Connect with us

Opinión

Dos debates con prórroga

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Tenía previsto escribir sobre otra cosa hoy, pero he preferido dejarla para el sábado al objeto de colaborar más de cerca con la cuestionada jornada de reflexión, que esta vez hace más falta que nunca ante lo que nos jugamos el próximo domingo. Así que, esta semana, si los medios en los que asiduamente publico lo permiten, dejaré doble ración escrita y dedicaré el artículo de hoy a comentar algo sobre lo que me inspiró un comentario leído a raíz de los dos debates “sufridos” íntegra y pacientemente los pasados lunes y martes, en los que hubo para casi todos los gustos.

Llevamos así unos días inmersos en un mar de comentarios en todos los medios, digitales, audiovisuales y redes sociales fuentes de todo tipo de informaciones continuas. Como supongo que le ocurrirá a muchos de los lectores, me encuentro incluido en algunos grupos de WhatsApp y otras redes sociales que, aunque no gozan demasiado de mis simpatías, existen y por tanto hay que tenerlas en cuenta, sobre todo si, como es mi caso, se quiere estar al tanto de lo que se dice en uno u otro sentido, muchas veces de manera tan irreflexiva como efímera, más allá de lo que aparece en los distintos medios digitales, escritos o audiovisuales, que tampoco son muy de fiar porque, prácticamente todos, con honrosísimas excepciones como los que se abren a mis reflexiones, son esclavos de eso tan conocido de “que una noticia no te estropee un buen titular”. En la mayoría domina la “censura” del editor, como he podido comprobar en alguno que se llama liberal, en el que no admiten ni comentarios a su “doctrina”.

Loading...

Como decía, pertenezco a algunos grupos y en uno de ellos hemos concurrido, por eso de las afinidades derivadas del “Dios los cría y ellos se juntan”, algunos que estuvimos en ese VOX que nació como alternativa, desapareció como el Guadiana tras “emular” lo de Bruto y Cayo con Julio César y, “milagrosamente”, resurgió como lo más parecido a una secta en la que las anteojeras es el signo de identidad, en unos casos incrustadas en su genética y en otros fruto de una aceptación inconsciente por el dolor de la decepción transformado en odio. En este grupo estamos algunos de los que nos incorporamos con ilusión, conocimos el percal y comprobamos que era más de lo mismo pero como suele pasar con las copias, peor, y salimos corriendo, para tras el paso por el purgatorio y el cambio de hace nueve meses volver al original; otros que sin haber estado en el grupo “por sus hechos lo conocieron” y critican la realidad de un partido de aluvión alimentado de arribistas y defenestrados de lo peor del PP anterior, hoy afortunadamente en vías de superación y, por último, algunos que todavía siguen en VOX y soportan las críticas que desde el grupo hacemos o que su paso por VOX, ya extinto, les mantiene viva la causa por la que se unieron a ese bluf y siguen sin perdonar al Partido Popular prostituido por el sorayismo que permitió su jefe. No sé si me dejo algún otro colectivo representado en el grupo, pero creo que no. En caso de que sí, mis disculpas.

En la noche del martes, uno de los miembros del grupo, no especificaré de cuál de los citados subgrupos, aunque lo adivinarán sin duda, dejó el siguiente comentario que es el que inspira este artículo: “¡Ufffff… qué pandilla de indigentes intelectuales… j…r, qué impresentables, los cuatro!”. Ni que decir tiene que le respondí en el grupo y me apresuré a separar conveniente y, en mi opinión, justamente, esa simplificación tan simple -valga la redundancia- de incluir a los cuatro contendientes en el mismo saco. Y lo hice con el siguiente argumento que ahora amplío con un poco más de precisión.

En mi opinión, Pablo Casado no tiene nada de indigente intelectual, sino todo lo contrario, ni mucho menos de impresentable. Albert Rivera, si bien no es un Séneca, ni siquiera el Kant que tenía como “referente” sin haberlo leído, como él mismo reconoció en su debate con Pablo Iglesias antes de las elecciones de Diciembre de 2015 en la Universidad Carlos III de Madrid, tampoco es un indigente intelectual ni del todo impresentable, pese a los muchos cambios de criterio y alianzas que ha dado en su todavía corta historia política nacional -lo de ayer, con el “fichaje” sorpresa de Ángel Garrido, todavía presidente en funciones de la Comunidad de Madrid lo acerca un poco más al término, que incluye sin ambages al fichado en esa categoría.

