Europa
Efemérides del Desembarco de Normandía o el inicio del nuevo orden mundial

CC/AN.- Permítan que frente al tsunami homenajeador del desembarco de Normandía y de las tropas aliadas, recordemos hoy y aquí a quienes combatieron en el otro bando. De entrada, consideramos bastante estúpidos que los europeos autóctonos festejen con entusiasmo una efemérides sobre cuya base se ha dibujado una Europa que es lo más parecido a un vertedero moral. Consideramos bastante estúpido que británicos y franceses celebren lo que llaman victloria sobre los invasores alemanes teniendo el patio como lo tienen. No encontramos un sólo motivo, ni uno sólo, para conmemorar una fecha que confinó lo mejor de nosotros mismos para trasladarnos al angostamiento moral y a la aniquilación del mundo que nos dio la luz por espacio de veinte siglos. Normandía ha sido fuente de todo lo que es contrario a nuestra condición humana, desde la destrucción de las familias a las prácticas eutanásicas que nos ofrecen estos días su cara más siniestra. Solo hay que visitar las grandes urbes europeas para decidir si esta es la Europa triunfante que tenemos que celebrar junto a los mandatarios europeos.
En un documental que analiza la carrera del escritor y guionista de historietas inglés Alan Moore, quien creó Watchmen y V de Vendetta entre otros famosos cómics, este describe que el tipo más poderoso de magia es la que pueden realizar los bardos. En la antigüedad la gente temía que un brujo les dejara calvos o impotentes, pero un bardo, un mago de la palabra, podía crear un insulto tan audaz, una historia tan impactante, que arruinaría tu reputación por completo y de ser lo suficientemente poderosa, esta sería repetida por innumerables desconocidos siglos después de tu muerte. Eso era y sigue siendo aterrador, la capacidad de alterar la realidad con el simple uso del verbo, con una mentira repetida mil veces.
En ocasiones el encantado no es un individuo, es toda una nación. España es experta en sufrir los embates de una leyenda negra convertida en maleficio. Un conjuro tan potente que le permite a cualquier criminal controlar a múltiples víctimas, a veces millones, con el sólo hecho de pronunciarlo. En 1945 naufragó un mundo, se lanzó un encantamiento sobre una nación derrotada y un sin número de criaturas no nacidas en esa tierra. Sin embargo, en el mismo año en que empezara la conflagración, nació un hombre que vivió como Pound le dijera a Serrano: “Mantente fiel a los viejos sueños para que el mundo no pierda la esperanza”.
Solemos recordar a los heroicos guerreros que con sus espadas en mano cargaban contra las huestes enemigas. En esos momentos de violenta euforia la colectividad está unificada bajo un credo común por el cual están dispuestos a morir. Pero el hipnotismo es inmune a las balas, cuando el espíritu ha sido doblegado la carne no se atreve a pelear. Cuando toda la sociedad está bajo un encantamiento sólo unos pocos despiertos mantienen viva la llama del renacer. Porque su honor se llama lealtad, nunca abandonarán a sus hermanos en un mundo de tinieblas, lucharán por liberarlos aun sabiendo que ellos pelearán a muerte para defender a sus captores. Para vencer a los magos del engaño es necesario estremecer la conciencia colectiva, impactar los cimientos de la cultura reinante. Es menester interpretar los deseos de los cautivos para sacar a la luz el coraje que necesitan para volver a luchar. Se necesitan otros bardos, poetas, se necesitan artistas.
Nos sentimos orgullosos de elaborar un producto informativo dirigido a una mayoría de lectores que han despertado del engaño de nuestro tiempo. Una minúscula elite había decidido que los alemanes debían ser atormentados hasta el fin de los tiempos con un sentimiento de culpa por crímenes que nunca cometieron. Los niños debían crecer odiando a sus padres y a sí mismos, inyectar esa fobia en su descendencia hasta crear una masa suicida dispuesta a pedir perdón a sus asesinos por no ser capaces de morir más rápido.
Entre los otrora invencibles guerreros no existían ya hombres dispuestos a levantar su voz para salvaguardar la vida de la patria agonizante. ¿Por qué un artista debería sacrificar su existencia en pos de una lucha a la que los soldados habían renunciado? Porque ese es su destino, impedir que la materialización de un arquetipo sea arrasada, seguir trovando en contra del ruido del tiempo para que en algún punto futuro la verdad pueda ser escuchada.
Como es habitual las fuerzas del planeta prisión no perdonan nuestra peretensión de combatir el dogma sobre el que se mantiene el supremacismo sionista y el genocidio de los europeos. Sin expirar una sola gota de odio defendemos la Verdad a la que impele nuestro compromiso cristiano.
La mayoría de las personas que defienden la Verdad, sin importales el precio a pagar, nunca cometieron una infracción a la buena conducta o las leyes penales; aún así son declarados como un peligro para las naciones civilizadas. Vemos a diario cómo se amenaza, se injuria, se encarcela y se proscribe a cualquiera que amenace la estabilidad de una dictadura global… escribiendo, usando la razón para desmontar los dogmas sobre los que se basa. Rescatando a la palabra de la prisión de la mentira para que vuelva a ser transmisora de la verdad.
Deberían preguntarse qué están haciendo mal para que ni la fiera propaganda hollywodiense, ni la dictadura del pensamiento único, ni la criminalización de la disidencia, ni las normas coercitivas… hayan impedido que decenas de miles de personas consideren, como nosotros, que no hay razón alguna para festejar el desembarco de Normandía. Nada más desembarcar en Normandía los soldados de la gran coalición, se puso en marcha el primer estadio de la ventana de Overton: introducir el debate sobre el tema del que interese para que vaya penetrando en la sociedad, y de esta manera ir creando un estado de opinión que determine la necesidad de elevarlo a la consideración política. Pese a ello, millones de occidentales cierran filas para defender lo que se intenta extinguir. Medios alternativos, youtubers, intelectuales o grupos identitarios que se rehúsan a ser consumidos por ideologías de género que proliferan por todo el hemisferio.
Hay una consciencia colectiva que está revelándose contra la tiranía que oprime a Occidente; todas las mentes que se liberan encuentran en los ideales identitarios una guía con los valores que se deben seguir en la lucha por la supervivencia.
Los europeos que combatieron en las playas de Normandía contra el nuevo orden son un ejemplo para todos los que vemos nuestra existencia colectiva amenazada. Un sólo hombre, una sola mujer, que tenga la disposición para mantenerse firme en lo que cree por el tiempo suficiente podrá dar inicio a una gigantesca ola que salve a su mundo de la destrucción, no importa si esta sucede siglos después del fallecimiento del individuo. Aquellos soldados alemanes que perecieron en Normandía luchaban por construir una nueva edad dorada occidental. Su lucha fue también la de las demás razas de la tierra que aspiran a ser liberadas del globalismo y encontrar así el cenit de su propia realización colectiva.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






