España
Cataluña, territorio sin ley

Gonzalo Bareño.- La burla del presidente de la Generalitat, Joaquim Torra, a la orden de la Junta Electoral Central para que retirara los lazos amarillos y las banderas esteladas de cualquier edificio público dependiente del Gobierno catalán es la constatación de que Cataluña lleva años convertida en un territorio sin ley, en el que sus gobernantes pisotean las normas que obligan a los poderes públicos del resto de autonomías. Cuando es el propio Gobierno catalán el que incumple las órdenes de la Justicia, lo que resulta admirable es que los catalanes no independentistas, que son mayoría, sigan cumpliendo escrupulosamente con la ley, abonando sus impuestos o pagando sus multas de tráfico.
Ciudadanos, cuyos derechos son conculcados permanentemente desde el poder, y que sufren cada día el insulto y la manipulación sectaria desde los medios de comunicación públicos catalanes que pagan de su bolsillo, tienen que ver además como en los edificios públicos se exhiben símbolos no ya partidistas, sino que niegan que España sea una democracia y denigran el Estado de derecho afirmando que existen «presos políticos». Esos símbolos, por tanto, no tendrían que ser retirados solo durante la campaña, como exigió la Junta Electoral y recomienda ahora tramposamente el Defensor de Pueblo de Cataluña, sino que no deberían ser exhibidos en edificios que representan a todos los catalanes ni un solo día del año. Esa, y no otra, es la cuestión fundamental. Los independentistas parecen tener en Cataluña carta blanca para pasarse las leyes por el forro. Y los únicos obligados a cumplirlas son los no separatistas. Resulta encomiable, y no ha sido suficientemente reconocido, el civismo de quienes, a pesar de constatar cada jornada el desprecio absoluto a la ley por parte de los poderes públicos, siguen cumpliendo religiosamente con sus obligaciones y deberes. Mal pueden exigir el cumplimiento de la ley aquellos que la incumplen sistemáticamente y desobedecen además a la Justicia.
Algo que en el caso de Barcelona se ve a agravado por la gestión de la alcaldesa Ada Colau, que ya dejó claro su concepto de democracia: «Desobedeceremos todas las leyes que nos parezcan injustas», dijo. Que Torra se haya pitorreado de las exigencias de la Junta Electoral es una muestra más del desprecio al Estado de derecho. Que esa burla antidemocrática se haya producido sin que un juez actuara a instancias de la fiscalía para que el Gobierno catalán acatara la ley, y que se permita la farsa de que Torra diga que solo retirará los lazos amarillos por recomendación del Síndic de Gregues, que no tiene la más mínima competencia en este asunto, es la demostración de que la democracia está pervertida en Cataluña. La «neutralidad ideológica» en los edificios públicos no solo debe preservarse durante el período electoral, como dice el fullero informe del Defensor catalán para salvarle la cara y el pellejo a Torra, sino todos los días. Y eso significa que las elecciones están viciadas en esa comunidad, porque unos partidos ponen las instituciones a su servicio mientras los demás están obligados a cumplir la ley.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






