Connect with us

Economía

Cuánto va a costar a la economía global la epidemia del coronavirus de China

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

La última vez que China enfrentó un brote viral, la epidemia de SARS, entre 2002 y 2003, la economía global perdió aproximadamente 40.000 millones de dólares. En este momento están trabajando economistas y sanitaristas de todo el mundo tratando de hacer una proyección sobre los datos que tienen hasta el momento para intentar dimensionar cuál será el costo del coronavirus de Wuhan. Las opiniones están divididas. Pero es probable que sea mucho más alto.

“El Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) causó menos daño económico de lo esperado”, escribió el profesor Tianlei Huang recientemente en un informe del Instituto Peterson de Economía Internacional, “pero las circunstancias fueron más favorables en ese momento”. “Por un lado, la economía de China estaba creciendo mucho más rápido (10% en 2003, en comparación con alrededor del 6% o 5% actual), y esta vez China tiene menos recursos para responder: después del SARS, Beijing hizo recortes de impuestos y créditos de estímulo. También hay grandes déficit en todas las provincias. Y eso hace que la contención económica de la epidemia sea más dificultosa”, explica Huang.

Loading...

Roland Rajah, del prestigioso Instituto Lowy de Australia, cree que la mayor debilidad de este proceso está en la baja de consumo general que se está registrando en China. Por ejemplo, permanecen cerrados todos los cines y estadios. “El consumo ahora es un motor más importante de la economía china. La inversión y las exportaciones están debilitadas” escribió Rajah. “Dado que China genera una quinta parte de la economía mundial, una desaceleración del crecimiento al 4.5% eliminaría directamente 0.3 puntos porcentuales del pronóstico de crecimiento global que hizo recientemente el FMI, ya magro, de un 3.3% para 2020. Eso por sí solo eliminaría efectivamente el repunte de 2020 en el crecimiento global que el FMI esperaba y, en cambio, mantendría la economía mundial creciendo a un ritmo similar al del año pasado, que ya tenía el avance más lento de crecimiento global desde la crisis de 2008-09”.

Otra característica de esta crisis, que lleva apenas un mes desde que se registró la primera muerte, es que se desató en la temporada más alta del turismo interno y viajes para festejar el Año Nuevo Lunar, que es la mayor movilización de personas en el menor tiempo que se realiza en el planeta. Pero este año, por temor al contagio y las propias restricciones que impuso el gobierno de Beijing para que la enfermedad no se propague por el resto del mundo, hicieron que millones de chinos se quedaran en sus casas. A esto hay que sumarle la medida sin precedentes de cerrar Wuhan, una ciudad de más de 11 millones de habitante. Nadie puede salir o entrar. Se trata de la ciudad más grande del centro de China, ubicada en la confluencia de dos de los principales ríos del país, y es también uno de los nudos de transporte más grandes. También se impusieron bloqueos similares en las ciudades vecinas de Huanggang y Ezhou, algo que no había sucedido cuando el SARS estaba en su apogeo en 2003. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y varios países y organizaciones multinacionales también emitieron comunicados aconsejando no viajar a China.

La epidemia de coronavirus está golpeando duramente a la economía de todo el mundo. La gente trata de evitar las aglomeraciones y los controles como éste que se realiza en la entrada de una de las cafeterías de Starbucks en Beijing. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins.

La epidemia de coronavirus está golpeando duramente a la economía de todo el mundo. La gente trata de evitar las aglomeraciones y los controles como éste que se realiza en la entrada de una de las cafeterías de Starbucks en Beijing. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins.

Después de la epidemia de SARS, China adoptó una política fiscal expansiva que incluyó recortes de impuestos para ayudar con la recuperación de los sectores más afectados. Hoy China tiene grandes déficit fiscales y, por lo tanto, menos espacio para aplicar el estímulo fiscal como lo hizo len 2003. En cuanto a la política monetaria, el banco central podría aumentar el apoyo de liquidez, pero no habrá estímulo impulsado por el crédito. Y si bien el impacto económico del coronavirus dependerá de cómo esté manejada la crisis tanto desde el punto de vista sanitario como la transparencia con la que el gobierno de Beijing informe sobre lo que está sucediendo, el golpe más duro impactará en la zona más débil que es la ya marcada desaceleración del crecimiento previsto para este año (un 5,9 %, según el propio gobierno).

