España
El ex coordinador de VOX Ponferrada denuncia infinidad de irregularidades
Rafael León Camacho.- Una vez más ha vuelto a triunfar la ignominia. Ante la cercanía de los próximos comicios electorales que se celebraran en España los ávidos de poder vuelven a desplegar sus garras, apoderándose de la esencia de los partidos políticos, entendidos como la conjunción de militantes, simpatizantes y afiliados que empeñan su tiempo y dinero con la ilusión de cambiar la sociedad en que viven.
Esa España que madruga, la de los autónomos, profesionales, trabajadores por cuenta ajena, funcionarios y empresarios ha creído que la aparición en escena de VOX representaba esa ESPAÑA silenciosa, que votaba por eliminación y se veía traicionada, una vez tras otra, por partidos enredados en la corrupción que no mejoraban la situación de “los de abajo”.
VOX era ese soplo de aire fresco de políticos valientes que con insuficiencia de medios recorrían toda España para “actuar“ ante un público reducido pero entusiasta. Ni siquiera los medios de comunicación se hacía eco de los actos, conferencias o pequeños actos que a lo largo de toda España venían sucediéndose. Eran ninguneados o simplemente contemplados desde la lejanía como unos marginales de “ultraderecha” que nunca llegarían a tener influencia en la vida política de ESPAÑA.
En el Bierzo, apenas una decena de personas, en el mejor de los casos, acudían curiosos a conocer el Proyecto de VOX porque, en aquellos tiempos VOX no era un caballo ganador y quedaba reducido a un pequeño espacio donde descargar la rabia de la situación nacional. Todas aquellas personas han trabajado, desde la modestia de su posición, en hacer que en nuestra ciudad hubiera representación de VOX disponiendo para ello de una “sede “en la cual reunirse y sufragada íntegramente por un particular, sin reconocimiento de la EJECUTIVA provincial que nunca quiso oficializar la misma porque había otros planes para EL BIERZO.
Personas, como Jaime Enrique Alonso García, portavoz de la FUNDACIÓN NACIONAL FRANCISCO FRANCO, venían fraguando un silencioso plan de actuación, rodeándose de ultraderechistas nostálgicos del Régimen franquista, pertenecientes a FUERZA NUEVA y FALANGE ESPAÑOLA para dar nuevamente un golpe a cualquier democracia que pudiera existir dentro de un partido Político.
Jaime Alonso, comienza a contactar con ex políticos de la UNIÓN DEL PUEBLO LEONES , como JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ DE FRANCISCO y otros para solicitar ayuda en forma de contactos, a los que sumaría a aquellos ultraderechistas como RAMÓN CARRO ANDRÉS,ex dirigente de FUERZA NUEVA, CARLOS PORTOMEÑE, coordinador de DEMOCRACIA NACIONAL y candidato al Senado por dicha formación en 2008. Dentro de este plan de actuación, contacta con el abogado leonés D. CARLOS VICENTE RIVERA BLANCO, el cual mantuvo lazos empresariales con Sofía Martínez Majo, hermana del Presidente de la Diputación Provincial, e incluso con imputados dentro de las tramas de corrupción conocidas en todo el territorio Nacional y abogado del novio de Isabel Carrasco.
En la ciudad de León, se conforma la trama para desbancar a la EJECUTIVA PROVINCIAL, reuniéndose con D. MARCOS MARTÍNEZ BARAZÓN , a quien FISCALÍA solicita OCHO años de Prisión por diversos delitos y D. PEDRO VICENTE SÁNCHEZ, alcalde de Puebla de Lillo, a quien solicitan SIETE años de prisión por ilícitos penales junto a los citados ALONSO, RIVERA,CARRO Y PORTOMEÑE.
En Ponferrada, en diversas ocasiones se reúne JAIME ENRIQUE ALONSO GARCÍA, Doña FÁTIMA LÓPEZ PLACER, DOMINGO ALBERTO VILLAVERDE, condenado a un año y tres meses por falsificación para implantar esa organización al margen del coordinador de PONFERRADA para elaboración de listas electorales y control del partido VOX en el BIERZO. En dichas reuniones, incluso se aprovecha para pedir DINERO a algunos empresarios de EL BIERZO para financiar la campaña o la sede “oficial “. Dentro de la trama “verde” acuerdan provocar la dimisión del Presidente Provincial para nombrar una gestora afín a JAIME ALONSO, y de forma impensable nombrar de nuevo a CARLOS PORTOMEÑE como presidente de la GESTORA cuando había dimitido para facilitar la salida de aquellos miembros de la EJECUTIVA que habían sido alertados de las maniobras que venían produciéndose a sus espaldas.
Mientras todo esto sucede, el actual coordinador de Ponferrada, Juan José Tarilonte, se mantiene en la postura para lo que lo eligió el presidente de la gestora: callado y sin hacer ruido. Lo único que ha hecho es reunirse con tres afiliados para pedirles dinero para la nueva sede, todo por orden de Portomeñe. Pero eso sí, insultar a afiliados se le da muy bien.
VOX no es esto, esto no es la España VIVA, ni la que madruga, ni siquiera es el modelo de política que merecen los Españoles, con viejas tácticas para preservar el poder de los corruptos en la sombra.
Los afiliados y simpatizantes no merecen esta oscuridad, ni estas conspiraciones que vienen de la mano de quienes ya dieron con sus huesos en los banquillos y de aquellos nostálgicos del franquismo que han estado cobijados durante estos cuatro años y aparecen para cobrar su pieza, llevándose por delante la ilusión de aquellos que creían que VOX era un aire fresco, no contaminado por la vieja política, ni salpicado por la corrupción.
DEFENDAMOS LOS IDEALES DE VOX, CONDENEMOS Y APARTEMOS A LOS ARRIBISTAS.
Ex coordinador de VOX Ponferrada
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
