España
Así malgastan estos granujas: El Congreso se gastará 260.000 euros solo para que Pablo Echenique ocupe un asiento en la segunda fila
La Mesa del Congreso ha encargado este lunes la redacción del proyecto para las obras de reestructuración de del hemiciclo que permitan el acceso del portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, a su escaño en la segunda fila del salón de plenos. En un primer informe del arquitecto de la Cámara, perteneciente a Patrimonio Nacional, se propone instalar una plataforma elevadora que tendría un coste de unos 260.000 euros.
La Cámara baja solicitó el pasado 23 de enero un documento al arquitecto con el objetivo de conseguir la «mejor solución para cumplir con la normativa de accesibilidad» del hemiciclo, respetando al mismo tiempo el patrimonio histórico.
La solución planteada en este primer informe consiste en un sistema mecánico, homologado y oculto, que permite elevar una plataforma hasta un nivel de altura de tres peldaños.
Evitar entorpecer los plenos
El Congreso explica que, por su diseño, esta estructura no tendrá apariencia visible y quedará integrada en la estética histórica del hemiciclo, sin que altere su funcionalidad o su apariencia externa y sin que afecte a la estructura del sótano del palacio, informa Europa Press.
Los expertos precisan que esta plataforma elevable se podría realizar en 90 días, mientras que su instalación supondría otro mes. En este sentido, plantean que esta operación se haga en verano para no entorpecer el calendario de sesiones plenarias del Congreso.
La Cámara también informa de que para esta intervención hay un presupuesto de licitación de un máximo de 258.320 euros, IVA incluido. La Mesa del Congreso tendría que ir aprobando los pliegos de los concursos en los próximos meses.
El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha considerado según recoge Efe una «buena noticia» que se vaya adaptar el Congreso para que sea accesible no solo por su caso sino también «por cualquier diputado» que pueda estar en su situación.
«Creo que el Congreso está haciendo lo que hay que hacer. En el siglo XXI el Congreso tiene que ser accesible no ya por mí, sino por cualquier diputado», ha asegurado Echenique preguntado sobre las obras para la accesibilidad del hemiciclo que se harán en verano de este año y supondrán una inversión de más de 258.000 euros.
«En el conjunto del país hay muchísimas personas que tienen problemas para subir a un autobús o a un local comercial, y a veces en su propia vivienda. Es una tarea pendiente de nuestro país la accesibilidad universal», ha asegurado Echenique.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