En 2003, el crecimiento del consumo chino sufrió una brusca desaceleración cuando por miedo a contagiarse la gente dejó de ir a lugares públicos hasta meses después de controlada la crisis. La economía solo pudo escapar de una caída en el crecimiento de los titulares de la prensa internacional porque la inversión y las exportaciones estaban en auge en ese momento, con China entrando en su fase de crecimiento acelerada por las exportaciones después de su adhesión a la Organización Mundial del Comercio en 2001. Ahora, el coronavirus no podía llegar en peor momento para las aspiraciones chinas.

La epidemia se desató al mismo tiempo que China y Estados Unidos firmaban la “fase uno” del muy esperado acuerdo de paz para superar una guerra comercial sin antecedentes. Washington y Beijing se enfrentan para determinar quién va a liderar el comercio global y la revolución científico tecnológica de la segunda mitad de este siglo.

Incertidumbre. Los analistas internacionales intentan calcular cuáles van a ser las pérdidas económicas globales del coronovirus. En tanto, bajan las bolsas y cae el precio del petróleo. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

El análisis del Instituto Peterson de Economía Internacional dice: “También hay mucho menos margen para un estímulo considerable hoy en día, con los responsables políticos chinos con el objetivo de estabilizar el apalancamiento macro en la economía para contener los riesgos financieros sistémicos. China también podría ser reacia a permitir que un yuan más débil sirva como válvula de escape natural, por temor a alentar las salidas de capital, pero también a reactivar las tensiones económicas con la administración Trump sobre el tipo de cambio. Dicho esto, si las cosas empeoran, el liderazgo superior de China eventualmente juzgará que se necesita más apoyo para reforzar las cosas”.

Y en el medio de estas oscuras predicciones, hay espacio para cierto optimismo. En un informe publicado la semana pasada, el banco suizo UBS señaló que la tasa de mortalidad en 2003 fue del 9,6% mientras que para el brote actual la proyección de ese índice es bastante inferior: un 2,1%. El banco suizo asegura que, aunque este virus se prolongará más de seis meses, el impacto en la economía puede ser menor debido a “la intervención más anticipada y proactiva del gobierno chino”. Claro que este cálculo se hizo con los datos de los primeros días de la crisis cuando la cantidad de casos y contagio era muy menor.

El virus ya está infectando las bolsas de todo el mundo y bajó el precio del petróleo. Los mercados temen que las posibles medidas restrictivas de las autoridades chinas puedan afectar a los transportes, aerolíneas y compañías relacionadas con el turismo. Algunos expertos aseguran que el verdadero impacto de este virus se verá en las aerolíneas por la suspensión o la cancelación de viajes a China, como ya han hecho miles de personas que se disponían a viajar. Las acciones del grupo aéreo IAG, que integran British Airways, Iberia, Air Lingus, Level y Vuelong, lideran las pérdidas en la bolsa española, el IBEX 35. A estar pérdidas se le suman las de los grupos Amadeus (-5.51%) y Meliá (5,42%). En los mercados asiáticos cayeron las acciones de los bancos chinos como el Hang Seng, que cerró con una caída del 2,8%, y las bolsas de Shanghái, el SSE que tuvo una caída del 1,41%, y el Nikkei 225 japonés, con una pérdida del 0,91%.

El precio del crudo de Brent, el petróleo de referencia en todo el mundo, registró una caída del 10% y ha alcanzado su nivel más bajo en tres meses, hasta los 60,71 dólares el barril. Y esto ocurre cuando la producción de petróleo en Libia tuvo un recorte del 75%. Según la Compañía Nacional de Petróleo (NOC), la producción pasó de 1,2 millones a poco más de 320.000 barriles al día a causa de la guerra civil que vive el país. En otro momento, la crisis libia hubiera hundido el mercado petrolero global pero el brote chino crea mayor preocupación en los mercados y los inversores en materias primas, porque China es el mayor importador mundial de petróleo. El ministro de Energía saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman Al-Saud, dijo que la caída de los precios “se debe a un factor psicológico” y que no hay que ser pesimista, pues en otras crisis, como la de 2003, con el brote del SARS, que mató a casi 800 personas, no hubo un descenso significativo de la demanda de petróleo. Pero algunos analistas bursátiles de Medio Oriente creen que ésta va a ser una crisis sanitaria mucho más larga y con mayores consecuencias que las anteriores y que los mercados están anticipándose “a lo que saben que va a venir”.

