una licenciatura y era tan falsa como la de Begoña «Pelela» Gómez o el doctorado de doña Mónica García. Indagamos, y comprobamos que no tenía Patxi esa licenciatura a la que alude ya que dejó la carrera con 27 años sin conseguir aprobar el primer curso. Ven como SÍ FUNCIONA EL SOCIALISMO PARA ELLOS.
Pero la corrupción le atenaza a Sánchez, esta vez en Valencia. Parece que España está más podrida que una rebanada de pan enterrada en cebada. Hoy nos enteramos de que la UCO apunta a financiación ilegal del PSPV (PSOE Valencia) con «comisiones de 600.000 euros» ¿Va a dimitir la ministra Durant? En el PSOE no dimite ni Saánchez ni los «diputeros» del Ramses, NI Tito Berni, ni Sánchez, ni Patxi….
Si pensaban que eran solo los sindicatos sectarios, machistas, homófobos y falsarios, aquí tienen a más sociatas que se agarran a un porrón, aunque falte vino. Si es necesario se meten en el porrón para seguir cobrando y vivir del Erario Público.
Habitualmente le enviamos todos esos chanchullos y muchos más a la Fiscalía europea. ¿Creen que sabrán qué hacer con tana información? Con parte de los Fondos europeos hicieron los sanchistas mangas y capirotes de una simple capa. Doy fe.
