España
Casado apela a la responsabilidad del votante de centro derecha: «España se la juega»
El presidente del PP, Pablo Casado, se ha dirigido al votante de centro derecha para pedirle «responsabilidad» el 28 de abril, con su apoyo «a la única alternativa» posible a Sánchez. En una entrevista en la Cope con Carlos Herrera, ha advertido de que España se la juega porque hay riesgo de que el país quede en manos de Torra, como aliado de Sánchez: «Apelo a esa responsabilidad del centro derecha porque España se la juega».
Casado se muestra prudente con las encuestas, sobre todo la del CIS. El líder del PP cree que este organismo, que preside el socialista Tezanos, ha perdido la credibilidad: «Lo que me extraña es que no nos ponga detrás del Pacma». «Las encuestas demuestran que si no aunamos esfuerzos en la única alternativa a Sánchez, puede seguir gobernando Sánchez», ha advertido.
«Todos los votos son útiles, pero sí estamos preocupados por que pueda gobernar Sánchez, tenemos que ser responsables y aglutinar el voto de centro derecha en el único partido que puede ser alternativa», ha insistido. «Yo no quiero ser presidente para viajar en el Falcon o cambiar el colchón o la cortina, sino para dejarme la piel por España».
Respecto a un posible pacto del PSOE y Ciudadanos tras las elecciones del 28 de abril, Casado ha subrayado que quiere creer a Rivera cuando dice que no llegará a ningún acuerdo de investidura con Sánchez. «Ciudadanos es verdad que dijo esto en dos ocasiones y no lo cumplió», ha recordado. «El problema es que mientras dice que no va a pactar con el PSOE, está fichando a gente del PSOE», ha señalado, en referencia al intento de acoger a Soraya Rodríguez.
Casado se ha dirigido también a los votantes socialistas descontentos con el rumbo que ha tomado el PSOE, para que recalen en el proyecto del PP: «Aquellos votantes socialistas que están descontentos con Sánchez, deben materializar esa crítica en la única alternativa que existe, que es el Partido Popular».
El líder del PP ha acusado a Sánchez de tener una estrategia «más burda» que la de Zapatero con su famoso Plan E: El abuso de los decretazos, ha señalado, supone la «instrumentalización institucional más burda de los últimos tiempos, más que Zapatero. Lo ha hecho con el CIS, TVE, el Senado y ahora con la Diputación Permanente».
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
