Sociedad
#ASCOEXTREMO: Educación. ¿Qué pinta Escuelas Católicas reuniéndose con un grupo LGTBI en favor de un «Pacto educativo»?
¿Estaría justificado el miedo de los padres a que en un futuro se incluyeran también en los colegios católicos contenidos afectivo-sexuales, de aquellos que promulga la ministra Irene Montero sobre: «relaciones sexuales, erotismo, placer y genitales?»
¿Qué pinta Escuelas Católicas reuniéndose con un grupo LGTBI en favor de un «Pacto educativo»?
Recientemente, Escuelas Católicas, que engloba a la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza y la patronal de colegios Educación y Gestión y alberga en sus aulas a más de 1 millón 200 mil alumnos en unos 6 mil centros de ideario católico, había anunciado en Twitter un «Pacto Educativo con CRISMHOM Comunidad Cristiana LGTBI-H». El anuncio estaba acompañado por una foto de representantes de CRISMHOM junto al Secretario General de Escuelas Católicas, el religioso trinitario, Pedro José Huerta Nuño, presentado en el sitio web de Escuelas Católicas como experto en pastoral escolar, con formación en materias como generación Z, inteligencia espiritual y emocional o «mindfulness e interioridad».
Las siglas CRISMHOM responden a «Cristianas y cristianos de Madrid homosexuales». Su denominación oficial es «CRISMHOM Comunidad cristiana LGTBI+H. Asociación de diversidad sexual e identidad de género». Se define como «una entidad de diversidad sexual, de carácter ecuménico cristiano». Está afiliada a la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). Dicha asociación, con sede en Chueca, es conocida por defender que las relaciones entre personas del mismo sexo son moralmente buenas y queridas por Dios, contra lo que enseña el Magisterio de la Iglesia.
En su declaración relativa al Sínodo de la Sinodalidad, CRISMHOM y sus socios de la «Red Global de Católicos Arcoiris» afirman que su misión prioritaria es «liberar a las personas como nosotras del yugo de la doctrina moral tradicional».
También ha respaldado la bendición de parejas del mismos sexo, pese a que la Congregación para la Doctrina de la Fe rechaza como «ilícita toda forma de bendición que tienda a reconocer» estas uniones.
El secretario general de Escuelas Católicas, el religioso trinitario Pedro Huerta, encuadra el encuentro con CRISMHOM en el “Pacto Educativo propuesto por el Papa Francisco”. “Desde Escuelas Católicas nos estamos encontrando con diferentes religiones, confesiones cristianas, asociaciones y entidades”
Volviendo a la reunión entre Escuelas Católicas y CRISMHOM bajo la idea: “construimos Pacto Educativo” cabría preguntarse si se habría alcanzado algún acuerdo y en qué términos con Escuelas Católicas.
Fuentes de la Escuelas Católicas aseguraron en primera instancia a ACI Prensa que esta reunión “no significa nada concreto”, en el sentido de que no se ha producido un acuerdo programático .
En una respuesta ampliada, su secretario general, el religioso trinitario Pedro Huerta, encuadra el encuentro con CRISMHOM en el “Pacto Educativo propuesto por el Papa Francisco”. “Desde Escuelas Católicas nos estamos encontrando con diferentes religiones, confesiones cristianas, asociaciones y entidades”, abunda el religioso.
Así, se han mantenido encuentros con entidades islámicas y evangélicas. También con Cáritas Española o la confederación de religiosos CONFER.
Y en este marco Escuelas Católicas “ahora se ha reunido con Crismhom, la comunidad cristiana LGTBI+H”, reafirma Huerta.
La intención es “encontrarnos con el otro, desde lo que nos une y desde lo que nos separa”, manifiesta.
También ha afirmado que «en nuestros Colegios se enseña el magisterio de la Iglesia en todos los ámbitos. También en los temas más espinosos. No nos salimos de ese Magisterio», pero que ·«no queremos educar en la exclusión hacia otras personas, sino en el respeto y en el servicio». ¿Acaso los niños educados en, este caso específico, en colegios católicos, necesitan un refuerzo para no excluir a otras personas, sino en el respeto y en el servicio?
Desde Infocatólica se preguntan lo mismo que nos preguntamos nosotros: ¿qué significa que, aparte del tuit en cuestión, desde hace tiempo en la página web de Escuelas Católicas, la asociación Crismhom sea una de las entidades que figuran en el apartado «Alianzas»? ¿También es un malentendido? ¿Hay una alianza, pero no un pacto con la asociación LGTBI? ¿Significa algo eso?
¿Estaría justificado el miedo de los padres a que en un futuro se incluyeran también en los colegios católicos, por poner un ejemplo práctico, contenidos afectivo-sexuales, de aquellos que promulga la ministra Irene Montero sobre, por poner algún ejemplo, «relaciones sexuales, erotismo, placer y genitales»?
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
