Opinión
¡Asesinato virtual en X! (antes Twitter) por parte de Rosa Martínez hacia una semoviente feminista acongojada

Introducción: Hilo ofrecido graciosamente y sin ánimo de lucro por la Twitstar Rosa Martínez (https://twitter.com/el_gen_martinez) para la educación y formación del espíritu femenino, que tanto, tanto lo necesita. Sobre todo, el de esas jovencitas confundidas y equivocadas por las jipiprogres de Podemos, PSOE, PCE y otros corrales de mala nota.
Les recomendamos, eso sí, que la sigan en X (antes Twitter) y no dejen de visitar su canal de Youtube (https://www.youtube.com/@elgenmartinezdecharla)
Como no tengo pelos en la lengua lo voy a decir muy clarito, a ver si con este hilo se entiende:
Me importa un pepino de mar si tu abuela saltaba a la comba en Semana Santa, rezaba el rosario o echaba polvos en el pajar.
Y me importa un pepino de mar porque lo que hiciera tu abuela no implica que todas las mujeres de esa época tuvieran que hacer lo mismo, máximo cuando te dicen que no, que había muchas que no vivían así.
De modo que si lo que tú quieres es decir que tus padres te obligaban en Semana Santa a hacer encaje de bolillos para el manto de la Virgen del santo cilicio, di exactamente eso.
Y si quieres decir que tu padre no te dejó estudiar una carrera de ciencias porque tu padre era un cavernícola que quería que te casaras con un marqués y te dedicaras a lavarle los calzoncillos el resto de tus días, di exactamente eso.
Pero, señoritas y señorites feministoides, dejad ya, por favor, de inventar una historia negra para las mujeres de este país como si el último siglo hubiéramos vivido en el siglo XII o en uno de esos países islámicos que tanto os gustan y que nunca criticáis. Haceos responsables de vuestras miserias sin tratar de extrapolarlas por imposición a todas las demás, por favor.
Si tu novio te engañó, te maltrató y/o te humilló, asúmelo y avanza, porque anclarse en que todos los hombres son así solo te convierte en una desgraciada. Créeme, sé de lo que hablo.
Si tu abuela o tu madre pasaron las de Caín, siéntelo mucho por ellas, pero no trates de imponer su realidad a todas las mujeres. Ni trates de excusar que ha habido mujeres felices, libres y plenas porque serían de tal ideología o ricas:
eso solo te empobrece a ti.
Las mujeres no necesitamos victimizarnos para avanzar y tomar lo que es nuestro y nos corresponde. Mucho menos, victimizarnos hasta niveles absurdamente ridículos y ficticios.
Las mujeres no necesitamos echar basura sobre los hombres y rebajarlos hasta la monstruosidad para darnos valor a nosotras y sentirnos seguras y a salvo.
Sé una mujer. Sé segura de ti misma, de tu pasado y de tu futuro, elige bien a tus compañeros en el viaje de la vida, que serán los que te levanten cuando caigas. Porque, aunque hagas bien las cosas y por muy mujer y muy capaz que seas, créeme que caerás muchas veces. Y de nada te servirá echarle la culpa a los demás de tu caída.
Hazte responsable de tus resbalones. Aprende a levantarte. Si tienes una mano que te ayude, mejor que mejor, porque si no rechazas ninguna mano amiga, encontrarás muchas manos de hombres fuertes y maravillosos dispuestos a ayudarte y no porque seas una mujer débil: porque eres una persona y todos, alguna vez, necesitamos ayuda.
Nunca he necesitado decir que soy feminista, pero no me cabe duda de que lo soy mucho más que las que se juntan un 8M para gritar «machete al machito» o las que ven machismo hasta en la temperatura del aire acondicionado.
Y me va bien así. Soy feliz.
¿Qué quieres ser tú?
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