El SARS fue una advertencia, el Ébola indicó hasta cuán grave pueden ser estos virus asesinos, el coronavirus de Wuhan marca que las epidemias serán cada vez más frecuentes. Y junto a las pérdidas humanas habrá cada vez mayores pérdidas económicas a nivel global. La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos calculó que las enfermedades relacionadas con pandemias en el siglo XXI costarán a la economía global al menos 6 billones de dólares.

 


Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

Economía

VOX pide a los españoles «salir a defenderse de la subida masiva de impuestos» que prepara el Gobierno

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 3
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    3
    Compartidos

VOX ha denunciado la «subida masiva de impuestos» que planea el Gobierno de Pedro Sánchez. El Ejecutivo socialcomunista ha enviado a Bruselas una subida de impuestos que afectará a todas las clases sociales, incluidas las clases medias y bajas para elevar los ingresos públicos.

El Gobierno de Pedro Sánchez subirá los impuestos al diésel, los billetes de avión, gases fluorados, plástico, residuos, además de eliminar los beneficios fiscales de los planes de pensiones y aplicar las tasas Google y Tobin. Y por supuesto, la imposición de peajes en las autovías y el incremento de las cotizaciones sociales a los sueldos de más de 49.000 euros, entre otros.

En total, según informa el diario ABC este domingo, el Gobierno de Pedro Sánchez planea recaudar 80.000 millones de euros en impuestos.

VOX ha denunciado esta subida de impuestos y ha hecho un llamamiento a los españoles pidiéndoles que salgan a defenderse. «El Gobierno prepara una subida masiva de impuestos a servicios básicos durante la mayor crisis del siglo. Contra los abusos de la izquierda que nos sangra a impuestos para mantener sus privilegios, salgamos a defendernos», dice el partido presidido por Santiago Abascal.

Loading...

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 3
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    3
    Compartidos
Continue Reading

Economía

ANÁLISIS: La deuda nacional de EE. UU. ha superado el tamaño de la economía y provocará un gigantesco CRACK mundial

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Para combatir la pandemia, las autoridades estadounidenses gastaron enormes sumas, pero no hay suficiente dinero en el presupuesto, tuvieron que recaudar fondos en el mercado.

Como resultado, la deuda nacional alcanzó los 28 billones de dólares, esto es más que el PIB de Estados Unidos. ¿Es posible pedir prestado tanto y cuál es el riesgo en el material?

Pozo de la deuda

Estados Unidos se ha endeudado cada vez más desde la crisis de 2008. Bajo Obama, las obligaciones de deuda aumentaron en nueve billones, bajo Trump en otros siete. En 2018, ya era del 78% del PIB, un nivel que el Banco Mundial llama peligroso.

Según las previsiones, se suponía que la deuda nacional superaría el tamaño de la economía estadounidense en diez años. Pero esto sucedió mucho antes, debido a la pandemia y los enormes costos de sustentar la economía nacional. Según estimaciones independientes, las autoridades inyectaron casi $ 9 billones en la economía el año pasado.

Loading...

Y aquí está el resultado: la deuda pública alcanzó los 28 billones de dólares, o el 101% del PIB. Esto fue solo inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, en 1946, – 106%.

El jefe de la Fed, Jerome Powell, no parece ver esto como un gran problema.

Los enormes préstamos durante la pandemia sirvieron como puente para cruzar el abismo económico: cuarentenas, caída del gasto de los consumidores, retrasos en los envíos, hoteles vacíos y millones de desempleados. Los préstamos baratos permitieron pagar a los empleados en lugar de despedirlos y mantener los activos en funcionamiento. Los préstamos también financiaron las prestaciones por desempleo para los trabajadores despedidos para que pudieran pagar sus facturas y comprar alimentos”, dice.

Sin embargo, según el exjefe de Hacienda Larry Summers, el incentivo fue excesivo.

Los políticos han comparado la lucha contra el coronavirus con el gasto militar, vertiendo billones en la economía. Al mismo tiempo, los ingresos presupuestarios colapsados ​​no molestaron a nadie “, dijo.

Aún más

A medida que empeora la situación con la reposición del tesoro, el endeudamiento tiene que ser aún mayor: el enorme déficit presupuestario se cubre principalmente con la venta de bonos del gobierno.

