España
Concentración de apoyo a la solicitud de indulto para Borja
Antonio Luna.- El Grupo Parlamentario VOX en el Congreso, ha registrado este martes una petición de indulto para Borja, nuestro vecino de Fuengirola condenado a dos años de cárcel tras defender en 2015 a una mujer que estaba siendo atracada en una calle de nuestra ciudad.
Los hechos se remontan al 8 de febrero de 2015, cuando Borja, quien regresaba a casa del trabajo, se dio
de bruces con una escena que le cambió la vida: María Jesús, una limpiadora del Hotel Las Palmeras de
Fuengirola, se dirigía a su trabajo cuando fue asaltada por dos individuos -un hombre y una mujer- que
querían arrebatarle el bolso.
Borja corrió hacia la mujer que estaba siendo atacada por dos personas, la víctima se encontraba tendida
en el suelo recibiendo patadas y pidiendo socorro, cuando uno de los agresores, el varón -41 años y
complexión fuerte-, salió corriendo con el bolso de la mujer. Borja fue tras él y, al intentar recuperar el
bolso, se produjo un forcejeo entre ambos en el curso del cual, para repeler la agresión, Borja golpeó al
hombre, quien cayó al suelo sufriendo un traumatismo que le causó la muerte días después.
El joven siempre ha explicado que su intención era auxiliar a la víctima que estaba siendo atacada y
recuperar sus pertenencias, y que sólo se defendió cuando el ladrón le agredió. Además, Borja pidió
perdón en sede judicial por la muerte del atacante.
Tras haber tenido acceso a las dos sentencias contra el acusado y haber verificado los hechos, VOX
considera que la acción de Borja no merece, ni mucho menos, una pena de cárcel. Por eso, ha presentado ante Justicia una petición de indulto que pensamos por parte de este Grupo Municipal VOX, que requiere del apoyo de todos aquellos vecinos de Fuengirola que sientan sensibilizados ante este suceso.
Desde el Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Fuengirola, queremos dejar claro nuestro apoyo a
la acción policial, y respeto a la sentencia judicial, sin embargo consideramos que la norma penal debe
reconocer como “legítima defensa” las actuaciones en beneficio de terceros por parte de los particulares,
y en especial cuando se trate de defender a personas en situación de especial vulnerabilidad.
No conocemos la filiación política de este joven vecino de nuestra ciudad, ni nos importa. Lo único que
sabemos es que hizo lo que muchos querríamos que hubieran hecho por nosotros o nuestras familias en
una situación parecida.
Por todo lo anterior, como Portavoz del Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Fuengirola te
convoco a la Concentración en Apoyo a la petición de Indulto para nuestro vecino Borja, que tendrá lugar el viernes día 19 de julio de 2019 a las 20:00 horas, en la Plaza de la Constitución.
Portavoz del grupo municipal de VOX en Fuengirola
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
