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Opinión

Del “todos contra ETA” al “todos contra la ultraderecha”

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Pablo Casado: arquetipo pluscuamperfecto de la "Derechita Cobarde"

Siempre hace falta un enemigo. Freud lo dijo muy bien: toda sociedad se crea en torno a un crimen en común, pero si hay algo que cierra filas de verdad es la existencia de un enemigo común. Una amenaza latente, sea o no real. Y no puede ser siempre la misma.

El tiempo pasa y los regímenes también, pero en el fondo no suelen cambiar: se transforman, como la energía. Se hace un lavado de cara para seguir distrayendo a las masas, con caras nuevas, para seguir para adelante con la marcheta de la corrupción y la tiranía. Y ejemplos tenemos los que se quieran. Desde Ciudadanos como marca blanca del PP a Podemos, como un PSOE-IU versión 5.0 con su Isidoro Iglesias a la cabeza. Y también tenemos a Felipe VI, por supuesto, como continuación genética del Emérito, para que nada cambie y todo siga igual en este Régimen “democrático”, pero sí se han producido cambios profundos en el Sistema. Y algunos cambios nos han colado que son groseros, si uno hace perspectiva, y se da cuenta de que nos han dado un cambiazo fundamental.

Donde antes dije ETA, ahora digo ultraderecha. Ése ha sido el gran cambio. El tocomocho de la última generación.

Pensadlo bien: ¿no está la ETA en las instituciones, desde hace ya lustros, y de ahí han pasado a cogobernar un país al que odian? Por lo que parece, los que dijeron en su día que los terroristas no se iban a salir con la suya estaban del todo en lo cierto: al final, esos parásitos minoritarios han sacado mucho más de lo que ni siquiera ellos mismos se plantearían, en esa pasada semiclandestinidad, pues ahora son poco menos que estadistas. Y todo ello mientras nos presentan a otro malo malísimo, por supuesto: la malvada “ultraderecha”, que viene a ser todo aquél que no se trague las comunistas mentiras del PP. De ahí para la derecha, que hay campo, todos podemos ser fascistas e intolerantes.

Y no hace falta tener el carnet de Vox, que no deja de ser un PP a la Aznar, sino que “ultraderecha” es un conjunto amplio en el que puede entrar literalmente cualquiera. Como en los tiempos en que ser religioso, empresario, liberal o simplemente español podía significar tu condena a muerte instantánea. Unos tiempos que, por cierto, en lo que respecta a los nostálgicos de la “democracia” del 36, fueron idílicos. Y hay que volver a ellos, al parecer.

¿Recordais cuando Rajoy se sumó al frente común contra la derecha reconociendo que los liberales y conservadores sobraban en el PP? Pues ahí siguen

El conjunto de la “ultraderecha” es amplio y maniqueísta: ¿es usted liberal, cazador, librepensante, le gustan los toros, no le gusta cómo se ha gestionado la crisis sanitaria, no le gusta el Gobierno, sí le gusta ir a misa, lee libros o cree que hay otras alternativas al Régimen? Pues el término de marras va por usted, que lo sepa: es usted un miembro de este colectivo peligroso, sobre todo por ser mayoritario, frente al cual es preciso tomar medidas de Estado. Eso sí, por el momento, gracias a Dios, los garantes de la “Democracia” todavía no se han decidido a gasearnos. Se conforman con laminarnos, despreciarnos y amenazarnos, pero por ahora nos dejan vivir. Gracias.

Y gracias a los Suárez, González, Aznares, Zapateros y demás estadistas, que nos aseguraron hasta el infinito que los pistoleros no ganarían al final. ¡Pues ya me dirá usted! Al final, ese cursi “acuerdo de todas las fuerzas políticas contra el terror” ha derivado en otro: el verdadero acuerdo de todos, inclusive los terroristas, contra la peligrosa “ultraderecha. Esas temibles viejitas que van a misa, esos cazadores que dan tiros por el campo o los malvados “negacionistas”, que es la última moda: todos ellos son el verdadero y definitivo peligro y no los que daban tiros por la espalda y ponían bombas. Ahí está el cambiazo definitivo.

El problema que tienen es que el mundillo etarra y separatista alcanzaba un porcentaje minúsculo, en sus buenos tiempos, mientras que esa temible “ultraderecha” es una enorme mayoría. Personas normales y corrientes que sólo quieren vivir sus vidas, trabajar y contribuir al bien común, pero el caso es que no son del gusto de la minoritaria casta política y mediática. Ésos que hace ya un tiempo, curiosamente desde la mañana del 11-M, cambiaron el frente común contra ETA por un frente común contra “la caverna. ¿Os acordáis? Desde esa mañana luctuosa, en que nadie dudaba la autoría de ETA y los políticos les repudiaban, al unísono, como la escoria mafiosa que son, pasamos en cuestión de horas al “cordón sanitario” contra la derecha. A dialogar de forma definitiva con los que quieren destruir a España por completo y combatir todos juntos, luego con la adhesión de Rajoy y el PP, a la derechona mentirosa y golpista. Y así hemos seguido desde entonces.

¡Menos mal que esta gente son los de la convivencia y el buen rollito! Y para demostrarlo, por supuesto, van a demoler una cruz de la que nadie se acordaba hasta ahora. Pero lo hacen por nuestro bien, por supuesto. Para que no seamos tan fascistas.

Y por supuesto, por el camino, tragándonos doblados los términos inquisitoriales del Sistema. Desde “derecha” al emergente “ultraderecha” y desde “conspiranoicos” al “negacionistas, como peligro máximo contra la sociedad, que incluso pueden mezclarse y hacer un frente común muy inquietante: “la ultraderecha y los conspiranoicos”, también conocidos como “cayetanos”. El Sistema se ríe de nosotros y es lógico, claro, cuando nadie les hace resistencia.

Por cierto, amigo lector: ¿le ha gustado a usted este artículo? Pues déjeme decirle, por supuesto que por su bien, que es usted un verdadero fascista, un fan de la ultraderecha y seguramente conspiranoico. ¡Si no se lo digo, reviento!

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España

Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso

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«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»

 

Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.

Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.

¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.

Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.

Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.

Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.

Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.

Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.

Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.

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