España
Ana Pastor y su «agencia gubernamental censora» MIENTEN en Facebook y califican de «bulo» las imágenes de las ministras con guantes de látex
De forma incalificable, inédita y por supuesto rastrera, Ana Pastor y sus periodisto-mamporreros del Poder nos atacan, babeantes y con ojos desorbitados, cuando nuestras informaciones dañan de algún modo la escasísima credibilidad de la piara ministril, a la que algunos, en su ingenuidad, denominan Gobierno de España.
Es por ello que la nueva «Policía del Pensamiento» que ya describió Orwell en 1984, encarnada a día de hoy en las siniestras empresas «Maldita» (sic) y «Newtral» trabajando y cobrando una inimaginable cantidad de dinero, ha decidido que la noticia de que las ministras que acudieron al Aquelarre Feministoide del 8M, con guantes quirúrgicos de latex, es, simple y llanamente, MENTIRA.
Les da igual que haya fotos, imágenes y testigos de todo aquello. Nos acusan de MENTIR porque, dicen, estas inefables mujeres portaban dichos guantes como elemento de adorno, disfraz y reivindicación por -atiendan- su color morado.
Guantes de látex.
Quirúrgicos.
Adornos reivindicativos.
Todo muy creíble. Pero la versión de la amancebada en coyunda no marital de Ferreras, la ínclita, inefable e insoportable Ana Pastor se impone gracias al «porque sí», porque lo dice ella, y ella es mujer, y como dice la venerable anciana -ministra por accidente- Carmen Calvo, «A las mujeres se las cree sí, o SI».
Tal cual.
Por todo ello, sin vergüenza alguna, el mecanismo de arrastre del socialismo masónico iluminado por amplias, largas y pronunciadas probóscides, como la de su mismo fundador, señor Zuckerberg, nos ha apellidado de MENTIROSOS, de propagadores de BULOS y además nos cierra, sin previo aviso, sin posibilidad de defensa y sin derecho a réplica -que para eso vivimos en socialismo Fabiano- la Página de Presentación de este su diario, señoras y señores lectores.
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Desfachatez en su máxima expresión. La información NO es un bulo. Del mismo modo, Ana Pastor animó a acudir al Aquelarre del 8M sabiendo que causaría muertos y enfermos graves.
Al menos, y esto es algo que le decimos personal y directamente a la señora Pastor, nos sentimos orgullosos de que nos llamen «creadores de bulos» porque es falso y mendaz. Pero en cambio nosotros la acusamos a USTED y a las mujeres y hombres de su cuerda e ideología de provocar MUERTOS animando inconscientemente a la asistencia al aquelarre feministoide del 8 de Marzo, sabiendo como sabían que la peor epidemia de los últimos CIEN AÑOS se cernía sobre España.
Y a pesar de ello, sin importarle a usted LAS MUJERES, los niños y las niñas que asistieron, animó, incitó e insistió en la asistencia a un acto que está provocando enfermos graves y MUERTOS POR MILES.
¿COMO PUEDE usted, Ana Pastor, dormir por la noche sabiendo esto?
Ahora bien; ALERTA NACIONAL tiene un compromiso permanente con sus lectores y con todos sus amigos que nos obliga a mantenernos firmes, impasible nuestro ademán, antes cualesquiera tropelías que la canalla roja quiera arrojarnos y con las que quiera, -algo imposible- derrotarnos.
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España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

Española.
12/04/2020 at 12:38
Cuidado con esta tipa.