España
Chapuza homicida: China advierte a Sánchez que ha comprado los test rápidos de Coronavirus ¡A una empresa no autorizada!
Los tests rápidos para detectar la infección de coronavirus que ha comprado el Ministerio de Sanidad en China no funcionan bien. Así lo han confirmado la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) que ha advertido que los primeros test rápidos que han llegado a España tienen una sensibilidad inferior al 30 % en la detección del COVID-19, resultados que, concluyen, “impedirían su introducción en rutina”.
Así lo expone esta sociedad científica en un documento de posicionamiento sobre el diagnóstico microbiólogo de COVID-19 en el que reconoce que un diagnóstico rápido de los casos es relevante para identificar, aislar y tratar rápidamente a aquellos pacientes infectados para limitar la transmisión del virus, así como para la descongestión de las urgencias. “Para ello necesitamos pruebas rápidas con una elevada sensibilidad”, subraya.
Sin embargo, los primeros test rápidos para la detección de antígeno del virus que han llegado a España no sirven para tal función.
Así lo ha asegurado a Efe la portavoz de la SEIMC, María del Mar Tomás, que ha detallado que los test para la detección de antígeno están teniendo una sensibilidad muy baja, entre el 20 y el 30 %. “Con esta sensibilidad es prácticamente imposible utilizarlos rutinariamente. Tendría que tener una confirmación posterior por la técnica de amplificación RTPCR”, ha indicado.
Sin embargo, esta portavoz de la Seimc ha apuntado a otros tipo de test, los de detección de anticuerpo, que permite detectar dos tipos de anticuerpo; el M, que indicaría infección aguda, y el G que indicaría «curado», es decir, «los que están inmunizados».
Estos test -ha explicado- están siendo usados en varios países europeos y tienen una sensibilidad del 85 % y del 100 % para los anticuerpos M y G respectivamente. Un inconveniente es que tardan 4 días en arrojar resultados, advierte.
En este sentido, la Embajada China ha asegurado este jueves que España compró test rápidos de COVID-19 a una empresa sin licencia.
Así lo señala en su cuenta de Twitter, donde ha especificado que “Shenzhen Bioeasy Biotechnology” no ha conseguido todavía la licencia oficial de la Administración Nacional de Productos Médicos de China para vender sus productos.
De esta manera se refiere la Embajada china “respecto a la información publicada recientemente por algunos medios españoles sobre los test rápidos de COVID-19 comprados por España a China”.
Asimismo, señala que el Ministerio de Comercio de China ofreció a España una lista de proveedores clasificados, en la cual “Shenzhen Bioeasy Biotechnology” no estaba incluida.
“La compra de materiales sanitarios anunciada por Sanidad está en curso y los materiales no han salido de China aún”, ha recalcado.
Ante esta situación, el Ministerio de Sanidad ha reconocido que ha tenido que devolver un lote de 9.000 tests rápidos de coronavirus porque, tras recibirlos, fueron evaluados y no correspondían con lo que exigía su certificado de calidad.
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio, Fernando Simón, ha explicado este jueves en la rueda de prensa telemática posterior a la reunión del Comité de Gestión Técnica del Coronavirus que se trata de la primera partida de tests de la empresa que más rápido pudo abastecer a España.
Tanto el Centro Nacional de Epidemiología como varios hospitales de la Comunidad de Madrid procedieron a su validación antes de comenzar a utilizarlos y descubrieron que las especificaciones de este lote no corresponden a lo que venía en los certificado de calidad con marcado CE.
Por ello, ha continuado Simón, se han devuelto en concreto estos lotes, “la empresa va a cambiarlos” y va a proveer con otro tipo de pruebas rápidas.
Ha precisado que Sanidad ha conseguido “varios proveedores y varias vías de abastecimiento” de tests rápidos, que “suponen una esperanza importante” y que en breve se dispondrán de 5 millones. Además, las empresas de biotecnología españolas trabajan para que se puedan producir en España.
Simón ha asegurado que el Ministerio se ha estado moviendo «muy intensamente» para localizar todos los tests rápidos que sea posible porque descargarán a los laboratorios de la tensión de realizar los tests PCR, que tardan horas en dar el resultado -frente a los 15 minutos de los rápidos, si bien son más precisos- y requieren de personal especializado.
Los tests rápidos adquiridos son antigénicos (buscan el virus) y serológicos (buscan una fase más adelantada infección o haber pasado infección en el pasado), lo que permitirá hacerse una idea de los casos reales que han padecido la enfermedad y también información de la posible inmunidad que se ha generado en la población y el riesgo al que se puede exponer en el futuro.
“Los tests rápidos van a facilitarnos mucho la vida”, al permitir identificar casos más leves y a descargar la presión de los laboratorios, que realizan entre 15.000 y 20.000 tests PCR al día.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

