España
De cómo España se convirtió en el Infierno de los trabajadores gracias al Gobierno Comunista y a la derechita cobarde
“Los españoles no quieren una España en la eurozona que pague un nivel de impuestos similar al de Suecia con los salarios del Congo”
Aunque parezca increíble, los españoles se han convertido en los mayores pagadores de impuestos de la Unión Europea, sin apenas darse cuenta, porque a menudo las instituciones públicas han ido subiendo las tasas impositivas sin consultarles y de manera dispar en las diferentes regiones del país, mientras el sueldo medio de los trabajadores decrecía y la calidad de vida empeoraba claramente en toda la nación.
Además, el paso de la pandemia ha destruido miles de puestos de trabajo y dejado en la ruina a centenares de empresas, y como si fuera poco, el plan del Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez ha sido seguir subiendo los impuestos, para ahogar fiscalmente más aún a los españoles, en lugar de reducir el enorme gasto político que se ha visto aumentado en los últimos años de manera significativa y al más puro estilo de la Venezuela de Maduro, contradiciendo las políticas que han adoptado otros países de la eurozona como Italia, Portugal o Austria. Spain is different.
Realmente esto va a incrementar todavía más la tensión social en España y puede provocar un gran estallido en las calles, ya que las colas del hambre no dejan de incrementarse y hay alrededor de 1,1 millones de familias españolas que se encuentran todas en paro. Una situación muy lamentable, que necesita de soluciones urgentes y de una clase política valiente y con altura de miras, las cuales no aprieten más a las clases medias y bajas de la nación, de otros modo las consecuencias van a ser aterradoras, y recuerden, quién avisa, no es traidor. De hecho, desde mi punto de vista, los destacados conflictos territoriales incluso ya están pasando a una dimensión inferior, dado el grave contexto político, sanitario, social y económico del país.
Cabe destacar que todas las subidas impositivas van a alejar encima la inversión de actores extranjeros y eso es también ciertamente preocupante, ya que en estos momentos a España se le están yendo muchas empresas fuera de sus fronteras, sin hablar de la normalización de la inestabilidad política. Los ciudadanos se están hartando y las reacciones no se harán esperar, y en parte ya las estamos observando como no podía ser de otra forma, porque los españoles no quieren una España en la eurozona que pague un nivel de impuestos similar al de Suecia con los salarios del Congo.
Erik Encinas Ortega
España
«La náusea socialista»: nuestros impuestos están para contrabando de joyas y resorts de lujo para inmigrantes ilegales. En esta ocasión, ¡13 MILLONES DE EUROS!
El Gobierno gasta 13 millones de euros en un centro para refugiados con gimnasio, huerto y pista de baloncesto
El Gobierno de Pedro Sánchez ultima la puesta en marcha de un Centro de Acogida de Protección Internacional en Soria con una inversión total superior a los 13 millones de euros. El complejo, que comenzó a construirse en febrero de 2025 y está previsto que abra sus puertas a finales de este año, contará con gimnasio, sala de musculación, huerto, pista de baloncesto semicubierta y casi 2.400 metros cuadrados de zonas ajardinadas.
El nuevo centro, denominado oficialmente Centro de Acogida de Protección Internacional (CAPI) de Soria, se levanta sobre la antigua residencia de mayores San Juan de Sahagún, en el barrio de Los Royales. El Ejecutivo ha informado este jueves de que ha dado nuevos pasos para su puesta en funcionamiento con la formalización del contrato de suministro de mobiliario, adjudicado por 254.020 euros a CAFESA División Comercial S.L., una pyme de Toledo, según consta en el Boletín Oficial del Estado.
El expediente ha sido tramitado por la Dirección General de Gestión Migratoria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Según ha difundido la Subdelegación del Gobierno en Soria, el contrato completo asciende a 313.675 euros e incluye también un segundo lote de lencería textil, adjudicado a Barcotex Servicios Integrales S.L. por 59.655 euros.
El lote de mobiliario contempla sillas, mesas, escritorios, armarios, librerías, sofás, bancos, muebles de oficina, mobiliario de dormitorio, comedor y cuarto de estar, somieres, colchones y cunas. El lote de lencería incluye mantas, ropa de cama, sábanas, fundas de almohada, toallas y almohadas.
El proyecto fue adjudicado a Ortiz Construcciones y Proyectos S.A. y se financia a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y de los fondos europeos Next Generation EU. El edificio se construye en una parcela adquirida al Ayuntamiento de Soria, una ciudad gobernada de forma ininterrumpida por el PSOE desde hace 27 años.
El complejo tendrá capacidad para 203 personas. Este punto ha provocado críticas del PP y de Vox. Los populares sostienen que el centro supera el límite de plazas fijado por la Junta de Castilla y León para municipios de más de 20.000 habitantes, situado en 120 plazas. Vox, por su parte, ha advertido de las consecuencias que este tipo de infraestructuras pueden tener sobre la seguridad y los servicios públicos.
El Ministerio que dirige la ministra Elma Saiz sostiene que los CAPI son establecimientos públicos abiertos destinados a solicitantes o beneficiarios de protección internacional y temporal, así como a solicitantes de la condición de apátrida, siempre que carezcan de recursos económicos suficientes.
Según el Ejecutivo, el centro de Soria formará parte del Sistema de Acogida de Protección Internacional, que presta alojamiento, manutención, intervención social, traducción e interpretación, atención psicológica, atención sanitaria, formación y empleo.
El debate político vuelve a situarse así en el reparto territorial de los dispositivos de acogida, el uso de fondos europeos y el impacto real que estas instalaciones tienen en municipios de tamaño medio. En el caso de Soria, el Gobierno avanza en un proyecto millonario mientras PP y Vox cuestionan tanto la dimensión del centro como sus efectos sobre una ciudad gobernada por los socialistas desde hace casi tres décadas.