El tercero en el debate, el antes citado de la coleta, demostró que aunque esté en las antípodas de mis ideas, de indigente intelectual no tiene nada y tuvo una buena actuación en la línea que le caracteriza, dirigida a sus potenciales votantes y clientes dubitativos entre la extrema izquierda suya y la no mucho menos extrema del Partido Siempre Opuesto a España actual en que se ha con vertido ese PSOE que nunca fue muy bueno para España pero sin duda mucho mejor hasta la llegada de José Luis Rodríguez y su clon, aunque lo de impresentable lo volvió a dejar patente en su atuendo pese a que esta vez no iba en camisa con manchas de sudor y se mejoró un poco con el jersey, pero impresentable al fin pese a su papel que adoptó de monjita, tratando de “moderar” lo que los moderadores no conseguían o tal vez perseguían.

Por último, el Dr. Plagio cum Fraude, todavía presidente con minúscula del gobierno también con minúscula, formado gracias a los enemigos de España, con los que quiere repetir su aventura viajera y desnortada en Falcon, gratis total, sí que demostró su indigencia intelectual al no salir de la “lectura del debate” -algo insólito- y del abuso de la palabra “mentira”, que en la boca de semejante “Pinocho” -justificó su moción de censura para “convocar elecciones”, decía- no dejaba de ser una triste paradoja, con la continua mención del partido ausente por decisión de la Junta Electoral Central, que tuvo en su boca desde el minuto uno de su primera intervención en este segundo debate -en el primero también lo sacó a relucir-, demostró que lo de impresentable también le cuadra perfectamente al personaje consorte de la responsable para asuntos africanos del Instituto de Empresa, puesto por el que se dice que no aparece pese a la suculenta nómina, do ut des?

En fin, los debates pasaron con distintos niveles de valoración para cada uno de los días. Los medios -¿qué haríamos sin los, en su mayor parte, “creadores de opinión” medios?-, dijeron en general que en el primero fue el líder naranja el que mejor parado salió y que al del PP lo encontraron ausente por momentos -tal vez pagó su bisoñez en este tipo de confrontaciones-, mientras el morado estuvo “aseado” -verbalmente hablando, claro, porque su melena y atuendo no lo fueron especialmente- y el del Falcon y demás medios aéreos para su solaz, personal y familiar, perdió los papeles en varias ocasiones ante las andanadas de Rivera y Casado, con los que no pudo en ningún momento.

Pero llegó el martes y con él cambiaron las tornas y las actuaciones de los debatientes, bueno no todas. Tras este segundo debate, la opinión más generalizada entre los antes citados medios -que comparto- fue que Pablo Casado había superado su pequeño desconcierto del día anterior hasta ser en la mayoría el más valorado de los cuatro, mientras Alberto Carlos Rivera apareció sobrepasado, tal vez traicionado por su “triunfo” del lunes que le llevó a una acelerada sobreactuación en la que han coincidido muchos, haciéndole perder las mieles de la victoria ante su potencial “socio” de gobierno. Hubo coincidencia en dar como buena la actuación de Pablo Iglesias, especialmente ponderada por los medios de izquierdas que, pese a todo, como alguno nacionalista catalán, no dudaron en dar como “vencedor” al coautor de la tesis compartida y del libro dictado a su pupila tránsfuga que le dio “forma bibliográfica”.

