España
Casado insta al Gobierno a aplicar el 155 y le garantiza el apoyo del PP en el Senado
El presidente del PP, Pablo Casado, ha instado al Gobierno central a aplicar de inmediato el artículo 155 de la Constitución y asumir las competencias de la Generalitat catalana con el objetivo de frenar la «kale borroka», que, a su juicio, está tomando el control de la calle en Cataluña. Casado ha asegurado en Teruel que el Ejecutivo contará el voto del PP en el Senado -donde tiene la mayoría absoluta- para sacar adelante el 155, que, según el dirigente popular, debería tener como prioridades tomar el control de los Mosos d’Esquadra, de la educación y de los medios de comunicación públicos.
Pablo Casado ha realizado sus declaraciones en el acto de presentación de los cabezas de lista para del PP a las alcaldías de Zaragoza, Huesca y Teruel, Jorge Azcón, Ana Alós y Emma Buj, respectivamente, así como del aspirante popular a presidir la DGA, Luis María Beamonte. Ha manifestado su confianza en que en los cuatro casos obtendrán «mayorías suficientes» para gobernar a partir de mayo de 2019.
El presidente de los populares ha rechazado también la posibilidad de abordar ahora una reforma de la Constitución como apunta el PSOE. Ha enmarcado esta iniciativa en una huida hacia adelante los socialistas tras «el batacazo» de las elecciones andaluzas. Pablo Casado considera que el PSOE, con 84 diputados, carece de legitimidad para poner en cuestión la redacción de la Carta Magna.
A juicio de Casado, acometer una reforma constitucional en plena ofensiva soberanista en Cataluña y con Podemos planteando el cambio de sistema de gobierno de monarquía a república «pone en riesgo la estabilidad» del país. El presidente de PP considera que, ante la «debilidad» del gobierno, la única salida «coherente» es la convocatoria de elecciones anticipadas.
El candidato a la presidencia de la DGA, Luis María Beamonte, ha pedido el voto de los aragoneses para devolver la «normalidad» a la Comunidad frente a un gobierno del PSOE, que forma parte de «la misma izquierda radical que Podemos».
La alcaldesa de Teruel y candidata a la reelección, Emma Buj, agradeció a Pablo Casado el gesto de que la primera presentación de candidatos del PP a alcaldías de capitales se haya celebrado en Teruel. Ha añadido que esta circunstancia confirma el «compromiso» del presidente del PP y «futuro presidente del Gobierno» con la atención a las necesidades de la provincia, en especial con sus precarias comunicaciones ferroviarias.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
