España
Andalucía. Más autocrítica, por favor

Antonio González Terol (alcalde de Boadilla del Monte).- Comenzaré este artículo con unos escuetos datos que nos situarán de lleno en la cuestión a abordar. Los 36 años del PSOE en el poder autonómico andaluz han propiciado que esta sea la sexta región de toda Europa con mayor tasa de desempleo, que cuatro de cada diez andaluces vivan en riesgo de exclusión y que, tal y como señala el Informe PISA, el fracaso escolar de sus jóvenes supere en cinco puntos la media nacional.
He realizado varias visitas a esta Comunidad Autónoma con motivo de la reciente campaña electoral del Partido Popular. Allí pude comprobar de primera mano cómo la obsesión del PSOE durante estos casi 40 años de Gobierno fue crear una economía dependiente del sector público y fortalecer su propio poder político en detrimento de la sociedad civil. Así es como hemos llegado a la situación actual, donde esta región, que por capital humano, riqueza natural y ubicación geopolítica podría ser la California de Europa, desde hace años se aleja de cualquier criterio de convergencia con respecto a la media de España.
Lamentablemente, los más de 45.000 millones de euros que la Unión Europea ha destinado a las ocho provincias andaluzas para la construcción de infraestructuras y servicios no han producido estos años los efectos deseados, lo que demuestra que cuando las ideas no son buenas, los recursos materiales, por abundantes que estos resulten, caen en saco roto. Mención aparte merecen los casos de corrupción del socialismo andaluz; su glosa necesitaría de un artículo propio. Suficiente elocuencia encontraremos en las cifras hurtadas al erario -más de 5.000 millones de euros bajo lupa judicial- y en la imagen de dos presidentes de la Junta sentados en el banquillo.
Visto lo visto, es fácil entender que los votantes hayan decidido quitarse de encima el lastre que el PSOE representa para el futuro de Andalucía. El resultado electoral expresa un mandato de cambio y Juanma Moreno es la persona a quien los votantes han encargado presidir dicha tarea.
Pero esta no es la única lectura que se puede extraer de los comicios. Muchos andaluces también se han abstenido de votar a unas siglas, las socialistas, severamente cuestionadas desde el momento en que el PSOE gobierna en España con el apoyo de los golpistas en prisión, de la izquierda comunista y de los simpatizantes de ETA. PDeCAT, ERC, Podemos y PNV-Bildu; estas son algunas de las fuerzas que sostienen al señor Sánchez en La Moncloa. ¿Con semejantes aliados -se habrán preguntado muchos hombres y mujeres de bien que solían votar al puño y la rosa-, entonces, quiénes son los adversarios del PSOE?
Pobreza, atraso en los resultados educativos, corrupción, clientelismo, pérdida sistemática de oportunidades… Y cerrazón ideológica. Sospecho que muchos andaluces están igualmente hartos de que la extrema izquierda no ceje en sus constantes ataques a unos valores y a un estilo de vida que, además de ser perfectamente respetable, una inmensa mayoría de españoles sienten como propios. Desde hace tiempo caminamos hacia un modelo de sociedad asfixiante por monocolor; y todo porque los radicales han colocado en el centro de su particular diana del odio realidades tan dignas de aprecio como el derecho a la vida, la libertad de educación, los toros, los símbolos nacionales o la caza.
No se puede dejar de reconocer tampoco que el PP, debido a la dureza de la crisis, en ocasiones tuvo que posponer lo importante para solucionar lo urgente. Fue duro el desgaste que sufrió por la continuada acción de Gobierno en aquellas condiciones singularmente difíciles. Por ello, la presidencia de Pablo Casado ha significado una renovación muy positiva en nuestro liderazgo. Dicho esto, se necesita tiempo -como en cualquier otro proceso de renovación- para que estos efectos positivos se manifiesten con todo su vigor.
En cualquier caso, la suma de PP, Ciudadanos y Vox -59 diputados, cuando la mayoría absoluta está en 55- expresa un claro deseo de cambio. Que el PP lidere la alternancia no solo es la mejor garantía de que el pacto acordado estará regido por el interés general de todos los andaluces, sino también lo más natural. Todas las fuerzas que quieran sumarse para apoyarlo habrán de ceñirse, como no podría ser de otro modo, al más escrupuloso respeto por la Constitución. Por cierto, no deja de resultar curioso que aquellos que no han mostrado reparo alguno en pactar con comunistas, supremacistas, separatistas, en prisión ahora, y blanqueadores de la herencia e historia etarra, de pronto, comiencen a expresan toda suerte de escrúpulos y precauciones. No cuela.
Como tampoco cuela la estrategia de intimidación y altercados públicos que ha puesto en marcha el señor Iglesias ante unos resultados electorales que manifiestan el sonoro fracaso de su franquicia electoral. Los graves disturbios que hemos visto esta semana en distintas ciudades andaluzas, y que se saldaron con varios detenidos, reflejan la pulsión totalitaria de la extrema izquierda y, desde luego, es algo intolerable.
El cambio que ha comenzado por Andalucía, la región más poblada de España, no solo demuestra que el CIS de Tezanos es muy poco creíble, sino también una muestra de que el PSOE está cada vez está más agotado y sus aliados independentistas y comunistas solo ofrecen entropía y desunión ante el conjunto de una sociedad que, de forma creciente, anhela estabilidad, crecimiento y concordia. El Partido Popular, con Pablo Casado al frente, muy pronto liderará este cambio desde el Gobierno de España.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