En resumen, lo mejor que he visto como crónica de los dos debates ha sido la que hizo otro de mis compañeros de grupo y en este caso amigo y compañero de desventuras en VOX allá por 2014, comparando los dos debates con un partido de fútbol en el que el primer tiempo acabó con un esperanzador resultado de “derecha”, 1 – izquierda 0, con “gol” de Rivera, y el segundo, y en principio el partido, con el de “derecha”, 2 – izquierda, 1, con “goles” de Casado y PabLenin, con un comparsa por la izquierda, más bien pasmarote, que pasó desapercibido salvo en sus pérdidas de control por las tarascadas dialécticas de una derecha y los “inoportunos” regalos en forma de fotos y “libros”, junto al largo testamento corrupto, de la “otra”. Lo malo es que este “partido”, aunque aparentemente “ganado” en los debates por dos de las “tres derechas”, tiene pendiente una “prórroga” que se juega el domingo y “hasta el rabo todo es toro”.

Como indicio de lo que se puede esperar, escuchaba esta mañana en un programa televisivo a cuatro jóvenes, dos chicas de izquierdas y dos chicos de derechas. Ellas dos coincidían en la duda sobre decidirse por el PSOE o Podemos, aunque en distinta proporción en cada una para uno u otro partido, mientras los dos chicos diferían en su idea de voto, uno, con banderita española en el ojal de la chaqueta, dudaba entre las tres opciones -PP, Ciudadanos o VOX- y el segundo tenía claro que su opción era el Partido Popular. Me sumo al último.

En fin, que Dios reparta suerte y un poco de sentido común -del bueno- a los depositantes de papeletas en las urnas.


Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

Opinión

«Volveremos a pasar» Por Fátima Pellico

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

A la que esto escribe le horroriza profundamente que nadie, en nombre de una etérea Libertad, venga a amordazar, a golpear, a torturar, a humillar, a intentar, en fin, masacrar de manera democrática a otras personas no afines a su estercolero de pensamiento (llamarlo «ideológico» sería darle una clase que no merece ni pagando por el título).

Madrid es de todos.

Madrid es Patrimonio de la Humanidad, porque quien va a Madrid nunca se siente forastero, primero porque es donde reside gente de toda España y segundo porque los madrileños acogemos a todo aquel que viene a nuestra amada tierra. Y lo digo yo, madrileña gata, que vivo exiliada voluntariamente de mi tierra desde hace varios años y no puedo evitar sentirme orgullosa cuando alguien me dice que se nota mucho que soy madrileña por mi acento.

Loading...

A lo que iba: en Madrid nadie es extranjero. Cada barrio de esta ciudad tiene sus peculiaridades y quizás ciertos mitos algunas de ellas que han pasado de generación en generación.

Tal es el caso de Vallecas. Yo he vivido muchos años muy cerca del puente de Vallecas, dado que la plaza de Mariano de Cavia estaba a un tiro de piedra de Ciudad de Barcelona y desde allí son unos quince minutos a buen paso hasta el Puente. Quiero recordar a todos que en el Puente de Vallecas los amigos de nuestros gobernantes el 11 de diciembre de 1995 tuvieron a bien ASESINAR a 6 personas y HERIR  a 44 más. Sí, amiguitos, sí: LOS AMIGOS DE NUESTROS GOBERNANTES.

Me da un asco profundo, una náusea que me sale de lo más profundo, que tres partidos de lo que se llama la izquierda en España ,y que para mí son simplemente sicarios de la Libertad y del progreso, tenga la poca o nula vergüenza de hacer un llamamiento para que nadie vaya a escuchar qué tiene que decir de bueno VOX para Madrid y los madrileños.¿Quién es esa patulea para llamar a nadie a machacar en nombre de la Libertad a nadie?
Que yo sepa Podemos es comunista, es decir, lleva más de cien millones de muertos en sus hediondas y nauseabundas chepas, al igual que Más Madrid, que es lo mismo que Podemos pero disfrazado de plataforma ciudadana. Y ya del PSOE para qué hablar: corrupción, terrorismo de Estado ( recordemos a los Gal, que tan chapuceramente estaban hechos)… Es decir, los mismos perros con distintos collares.

