Connect with us

Opinión

Comparando la sentencia de la Arandina con las de Rodrigo Lanza

Avatar

Published

on

Hoy será un día para analizar con detenimiento la controvertida e importante sentencia del ‘caso Arandina’. De los jugadores de ese equipo de Aranda de Duero. Tres jóvenes que han sido condenados a 38 años de cárcel por agredir sexualmente a una menor de 15. ¿Cuáles son los hechos probados, según el juez? Que los tres contactaron a través de redes sociales con ella, que los jugadores sabían que era una menor pero esta menor fue al piso de uno de ellos y los tres en el comedor abusaron sexualmente de ella y finalmente ella fue con uno de los tres al dormitorio, donde se realizó la relación sexual completa.

El tribunal dice que además de la agresión, que está penada con 15 años, impone 14 más a cada uno por haber ayudado a que los demás también agredieran sexualmente a la joven. Esto plantea varias dudas. Primero si realmente la Justicia tiene que sumar algunos años de sentencia o tiene que sopesar la proporcionalidad de la pena. ¡38 años! Y sobre todo, la Justicia comparada. Y la sensación de que a veces los tribunales a veces se dejan influir por la presión de la opinión pública.

Las comparaciones son odiosas y en Justicia probablemente más. Pero a lo mejor resulta que si en lugar de agredirla sexualmente, la hubieran matado, la pena no llegaría a 38 años. Hemos visto hace relativamente poco que por matar a un individuo – que llevaba los tirantes de la bandera de España – golpearle por la espalda y patearle en el suelo por parte de un antisistema que ya tenía su historial llamado Rodrigo Lanza, el jurado y un juez lo condenador a cinco años de prisión. ¡Cinco años! ¿Cuánta pena le caerá al descuartizador de Marta Calvo? Del que se duda si la mató directamente o indujo su muerte mediante el suministro de drogas. Después, descuartizó el cadáver según él mismo lo ha confesado y lo repartió entre contenedores. A lo mejor resulta que está por debajo de los 38 años. José Bretón, el padre que mató a sus dos hijos, los quemó y esparció sus huesos para castigar a su mujer de la que se había separado, ha sido condenado a 40 años revisables. Solo dos años más.

En el ‘caso Arandina’ estamos hablando de una miserable agresión sexual. En la que se da por válido exclusivamente el testimonio de la agredida. Que, por cierto, cambió en alguna ocasión de relato. Claro, hay sentencias que hay que mirar con lupa. Este caso va a ser recurrido y veremos hasta qué instancia llega y cuál es la decisión final de los tribunales. Pero son 38 años para cada uno de ellos. Tener tratos con una menor, obligando a una menor a realizar cosas – que interpretan los condenados que la menor estaba deseando hacer – debe ser penado. Y debe caer sobre ellos la acción de la Justicia. Pero las proporcionalidades de las penas deben ser cuanto menos contempladas.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here