Salud
Alerta alimentaria: Polonia ha exportado carne de vacas enfermas a países europeos como España

Un matadero polaco ha exportado alrededor de 2.500 toneladas de carne de vacas enfermas a diez países de la Unión Europea (UE), entre ellos España, según reconoció hoy la inspección veterinaria de Polonia.
Además de España, los países importadores de esta partida son Finlandia, Hungría, Estonia, Rumanía, Suecia, Francia, Lituania, Portugal y Eslovaquia, y también se distribuyó a 20 puntos de venta en Polonia, de donde ya ha sido retirada.
La Comisión Europea (CE) ha instado a los países afectados a retirar de forma urgente del mercado todos los productos derivados de dicha partida.
Las autoridades veterinarias de Polonia han reconocido la exportación de carne de vacas en mal estado después de que un vídeo grabado con cámara oculta por la cadena de televisión local «TVN24» mostrase el pasado fin de semana el sacrificio de ganado vacuno enfermo en un matadero de Ostrów Mazowiecka (norte del país).
La inspección veterinaria polaca ha retirado el permiso para operar al matadero involucrado.
Polonia produce más de 550.000 toneladas de carne de vacuno al año, de las cuales un 85 % se destina a la exportación.
Polonia las retira
Portugal retiró hoy del mercado un lote de 99 kilogramos de carne de vaca procedente de un matadero de Polonia que no tenía condiciones para el consumo y dio la alerta a las autoridades europeas.
En un comunicado, el Ministerio de Agricultura portugués informó de que el aviso inicial fue dado por la Red de Alerta Rápida que integra el sistema de seguridad alimentaria de la Unión Europea (UE).
El lote de carne aprehendido, destinado a un operador de comercio minorista de Portugal, fue destruido.
La Dirección General de Alimentación y Veterinaria lusa envió un informe sobre la situación a las autoridades europeas.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






