Opinión
Atropello a la Libertad e indignación
Me había llegado hace unos días la convocatoria de una conferencia que con el título “España en la Historia” iba e exponer el Prior de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, Fray Santiago Cantera, en la Casa de la Cultura de San Lorenzo de El Escorial este pasado viernes, 11 de octubre, víspera de la celebración en el mundo hispano del Día de la Hispanidad y Festividad de Nuestra Señora del Pilar, patrona de ese glorioso Cuerpo que es la Guardia Civil, hoy desnaturalizado en parte desde el alto mando por esa maldita “corrección política” que se ha impuesto en las últimas décadas desde los diferentes ejecutivos, de uno u otro color, y que no sólo no corrigen sino que aumentan los partidos que venían a “regenerar la política”.
Y allá me fui con tiempo suficiente previendo, como así fue, que podría haber una importante retención en algunos tramos de la A-6, al ser viernes por la tarde y víspera de un sábado festivo, que no puente como se suele denominar por algunos. Pude comprobar, al pasar por la entrada al acceso a la Basílica de la Santa Cruz -sobre las 18:15-, que el comunicado de la deshonra de Cabra, la “egabrense” -por no utilizar otro “toponímico” que le vendría más apropiado- Carmen Calvo “Pixie”, tras ese anuncio con el que hizo cortar la emisión de casi todos los medios de comunicación después del consejo de ministros, en el que “dixit”, con su cara de odio y sectarismo más marcada, que “los restos de Franco saldrán del Valle antes de día 25 de Octubre y se prohibirá la entrada al recinto” (o algo así), que las cancelas estaban cerradas y “protegidas” por un fuerte dispositivo de la Guardia Civil que impedía el paso, ante la expectación de varios medios de comunicación allí apostados.
Pero la sorpresa surgió al llegar a la puerta de la citada Casa de Cultura y enterarme por un amigo que había llegado unos minutos antes, de que se había procedido a suspender el acto, como poco después apareció en un cartel que colocaron a la entrada del patio que da acceso al recinto: «La conferencia ‘España en la historia’ programada para hoy 11 de Octubre a las 19 horas en el salón de actos de la Casa de Cultura, queda suspendida, según comunicación realizada por la asociación organizadora (ACAE)», siglas que responden a Asociación.
Cultural Amanecer de España. Al parecer, se impuso la petición que había hecho el concejal de Podemos-Equo, Esteban Taettamanti, que había solicitado al Ayuntamiento la cancelación de la citada conferencia del Padre Cantera, a la que la propia ACAE, según recoge el digital Aquí en la Sierra, había respondido contundentemente que “Los motivos que apuntalan la solicitud de ‘censura previa’ instada a la alcaldesa de San Lorenzo se ciñen a lo siguiente: Podemos se opone a que Fray Santiago Cantera, doctor en Historia y autor de 17 libros (seis de ellos publicados fuera de España) y algunos tan relevantes como ‘Hispania Spania, Los monjes y la cristianización de Europa o Una visión cristiana de Europa’, en su calidad de vecino de San Lorenzo de El Escorial, historiador avalado con una obra ostensiblemente superior a la del concejal Tettamanti -si la hubiere-, pueda compartir sus conocimientos con nuestros vecinos sobre un tema centrado en desarrollo del concepto de España desde sus orígenes hasta el siglo XVIII”.
Acompaño el enlace en el que se puede completar la información: https://aquienlasierra.es/san-lorenzo-de-el-escorial/respuesta-conferencia-prior/48628/ y añado yo que, si la conferencia se ceñía a ese periodo “hasta el siglo XVIII”, ¿qué le molestaba entonces al mencionado concejal Esteban Tettamenti Bogliaccini?, por cierto, otro “hispano” importado, en este caso de Uruguay, que, al más puro estilo Pablo Echenique, Ángel Gerardo Pisarello -¿habrá algo más en estos, curiosamente, de origen italiano?- o sor Lucía Caram, por citar sólo a los más “representativos” de este sentimiento sectario antiespañol que están protagonizando siempre esa “deriva de odio, hostilidad y discriminación en la que parece estar entrando España” -como también recoge el comunicado de ACAE-, viene a restañar aquí el odio que algunos oriundos de aquellas latitudes han sacado ahora contra la Madre Patria España, que les dio todo y sin cuya civilización, más que posiblemente, no existirían.
No dejaban de hacerse especulaciones y escucharse rumores entre los presentes, con algunos de los cuales tuve ocasión de mantener una interesante charla durante casi dos horas -había que “amortizar” el viaje, jejeje- tras la decepción inicial por la suspensión de la conferencia, sobre lo que había realmente detrás de la decisión y no faltaron comentarios sobre “presiones del gobierno y municipales”, “al cerrar los accesos y haberse anunciado la exhumación para cualquier momento, incluso utilizando un helicóptero para evitar posibles problemas de enfrentamientos de hacerlo por carretera –frase esta última atribuida a algún miembro del desgobierno en funciones-, Fray Santiago habría decidido quedarse en la Basílica como único defensor de continuar las acciones que el Derecho permita”, etc. Y no faltó un comentario que me hizo cierta gracia, dentro del cabreo que la situación global impone entre muchos de nosotros: “lo que tenía que haber hecho Fray Santiago es haber sacado antes el ataúd de Franco, llevándolo a un lugar seguro y, cuando llegaran allí las tropas del gobierno, que se encontraran el lugar vacío o con un muñeco”.
En fin, todo un atropello a la libertad de algunos españoles que produjo la indignación de los que nos acercamos ayer a la Casa de Cultura y en particular a la libertad de expresión que si es para hablar de España y su Historia es censurada por sus detractores de la izquierda podemita, aludiendo a que “exalta valores antidemocráticos” -quién fue a hablar-, calificativo que aplica al conferenciante Fray Santiago, pese a estar reconocido como reputado historiador https://aquienlasierra.es/san-lorenzo-de-el-escorial/podemos-pide-que-se-suspenda-una-conferencia-en-san-lorenzo-del-prior-del-valle-de-los-caidos/48567/ pero si es para soltar una barbaridad, exabrupto o insulto por parte de la izquierda, se exalta hasta lo vomitivo.
En cualquier caso y como terminaba mi artículo anterior, quiero pensar que aún queda esperanza tras el último recurso de la familia Franco al Tribunal Constitucional, al que parece que también recurrirá Fray Santiago Cantera, que espero tenga los arrestos de suspender la ejecución de la sentencia del Supremo -cuesta trabajo esta vez ponerlo en mayúscula y espero que el lunes las recupere, aunque hay serias dudas- hasta decidir su procedencia o no y, en última instancia, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, aunque si el TC vuelva a fallar -y no me refiero a su decisión sino a no atender la apelación-, puede que la sentencia de TEDH llegue muy tarde, con los restos del generalísimo fuera de su tumba cuarenta y cuatro años después de muerto.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