En el año fiscal 2020 (finalizado el 30 de septiembre), el déficit se triplicó con creces a 3,1 billones de dólares. Y cuando se “cuenten” todas las medidas para combatir el coronavirus, habrá cuatro billones. Y no puede prescindir de nuevos préstamos.

Según el Comité para un Presupuesto Federal Responsable, con una lenta recuperación económica después de la pandemia, una deuda del 117% del PIB será para el 2025.

Hasta ahora, esto no preocupa a los inversores y no impide que Estados Unidos se endeude cada vez más; después de todo, es barato.

El gobierno emite valores de tesorería, pagarés o bonos con diferentes vencimientos. Y el mercado es prácticamente ilimitado, ya que se considera el activo más seguro”- indica The Wall Street Journal.

Como señala el senador John Thune, “no estamos particularmente preocupados por el tema de los préstamos en este momento“. El argumento es que las tasas de interés son bajas.

El dinero parece ser gratis. Pero este no es el caso”, enfatiza el congresista.

Que sigue

JP Morgan Asset Management explica que no es la deuda en sí lo que es importante, sino el costo de su servicio.

A pesar del fuerte crecimiento, el servicio de las obligaciones de la deuda es ahora mucho más barato que, por ejemplo, a mediados de la década de 1990 o principios de la de 2000, cuando la deuda estaba por debajo del 50% del PIB y el gobierno trabajaba con un superávit presupuestario“, los analistas del banco.

Si las tasas suben (y será así cuando termine la crisis, las expectativas de crecimiento económico y el aumento de la inflación son factores decisivos aquí), los pagos de intereses netos en relación con el PIB pasarán del 1,3% actual al 3,2%.

Ésta es una situación algo diferente. Según algunas estimaciones, en 2028, los estadounidenses gastarán una quinta parte del presupuesto estatal solo en intereses de la deuda.

Además, aproximadamente la mitad de la deuda pública de Shatov pertenece a inversores extranjeros, y China ocupa el segundo lugar entre los acreedores. Beijing tiene 1,1 billones de dólares en bonos del Tesoro y ocasionalmente amenaza con venderlos.

Si tal escenario se realiza, la Fed comprará valores del mercado para mantener bajas las tasas y el bajo costo de servicio de los préstamos. Pero esto solo tendrá un efecto a corto plazo.

Tarde o temprano, los inversores perderán la confianza en la capacidad del gobierno de los EE. UU. para reembolsar los fondos prestados, comenzar a vender valores y exigir tasas de interés más altas. Esto tendrá serias implicaciones económicas.

El aumento de las tasas reducirá el valor de mercado de los bonos gubernamentales en circulación. Como resultado, varias instituciones financieras (fondos mutuos, fondos de pensiones, bancos, compañías de seguros y otros tenedores de deuda pública) incurrirán en pérdidas. Todo terminará en una ola de quiebras y otra crisis financiera.

Análisis: América tiene un nuevo jueves negro por delante

Las medidas para restringir la vida de las personas y el funcionamiento de las empresas con el pretexto de la llamada pandemia han asestado graves golpes a las economías de casi todos los países.

Según estimaciones del FMI, el año pasado el PIB mundial se contrajo un 3,5%. Al mismo tiempo, el PIB de China siguió aumentando, aunque el crecimiento fue modesto, solo un 2,3%, y la economía estadounidense entró en territorio negativo, su PIB cayó un 3,5% durante el año.

La caída de la economía estadounidense estuvo acompañada por el rápido crecimiento del mercado financiero (bursátil). Ésta es una anomalía.

29 de marzo El Financial Times publicó un artículo Las acciones de Wall Street experimentaron el repunte más fuerte desde 1936. El artículo contiene las valoraciones de los analistas de Deutsche Bank sobre la situación del mercado de valores estadounidense. El índice bursátil estadounidense S&P 500 para los 12 meses desde el 23 de marzo de 2020 saltó un 74,9%. Este es el mayor crecimiento anual desde 1936. A principios de marzo del año pasado, comenzó a introducirse el régimen de encierro en Estados Unidos, los índices bursátiles comenzaron a caer rápidamente. El proceso se detuvo el 23 de marzo de 2020. La razón fueron las enérgicas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Congreso de Estados Unidos, el Tesoro y la Reserva Federal. Ese mismo mes, el Congreso de Estados Unidos aprobó un paquete de ayuda de 2,2 billones de dólares para empresas y ciudadanos estadounidenses. La Reserva Federal ha bajado la tasa clave al nivel de 0-0,25% y ha encendido la imprenta a plena capacidad.

