España
CIS: El PSOE podría formar Gobierno con Ciudadanos sin depender del apoyo de los partidos independentistas
El CIS de Tezanos le da la victoria al PSOE, que obtendría de 123 a 138 escaños, seguido por el Partido Popular con 66-76 escaños, Ciudadanos lograría entre 42 y 51 diputados mientras que Unidas Podemos y En Comú Podem 33-41 y Vox, seguido del partido de Pablo Iglesias se quedaría con la quinta plaza en una horquilla entre 29 y 37 escaños.
Según refleja la macroencuesta, el partido de Albert Rivera podría ser la llave de La Moncloa para el hasta ahora presidente del Gobierno, puesto que juntos sumarían la estimación más amplia, con 189 escaños en el Congreso de cara a las elecciones del próximo 28 de abril. Esta sería la única mayoría garantizada según el barómetro, a pesar de la negativa de Albert Rivera a pactar con los socialistas.
Hasta ahora los estudios demoscópicos alertaban de que un posible gobierno de izquierdas solo sería posible con el apoyo de los partidos independentistas al PSOE, sin embargo, ahora el PSOE sí podría gobernar junto al partido morado, PNV y Compromís, en una horquilla entre 163 y 187 diputados, siempre que cada partido adquiera las estimaciones máximas de escaños.
En cuanto al resto de partidos, crece también la expectativa electoral de ERC, que podría duplicar sus nueve escaños actuales hasta 17 o 18. JxCat sufriría un receso de hasta cuatro escaños respecto a los ocho que mantiene en el Parlamento.
Se trata de una encuesta excepcional puesto que el estudio se basa en un total de 18.460 encuestas personales a domicilios (multiplicando por cinco la muestra en la que se basan los barómetros mensuales) y rompe la costumbre del organismo dirigido por José Félix Tezanos de evitar la “cocina” del CIS -la estimación de reparto de escaños que hace el Centro a partir de datos brutos-.
El último CIS aseguraba la victoria del PSOE, con un 33,3 por ciento de voto directo y ampliaba la ventaja sobre sus competidores. El PP, en segunda posición obtenía un 16,7% frente al 15,3% de Ciudadanos y el 14,5% de Podemos y sus confluencias. Vox, con un 5,9%, bajaba levemente respecto a la encuesta de enero.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
