Europa
Alternativa para Alemania: se impone como segunda fuerza en las elecciones regionales en Brandeburgo y Sajonia

La derecha identitaria alemana se preparaba este domingo para lograr un fuerte avance en las elecciones regionales en Sajonia y Brandeburgo, en el este del país, un resultado que podría colocar a la coalición de la canciller Angela Merkel ante nuevas turbulencias precisamente en el 80° aniversario de la invasión nazi de Polonia que dio inicio a la Segunda Guerra Mundial.
En Sajonia y Brandeburgo, dos estados federados del este de Alemania, unos 5,5 millones de electores estaban convocados a las urnas este domingo para elegir a sus nuevos parlamentarios regionales.
Tras el cierre de los colegios electorales, a las 18:00 hora local (16:00 GMT), se publicaron los primeros resultados a boca de urna, a la espera del conteo oficial.
De acuerdo a estos datos, citados por la cadena Deutsche Welle, el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) obtenía el segundo lugar en ambos distritos, lo que significa un enorme crecimiento con respecto a las últimas elecciones, aunque no fue suficiente para que se convirtieran en la primera fuerza en estos distritos.
En Brandeburgo lograban el 22,5% de los votos, superados por la oficialista socialdemocracia (SPD), que lograba el 27,5%. Mientras que en Sajonia alcanzaban el 27,5%, por detrás del 32% de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), mismo partido de Merkel.
En las anteriores elecciones de 2014, AfD había logrado apenas 12,2 puntos en Brandeburgo y cerca de 9,7% en Sajonia.
Si bien estos dos estados suponen sólo el 12% del electorado alemán, estas elecciones, que se completarán con una tercera el 27 de octubre en Turingia -otra región de la exRepública Democrática Alemana (RDA, comunista)- , están siendo seguidas con lupa en el país, que este año celebra también el 30° aniversario de la caída del Muro de Berlín.
En Brandeburgo, el Land (estado) que rodea a Berlín, AfD había obtenido en el último sondeo un 21% de intención de voto, un punto por detrás del partido socialdemócrata, que hoy en día tiene el control de la coalición de la izquierda que gobierna en el estasdo y con estos resultados preliminares lo estaría reteniendo.
En la vecina Sajonia, la otra región que votaba el domingo, la derecha identitaria era superada en los sondeos por los conservadores de la canciller Merkel (CDU), que tienen a ese Estado como su feudo.
En caso de confirmarse los resultados, se trataría de una progresión espectacular con respecto a las anteriores elecciones de 2014, cuando cosecharon apenas 12,2 puntos en Brandeburgo y cerca de 10 en Sajonia.
En cualquier caso, esto no alcanzará a AfD para acceder al poder en esas regiones: los partidos tradicionales, en particular CDU, ya han advertido que no formarán coalición con AfD.
En estos Länders (estados) de la ex-RDA, de los que muchos jóvenes siguen emigrando cada año hacia el oeste de Alemania por sus salarios más atractivos, muchos ciudadanos sufren una sensación de desvalorización, a pesar de la fuerte caída del desempleo en la última década.
La generosa política de acogida de refugiados de Merkel en 2015 también hirió a una parte de la población, que sintió que el Estado se ocupaba más de los migrantes que de ellos.
AfD explotó esos temores e hizo campaña contra los partidos tradicionales, a los que asimiló al expartido comunista de la RDA.
Estas elecciones regionales sirven de ensayo en tamaño real para la canciller, al frente desde el año pasado de una coalición frágil con los socialdemócratas del SPD, y que ya anunció que abandonará el poder en el otoño de 2021.
Las dos elecciones podrían provocar una «tormenta» en la coalición, según Der Spiegel.
«El problema es simplemente que el gobierno no ha logrado ofrecer una perspectiva a la gente del Este tras la caída del comunismo», opinaba Karl-Heinz Landgraf, de 75 años.
«Espero que ganen otros partidos que defienden la apertura, la democracia y la protección del medio ambiente», afirmaba a su lado Monika Schneider, de 49 años.
Pero no parece sencillo. Merkel, oriunda de otro Estado del este (Mecklenburgo-Antepomerania) y muy impopular entre los simpatizantes de AfD, se abstuvo de hacer campaña y prefirió dejar el terreno a los barones locales de su movimiento.
El SPD, sin dirigente desde hace varios meses y en caída libre en los sondeos, están una situación aún peor.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






