Economía
¿Cuánto cobran Pablo Iglesias, Irene Montero y el resto de ministros de Podemos?
Una de las preguntas que más se realiza la ciudadanía en estos días es cuál será el sueldo de los integrantes del Gobierno. Si hay uno que preocupa en especial, ese es el de Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno. ¿Ganará más o menos de lo que percibía hasta ahora?
La respuesta es que ahora tendrá menor sueldo. Hasta su entrada en el Ejecutivo, percibía más de 50.000 euros al año, que ascendían casi a los 100.000 si a esta cantidad se le añadían el resto de las actividades económicas de Iglesias. Ahora debería ganar, según la subida de sueldo de los funcionarios y empleados de organismos públicos, 79.746 euros anuales, repartidos en 12 mensualidades y sin pagas extraordinarias. Se quedarían en 6.645,5 euros al mes.
No obstante, en la práctica los miembros de Podemos tienen limitado su sueldo a, como mucho, el triple del Salario Mínimo Interprofesional (950 euros desde este miércoles x 3 = 2.850 euros al mes; 34.200 euros al año). Además, tienen la obligación de donar la parte restante del salario percibido. Eso sí, hay excepciones a ese límite, relativas a las cargas familiares.
Al tener tres hijos a su cargo, Iglesias podría tener un sueldo mayor, que se quedaría en 4,5 salarios mínimos. Por tanto, la cantidad máxima que debería percibir, en función de la normativa de su partido, sería de 51.300 euros al año (4.275 al mes).
¿Cuánto cobran el resto de ministros de Podemos?
Irene Montero, pareja de Iglesias, también ganará menos al entrar en el Gobierno. La ministra de Igualdad cobrará 74.858 euros al año (6.238 al mes), en lugar de los 79.025,73 euros que ganaba en el Congreso de los Diputados.
En la teoría, porque la cantidad debería reducirse también a 51.300 euros al año si volvemos a atender a la normativa de Podemos. La parte positiva, tanto para Montero como para Iglesias, es que al ganar menos tendrían que invertir también una cantidad menor en donaciones. Según han confirmado a COPE desde Podemos, los sueldos de Iglesias y Montero seguirán ateniéndose, también en el Gobierno, a las limitaciones ya comentadas.
Yolanda Díaz también ganará menos como ministra de Trabajo: de más de 99.000 euros anuales a 74.858 euros al año. Un caso idéntico al de Alberto Garzón, nuevo ministro de Consumo.
Galicia en Común no presenta (al menos, en su página web) ninguna normativa en relación a los sueldos de sus integrantes. En cuanto a Izquierda Unida, su Carta Financiera indica que los militantes del partido con acta parlamentaria cobrarán un máximo de 2.050 euros netos al mes, repartidos en 14 pagas: 28.700 euros anuales.
Eso sí, Garzón tendría derecho a 150 euros al mes adicionales por cada uno de sus dos hijos. Es decir, su sueldo máximo alcanzaría los 2.350 euros netos al mes: 32.900 euros anuales. Si a esto le sumamos un complemento por alojamiento de 800 euros al mes por tener que vivir en Madrid, hablaríamos de 3.150 euros netos al mes: 44.100 euros anuales. Son dos complementos económicos que el ministro podría percibir.
Manuel Castells, que ha asumido la cartera de Universidades, también ganará, al año y al mes, la cantidad genérica reseñada para el resto de ministros ‘rasos’ de Podemos. Hasta ahora, trabajaba como catedrático de Sociología en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Según la información hecha pública por el centro, el salario base para este tipo de profesorado es de 48.000 (C1) o 54.000 (C2) euros anuales. Si tenemos en cuenta que Castells estaba bastante implicado en la investigación académica, la cantidad podría ser aún mayor.
Podemos ‘congeló’ sus sueldos
“Nosotros no vamos a actualizar nuestros salarios, unos dos y algo salarios mínimos de los actuales”, declaró Irene Montero en su momento. Esto supondría que a los sueldos de Podemos se aplicaría, como máximo, el triple de 735,9 euros al mes (el pronunciamiento al respecto de Montero llegó cuando el SMI subió a 900 euros), y no de 950. Por tanto, el tope de salario serían 26.492 euros al año (2.207 al mes).
Si también se tuviesen en cuenta los tres hijos de la pareja, Iglesias y Montero podrían llegar a ganar hasta 39.738 euros anuales (3.311 al mes). Como ha quedado reflejado, la ministra de Igualdad afirmó que los sueldos de los miembros de Podemos no subirían tras el penúltimo ascenso del SMI. El tiempo dirá si se cumplirán, o no, limitaciones y promesas. Y más tras anunciarse una nueva subida del salario mínimo.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