Pues bien, queridos compatriotas de izquierdas de Madrid (y de toda España por extensión): la Libertad es patrimonio de todos, y vosotros, adalides de la pobreza y la miseria, no vais a tapar la boca a nadie ni con piedras, ni con botellas ni con insultos. Ya podéis guardar en el armario al intelectual rodante que tenéis en vuestras filas ( por favor, que devuelva la silla y se pague una) y a todos esos pobres esperpentos que se pasan la vida en Twitter haciendo que hacen y creyéndose alguien y que tan buenos ratos me proporcionan ( y a todos aquellos que les hacemos el favor de hacerles un poco de caso para que se ganen el jornal… aunque  a ministra no se llega sólo tuiteando desde la caja de ninguna superficie comercial).

Vallecas es de todos, al igual que todos y cada uno de los barrios de Madrid. Que sea el teórico punto caliente obrero de la ciudad no os da permiso para intentar echar a nadie, y como veréis podéis intentar asustar, pero nada más. Juntitos parecéis muy valientes pero por separado hedéis a excremento orgánico en vuestra ropita interior.

VOX llegó para quedarse y nadie va a acallar la voz de la libertad y los derechos civiles de todos los españoles. Hagáis lo que hagáis y que ya sabemos todos lo que soléis hacer cuando las cosas no os van como os gustaría.

Y, por favor os lo pido: el intelectual se ha ganado una silla nueva. Pagádsela con los curiosos  fondos de Podemos y que devuelva la que le han pagado los españoles.

Una y mil veces volveremos a pasar.


Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Continue Reading

Opinión

Los grandes peligros del relativismo moral socialista que se impone en nuestros tiempos

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Siempre les resultó problemático justificar que sus profetas, intelectuales y políticos fueran de todos clase burguesa.

El relativismo nunca se extendió tanto ni se entendió peor que en estos tiempos. Todo conocimiento científico, por ejemplo, es relativo a la información conocida –y paradigmas– del momento. Y variará con el avance de la ciencia. De eso no se deduce lógicamente que no exista la verdad. O que sea inalcanzable. Pero eso postula el actual relativismo como –paradójico– absoluto. Y es para imponer la negación de toda posibilidad de certeza moral.

Algo muy peligroso –y justamente por eso lo propagan, quienes lo propagan– porque el hombre común es capaz de crímenes  atroces, sin sentir culpa, cuando los realiza bajo una autoridad en la que aprendió a confiar irracionalmente.

Loading...

Pero no somos incapaces de descubrir imperativos morales, absolutos y verdaderos, en nuestra propia naturaleza. Tan capaz es el hombre común de obedecer la autoridad criminal como de rebelarse contra su opresión. Ambas cosas han ocurrido una y otra vez en la historia. Pero el relativismo –especialmente como se lo entiendo hoy en día– niega la posibilidad de tales imperativos. Y adopta al positivismo moral y jurídico. Moralidad y Ley serán hoy, única y exclusivamente, voluntad del soberano. En democracia moral será lo que la multitud desee.

Ley lo que los legisladores decreten. Sea lo que sea. Y eso defienden, de una u otra forma, todos los socialistas –incluida la tan influyente como ultra elitista agenda socialista difusa de nuestros tiempos, generalmente denominada globalismo– porque ¿cómo sino podrían establecer cualquier forma de socialismo, si su pretensión última fue y será crear un hombre nuevo, es decir, cambiar la naturaleza de la especie humana por la fuerza, en una o dos generaciones?

Joseph Ratzinger –papa emérito Benedicto XVI– explicaba como cardenal prefecto de la “Congregación para la Doctrina de la Fe” en 2004 que:

“El relativismo puede aparecer como algo positivo, en cuanto invita a la tolerancia, facilita la convivencia entre las culturas reconocer el valor de los demás, relativizándose a uno mismo. Pero si se transforma en un absoluto, se convierte en contradictorio, destruye el actuar humano y acaba mutilando la razón. Se considera razonable solo lo que es calculable o demostrable en el sector de las ciencias, que se convierten así en la única expresión de racionalidad: lo demás es subjetivo. Si se dejan a la esfera de la subjetividad las cuestiones humanas esenciales, las grandes decisiones sobre la vida, la familia, la muerte, sobre la libertad compartida, entonces ya no hay criterios. Todo hombre puede y debe actuar solo según su conciencia. Pero “conciencia”, en la modernidad, se ha transformado en la divinización de la subjetividad”