Por primera vez en más de un siglo de historia de la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Banco Central de Estados Unidos comenzó a participar en la compra de valores corporativos. El esquema de compra fue construido inteligentemente: tales valores no se tomaron en cuenta en el balance de la Reserva Federal. Se crearon empresas especiales SPV (Vehículos de propósito especial), cuyo capital se formó a expensas de los fondos del Tesoro estadounidense. Y la Fed otorgó préstamos a empresas de SPV, que entraron en el mercado financiero y compraron valores corporativos, manteniendo a flote a las empresas estadounidenses. Otro participante apareció en el esquema: la corporación de inversión  BlackRock , la compañía de administración de activos más grande del mundo. Las autoridades estadounidenses llegaron a un acuerdo con ella para que BlackRock gestionará los activos de las empresas SPV. De este modo, la corporación privada estaba facultada para administrar el dinero público. La primavera pasada, surgió el triunvirato financiero de la Reserva Federal – Tesoro – BlackRock y comenzó a inflar burbujas en el mercado de valores de EE. UU.

La capitalización de mercado de las empresas estadounidenses de tecnología de la información creció con especial rapidez. Así, Apple ha crecido en casi 1 billón. dólares, Nvidia duplicó su precio. Tesla se convirtió en el poseedor del récord, habiendo subido de precio más de nueve veces en un año.

La principal razón de estos “milagros” en el mercado de valores es que el triunvirato de la Fed, el Tesoro, BlackRock tiene como objetivo inflar la capitalización de mercado del “selecto” grupo de corporaciones estadounidenses con las que se supone que ocurrirá el Gran Reinicio .

Recientemente, el Congreso de los Estados Unidos aprobó otro paquete de ayuda de $ 1,9 billones de dólares para la economía y los ciudadanos estadounidenses.  El 31 de marzo, el presidente de los Estados Unidos presentó un plan de inversión en la economía por otros 2,2 billones de dólares, calculado para 8 años (hasta 2030). El plan incluye medidas para reconstruir la infraestructura vial, invertir en ciencia, Internet de alta velocidad, energía verde, ampliar los programas de asistencia médica y social para los estadounidenses y más. Se prevén aumentos de impuestos, pero los costos adicionales no pueden cubrirse por completo y la deuda pública seguirá creciendo.

Muchos expertos estadounidenses confían en que la “plaga” está cerca de terminar. Ya existen valoraciones optimistas sobre el desarrollo de la economía estadounidense en el mediano plazo. En febrero, la Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos anunció que el PIB del país crecerá un 3,7% este año. También puede encontrar estimaciones más optimistas: 5 por ciento o más del crecimiento del PIB. Dicen que la economía estadounidense alcanzará a China en términos de crecimiento económico.

No comparto este optimismo. El panorama es muy similar a la situación en los Estados Unidos en 1928 y la primera mitad de 1929. América en ese momento estaba dividida en dos. En el mundo de la economía real (industria, agricultura, construcción), había todos los signos de una recesión. La producción industrial y agrícola dejó de crecer, en algunos lugares hubo una disminución. Hay signos de sobreproducción. Los indicadores del número de quiebras se situaron por encima de la media. Y en el mercado de valores de EE. UU. reinó la emoción, se observaron tendencias alcistas en todas partes (juego alcista), cada vez fluía más dinero a las bolsas de valores (una parte significativa provenía de la misma economía real, condenándola al hambre monetaria). La fiesta del intercambio terminó abruptamente el 24 de octubre de 1929 (“Jueves Negro”). Y luego todo rodó hacia abajo.

Por supuesto, no existe una similitud completa entre finales de la década de 1920 y la situación actual. En los Estados Unidos en ese momento, había un patrón oro, es decir, el Banco Central de Estados Unidos no podía imprimir dólares tanto como quería. Y el Tesoro no podía permitirse vivir endeudado, había restricciones estrictas sobre el tamaño del déficit presupuestario y la cantidad de préstamos del gobierno. Hoy, no existen tales restricciones.