Y Ratzinger –nos guste o no– es uno de los más notable teólogos y filósofos realistas de nuestros  tiempos. Pero no es necesario ser creyente para entender los peligros de ese relativismo moral. La cumbre de la filosofía racionalista –nos guste o no– la alcanzó una filósofa realista rigurosamente atea con su filosofía objetivista del siglo XX. Y Ayn Rand explicaba que:

“La supervivencia del hombre requiere la guía de valores conceptuales obtenidos a partir de un conocimiento conceptual. Pero el conocimiento conceptual no se obtiene automáticamente (…)”

“(…) Un ser que no sabe automáticamente qué es verdadero y qué es falso, tampoco puede saber automáticamente qué es correcto y qué es incorrecto, es decir qué es bueno para él, y qué es malo. Sin embargo necesita de éste conocimiento para poder vivir. No está exceptuado de las leyes de la realidad, es un organismo específico, con una naturaleza específica, que requiere acciones específicas para mantenerse con vida.

No puede lograr su supervivencia por medios arbitrarios, ni con actos efectuados al azar ni por ciegas urgencias, ni por casualidad, ni por capricho. Es su naturaleza la que determina qué requiere para sobrevivir, y esto no queda sometido a su arbitrio. Lo que sí está sometido a su elección es si lo descubrirá o no, si habrá de elegir las metas y valores correctos o no. Es libre de efectuar una elección errada pero no de tener éxito a través de una mala elección (…)”

“(…)Es libre de evadir la realidad, de desenfocar su mente y trastabillar a ciegas a lo largo de cualquier pendiente que le plazca, pero no es libre de evitar el abismo que se niega a ver. El conocimiento, para todo organismo consciente, es un medio de supervivencia: para una conciencia viviente todo es implica un debe. El hombre es libre de elegir no ser consciente, pero no es libre de escapar a la pena que merece la falta de conciencia: la destrucción. El hombre es la única especie viviente que tiene el poder de actuar como su propio destructor (…) y ésa es la manera en que ha actuado a lo largo de la mayor parte de su historia.”

Y no deja de ser curioso que el socialismo en sentido amplio –y el neo-marxismo como su principal corriente radical contemporánea– sean absolutamente relativistas hoy en día, porque el viejo marxismo no era relativista en ese sentido. Su teoría clasista del conocimiento lo parecía –y ha terminado por serlo– pero no lo era originalmente.

El marxismo era una variante clasista del racismo, y así como los racistas sostenían que las diferentes razas tenían diferentes capacidades mentales y con ello diferentes percepciones de la propia realidad, unas mejores que otras, los marxistas sostenían claramente –y todavía sostienen, pero de manera relativista y difusa actualmente– que es la pertenencia a una clase social la que determina la capacidad de compresión de la realidad del individuo. Siempre les resultó problemático justificar que sus profetas, intelectuales y políticos fueran de todos clase burguesa.

Pero sus supuestas leyes deterministas de la historia pretendían ser objetivas y verdaderas, en sentido realista. Que finalmente adoptaran un relativismo absoluto para inventarse clases oprimidas transversales, dialécticas materiales cruzadas e infinitos relativos “proletariados” revolucionarios –como conejos del sombrero del mago– muestra cómo el relativismo inevitablemente oculta absolutos encubiertos especialmente perversos.

 

Guillermo Rodríguez.

Guillermo es profesor de Economía Política en el área de extensión de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Monteávila, en Caracas, investigador en el Centro Juan de Mariana y es autor de varios libros.

Comparta este artículo.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Continue Reading

Opinión

La campaña electoral va a ser de todo menos limpia. Por el General Chicharro

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    2
    Compartidos

Mal comienzo tuvo ayer la precampaña electoral para las próximas elecciones del próximo día 4 de mayo en Madrid. Y digo mal comienzo por la violencia inusitada que la izquierda radical desencadenó ayer en Vallecas, que no por previsible dejó de ser sorprendente. Azuzada e instigada por sus líderes ricachones desde sus buenas “dachas” una banda de deshecho social se lanzó cumpliendo las consignas recibidas al ataque directo contra los representantes de un partido legal como lo es VOX. A mí lo primero que me viene a la cabeza es cómo es posible que esta panda de energúmenos se deje todavía engatusar y engañar por quienes, aprovechándose de la política, hasta ahora lo único que han hecho por el pueblo al que dicen defender ha sido “forrarse” económicamente con un descaro y cinismo sin parangón. Se ve que el odio inoculado por el Sr. Zapatero y ahora por el Sr. Sanchez con sus proclamas y leyes ideológicas está dando desgraciadamente sus frutos. El enfrentamiento y división entre españoles inexistentes hace 20 años están hoy presentes como vimos ayer en Vallecas o con anterioridad en Barcelona o en las provincias vascongadas.

Ayer, salvo algunos heridos , no ocurrió una desgracia mayor porque Dios no lo quiso pues a la vista de los objetos lanzados todo podía haber ocurrido. La inoperancia de la Policía Nacional al establecer un dispositivo inadecuado así como su tibieza en la respuesta a los ataques que se produjeron no me deja otra idea de que respondieron a órdenes recibidas. No me cabe otra opinión pues no dudo de su eficacia si así se lo hubieran ordenado. Y esto es muy grave pues nos indica que quienes mueven los hilos de la división y el enfrentamiento, o sea el Gobierno socialcomunista, no da puntadas sin hilo al permitir que hechos como el de ayer se hayan producido. Me temo que esto no es más que el comienzo de lo que está por venir. Está escrito en los libros de historia y en las tácticas subversivas en curso y ante cuya aplicación estamos asistiendo. Es todo de libro. Y si de historia hablamos no está de más que la parte socialista de este Gobierno recuerde que el comunismo siempre intensifica sus acciones violentas cuando tiene la sensación de la debilidad del Estado. La apariencia del poder comunista es siempre inferior a su verdadera realidad. Ojo a esto. Deberían tomar buena nota los ideólogos de la Moncloa.

Loading...

Nos encontramos, nos vamos a encontrar, con una campaña electoral que va a ser de todo menos limpia. La previsible victoria en las urnas de la derecha sociológica ha desatado una especie de terror mental en la izquierda sectaria que todo apunta que están dispuestos a todo. No son pocos los ejemplos históricos, algunos no lejanos, que nos lo demuestran.

Y si seguimos bebiendo de la historia es menester igualmente que la denominada derecha liberal, en concreto, hoy, el Partido Popular, aprenda de hechos pasados y que no caiga en errores como otrora hizo al condenar por ejemplo el Alzamiento de 1936 en un afán ridículo y cobarde por no sufrir la congoja de que se dudase de su liberalismo. Parece que aún no han aprendido que por ser fieles a esa falsa idea fueron en su momento asesinados o tuvieron que huir sus antecesores ideológicos en el liberalismo como Marañón, Ortega y Gasset o Ramón Pérez de Ayala.

Y en estas estamos cuando en España, al igual que ha sucedido siempre en nuestra larga historia, aparece un grupo de jóvenes liderados por Santiago Abascal, que no se arredran ante el peligro y hacen frente de cara a la inquina totalitaria que representa el marxismo. Para mí esto no supone ninguna novedad. Les conozco desde hace años y soy consciente del valor demostrado muchas veces en su día en elecciones en las vascongadas o en Cataluña o en la reivindicación de Gibraltar. La dirección del contubernio marxista en España, que sí bebe de la historia, sabe y conoce que solo unos cuantos hombres de acción, decididos a todo y bien organizados acaban imponiéndose a la mayoría siempre. Y digo que lo saben pues no se han olvidado de que la revolución rusa triunfó por el esfuerzo de un grupo insignificante en su día de bolcheviques. He aquí la razón de sus desaforados ataques a VOX. No les quepa duda.

Es la hora de los valientes y estos están representados hoy en España por quienes lideran VOX, herederos directos de aquel Partido Popular de Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordóñez o María San Gil entre otros muchos y quiero pensar que también hoy por Ayuso en Madrid.