A finales del siglo XX, se creía que la capitalización de mercado de una empresa no debía ir más allá de los límites equivalentes aproximadamente a los beneficios de la empresa durante diez años. Era una norma de seguridad no escrita que guiaba a los inversores cuerdos. La empresa estadounidense FactSet ha calculado que en los últimos 20 años este ratio para las empresas estadounidenses que cotizan en bolsa casi ha duplicado el estándar mencionado. Y las acciones en el sector de TI se cotizan ahora a 25 veces las ganancias netas por acción esperadas. No se puede llamar de otra manera que jugar con fuego.

Estados Unidos tiene un nuevo Jueves Negro por delante. Surge la sospecha de que alguien realmente que Estados Unidos desaparezca del mapa mundial como superpotencia. Las mismas sospechas fueron expresadas en un momento por  Jacques Attali , Patrick Buchanan y  Samuel Huntington .

Natalia Dembinskaya y Valentin Katasonov


Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Continue Reading

Economía

VOX y su sindicato “Solidaridad”, los PRIMEROS en OPONERSE al atraco a mano armada de los PEAJES

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El sindicato de VOX rechaza los peajes en autovías: «No vamos a pagar peajes».

El sindicato de VOX, Solidaridad, ha respondido al Gobierno de Pedro Sánchez y al director General de Tráfico, Pere Navarro, tras anunciar que se instalarán peajes en las autovías de España.

Desde el sindicato de VOX se ha asegurado que «no vamos a pagar peajes», defendiendo que «si se necesita dinero, que recorten en lo que nada o poco aporta a la sociedad, de sindicatos, patronal, partidos políticos, chiringuitos ideológicos y ministerios que nos enfrentan».

Loading...

El secretario general de Solidaridad, Rodrigo Alonso, cree que Pere Navarro no puede dar ninguna lección. «Lleva 40 años cobrando sueldo público, casi 60.000 euros al año, ni una lección a los españoles».

Esta medida es «un nuevo puñal al corazón del trabajador, del parado y del pensionista. Más paro, más miseria y más ruina. Nos vamos a defender de los que nos quieren hundir». «Señalaremos todos y cada uno de los atropellos que sufran las clases medias y trabajadoras. Les protegeremos de todas y cada una de vuestras políticas», añaden desde el sindicato.


Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Continue Reading

Economía

Zuckerberg pone una pistola en la sien a los usuarios de Facebook e Instagram: empieza a notificar a los usuarios de iOS que la recopilación de datos puede “ayudar a mantener gratis” estas aplicaciones

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Facebook e Instagram comenzaron a notificar a los usuarios de sus aplicaciones para iOS que la información que recopilan de otras ‘apps’ y sitios web puede “ayudar a mantener gratis” estas redas sociales, en un aparente intento para combatir las actualizaciones de privacidad de Apple.

Los nuevos avisos fueron notados el pasado sábado por el investigador de tecnología Ashkan Soltani. “Ya comienza. Facebook e Instagram exploran tácticas de miedo adicionales para combatir los cambios de privacidad de la transparencia de seguimiento de aplicaciones (ATT) en iOS 14 de Apple”, escribió el experto.

Loading...

La App Tracking Transparency (ATT), que apareció en la versión iOS 14.5, requiere que los desarrolladores obtengan el consentimiento expreso de los propietarios de dispositivos para permitir que su Identificador para Anunciantes (IDFA) se comparta y recopile entre aplicaciones. Facebook ha criticado abiertamente las actualizaciones de privacidad de iOS 14 de Apple, argumentando que estos cambios podrían dañar a las pequeñas empresas que pueden depender de la red publicitaria de la plataforma para llegar a los clientes, recoge el portal The Verge.

En un ‘post’ actualizado la semana pasada Facebook explicó que los avisos son “pantallas educativas” y adelantó que proporcionan “más detalles” sobre cómo se usan los datos para anuncios personalizados”.

Esta nueva táctica parece ir en contra del antiguo eslogan de Facebook, que decía que la empresa era “gratis y siempre lo será” y que fue eliminado de la página de inicio en 2019.


Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Continue Reading

Radio Cadena Española

¿Quiere recibir las últimas noticias en TELEGRAM?

ESCALPELO LITERARIO Y CINÉFILO

LOS LÍMITES DE LA MENTE

LA BANDERA ESPAÑOLA

getfluence.com
Advertisement
Advertisement
Advertisement

Copyright © 2020 all rights reserved alertanacional.es

Translate/Traducir »
<-- PAUSADO PROPELLER -->