Y finalizando estas líneas un recuerdo a modo de aviso a esa caterva de mala gente, que es lo que son los adinerados dirigentes socialistas y comunistas, para que no menosprecien a los que despectivamente llaman “Cayetanos” o del “barrio de Salamanca” porque a la hora de la verdad en el momento oportuno siempre aparecen y su valentía y apego a la Patria ya la han demostrado en muchas ocasiones anteriores. Sin ir más lejos nutriendo las filas del bando nacional en 1936 y regando el suelo patrio con sangre.

A lo largo de estas líneas he apelado a la historia e incluso dado algún aviso recordatorio, por lo que desde la Fundación Nacional Francisco Franco que en ningún caso es plataforma de ningún partido político, aunque sí de ideas , recuerde a los valientes, que lo son, y mucho, que si bien el Generalísimo Franco está ya en la historia pues murió hace casi medio siglo no así los enemigos a los que él venció que precisamente son los mismos que ayer gritaban “ A por ellos, a Paracuellos” y que es hora de evitar complejos  y recordar su nombre y su puesto en la historia. ¿Se atreverán? Les aconsejo que lean sin temor sus últimas palabras: su testamento. Siguen siendo de actualidad. La historia es maestra del arte de la política.

 

General de División (R) Juan Chicharro Ortega.

Ingresó en la Escuela Naval Militar en 1969.
Ha participado en las siguientes operaciones: Campaña del Sáhara en 1975, En Nicaragua/Honduras en 1989 y en Bosnia Herzegovina en 1999.
Es General de División de Infanteria de Marina y Diplomado de Estado Mayor del Ejercito de tierra.
Actualmente en la situación de reserva ha sido el Comandante General de la Infantería de Marina entre el 2006 y el 2011 y fue Ayudante de Campo de SM el Rey durante 4 años.
En la actualidad es Presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco.

Comparta este artículo.
  •  
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    2
    Compartidos
Continue Reading

Opinión

Una guía para evitar los cuentos que son dañinos para los niños. Por Roberto Marchesini

Published

on

Comparta este artículo.
  •  
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 2
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    3
    Compartidos

Pocos cuentan cuentos a los niños, olvidándose de su utilidad, pero los enemigos del ‘Logos’ continúan produciendo cuentos para los más pequeños. ¿Cómo entender qué libro tenemos en nuestras manos? Aquí hay algunas preguntas. Las respuestas te ayudarán a orientarte.

Algunos padres me han preguntado cómo reconocer, qué pistas seguir para detectar los libros que portan ideologías sospechosas.

Personalmente, antes de ocuparme de los libros, me preocuparía por la televisión. A decir verdad, sugeriría tirar a la basura la televisión… pero no me gustaría pasar por un talibán. Ocupémonos pues de los libros para niños y adolescentes.

Las ideologías revolucionarias tienen como objetivo la destrucción de la filosofía aristotélico-tomista, es decir, esa filosofía que se basa en el finalismo y en la ley natural, que conocemos en forma de ley moral y religiosa.

Según esta filosofía, los seres no son realmente como son, sino como deberían ser. Cada ser -ente- tiene su propio proyecto (una «naturaleza») que guía su desarrollo, su realización. Esto, obviamente, se aplica al ser humano: todo hombre tiene un proyecto; una vocación, para decirlo en términos religiosos. Por tanto, existe un must be [deber ser], superior a lo que es actualmente. La razón es la facultad humana más elevada; tiene la tarea de discernir el bien (lo que es según la naturaleza) del mal (lo que está en contra de la naturaleza) y guiar a la persona hacia su propia realización.

La literatura y el cuento han sido la herramienta fundamental para la construcción de la civilización europea, fundada en el ‘Logos’

Las ideologías más recientes, por supuesto, lo niegan. No hay naturaleza humana, no hay proyecto, no hay necesidad de serlo. Somos quienes queremos ser. Como no hay fin, la moralidad, el bien y el mal también son obviados. La razón, destronada, es reemplazada por las pasiones, por los movimientos del cuerpo. Todo esto, evidentemente, se refleja en la literatura infantil y juvenil.

Loading...

La literatura y el cuento han sido la herramienta fundamental para la construcción de la civilización europea, fundada en el Logos. Basta pensar en los poemas homéricos, los relatos bíblicos, la literatura caballeresca, la Divina Comedia… Ahora Europa parece haber olvidado la importancia de este instrumento: pocos cuentan cuentos a los niños antes de dormirse, el narrador parece una figura perdida en la niebla mientras la televisión ha sustituido a la chimenea y el bafle al abuelo. Pero los enemigos del Logos, no: continúan produciendo cuentos y narraciones, especialmente para los más pequeños. De los cuentos del Marqués de Sade a Little Egg y Daddy’s Secret, la literatura revolucionaria ha cambiado el destino y el idioma.

He aquí, entonces, algunas sugerencias para distinguir la literatura infantil «tradicional» de la literatura ideologizada.

1) ¿Quién es el enemigo? En la literatura tradicional, el enemigo es una persona. El mal no es abstracto, sino que actúa bajo la apariencia de un ser personal. Alguien ha elegido el mal, ha decidido estar de su lado y actuar en consecuencia. En la literatura ideológica, sin embargo, el enemigo es impersonal: es tradición, prejuicio, expectativas. No hay «buenos» ni «malos».

En la literatura tradicional, frente al enemigo, el protagonista cambia, crece, se convierte en lo que debería ser. La lucha es una circunstancia que permite la propia realización

2) ¿Cómo luchas contra el enemigo? En la literatura tradicional, el enemigo lucha a través de una lucha real, luchando también físicamente; es decir, arriesgando su propia seguridad e incluso su vida. En la literatura revolucionaria, el enemigo se vence convenciendo a los demás, mostrándoles que están equivocados, gracias a los buenos argumentos.

3) ¿Hay crecimiento y cambio? En la literatura tradicional, frente al enemigo, el protagonista cambia, crece, se convierte en lo que debería ser. La lucha es una circunstancia que permite la propia realización. En la literatura ideológica el protagonista no cambia: está bien como está, con sus rarezas y peculiaridades (que otros consideran defectos). Todos los demás cambian. Es el vuelco de la materia de la paja y la viga (Lc 6, 41).

4) ¿Cómo termina la historia? En la literatura tradicional, el protagonista triunfa y se regocija. Pagó un precio por su victoria, pero enfrentarse al enemigo lo ayudó a lograr su propia realización. El enemigo es derrotado: si no está muerto, es exiliado y se muerde a sí mismo por la derrota. En la literatura ideológica, por lo general, todos están felices y en armonía. Nadie ha perdido, nadie ha sido derrotado.

El modelo de la literatura ideológica es, para simplificar, El patito feo de Andersen (1805-1875). Es la historia de un patito que se siente diferente: feo, en comparación con otros patitos. Luego huye y, tras varias aventuras, es recibido por una bandada de cisnes. Descubre así que su malestar se debe a que se obliga a asumir un papel que no le pertenece. Habiendo cambiado el contexto social, ahora es libre de ser lo que quería: un hermoso cisne. Un ejemplo más reciente de un cuento ideológico es, nuevamente, por ejemplo, el Cuento del tiburón (Dreamworks 2004).

Obviamente, estos son solo algunos puntos ilustrativos; no es seguro que en todo relato ideológico haya todos y sólo estos. Pero me parecen un buen punto de partida para evaluar si el libro que los tíos le regalaron a nuestro cachorro es adecuado o, más bien, un tortuoso vehículo propagandístico.

 

 Roberto Marchesini es filósofo. Publicado en la Nuova Bussola Quotidiana


Comparta este artículo.
  •  
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 2
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    3
    Compartidos
Continue Reading

Radio Cadena Española

¿Quiere recibir las últimas noticias en TELEGRAM?

ESCALPELO LITERARIO Y CINÉFILO

LOS LÍMITES DE LA MENTE

LA BANDERA ESPAÑOLA

getfluence.com
Advertisement
Advertisement
Advertisement

Copyright © 2020 all rights reserved alertanacional.es

Translate/Traducir »
<-- PAUSADO PROPELLER -->