España
El astronauta torpe

A. Burgos.- No, a España la están dejando hecha unos zorros, pero divertirnos sí que nos divertimos: cada día un numerito. Igual que los que echan las cartas adivinan dónde va a caer el gordo de Navidad, nadie sabe a qué muevo ministro le va a caer la gorda. ¡Vaya semanita! Y mientras, el otro, por ahí, dando barzones por el mundo, yendo a Estados Unidos de costa a costa. A costa de todos los españoles. Es como aquel zagalón que buscaron los padres de un niño solitario para que fuera su amiguito y lo llevaron con él a las atracciones de la Feria de Sevilla. Las que los clásicos llaman «calesitas» o «cacharritos». Terminada la excursión ferial, sus amigos afearon al zagalón que fuese a la Feria con un niño tan chico. A lo que con toda la poca vergüenza del mundo respondió:
—¡Ah, a mí me da igual! Yo lo que sé es que me he montado de balde en todos los cacharritos.
Sánchez también se está montando de balde en todos los cacharritos: en el Falcon para ir al concierto que tanto le gustaba a Begoña; en el helicóptero para la boda del cuñaaaaaao; ahora a Estados Unidos. Coge el avión o el helicóptero oficiales como usted un taxi. Por eso creo que hizo ministro a Pedro Duque el astronauta: porque se había montado en un cacharrito que él de momento no ha estrenado: el cohete espacial. Un astronauta de ministro no lo han tenido ni en Estados Unidos, con todo su golpe de NASA, de Cabo Kennedy y de hombre en la Luna. Al nombrarlo, Sánchez se acordaría de la frase de Armstong y la quiso mejorar: «Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para España, veremos a ver dónde va a caer este tío».
Y cayó donde tenía que caer. Le ha pasado a Pedro Duque como a aquel a quien Franco hizo alcalde de Sevilla y al que sus compañeros de casinillo tenían por tonto. Tras el nombramiento, dijeron: «Hasta ahora sólo nosotros sabíamos aquí que era tonto; ahora se va a enterar la ciudad entera». Que Pedro Duque era tan torpe sólo lo sabían en la NASA. Pero ahora, tras su raphaeliano escándalo, es un escándalo su sociedad patrimonial, se ha enterado España entera de su torpeza para expresarse y justificarse. Sólo nos ha enseñado que el «autoalquiler» no tiene nada que ver con el «rent a car». Lo escuché en su rueda de prensa de vergüenza ajena y me quedé entre san Juan de la Cruz y El Chimenea de Cádiz. Me explico. Lo de san Juan de la Cruz, es lo del «Cántico Espiritual». Pedro Duque sigue siendo, a lo San Juan de la Cruz, «un no sé qué que queda balbuciendo». ¿Qué hace un tío como este, tan torpe, en un Gobierno y además de ministro de Ciencia, Innovación y Universidades? ¿Universidades? Así pasa lo que pasa con las tesis y los másteres: las Universidades dependen del torpísimo ministro astronauta. Y oyendo sus balbucientes palabras ha recordado el nieto de Pepe el Sopa, postulante histórico de Paco Alba, el estribillo carnavalesco de una chirigota gaditana de 1971, «Científicolandia», escrita por Agustín González «El Chimenea», al que llamaban El Rey del Trabalenguas, de las palabras sin sentido. Yo creo que Pedro Duque le ha ganado al Chimenea.
Su autojustificación fue como el estribillo del cuplé de «Científicolandia» del Chimenea: «Acetato con bicarbonato,/ pescuezo de pato,/ hueso de aceituna,/ a las tres, a las dos y a la una,/ como esto se ponga con guasa,/ yo cojo un cohete/ y me voy pá la Luna». La cosa se ha puesto con bastante guasa; así que sería conveniente que Duque cogiese su cohete y se fuese a la Luna. ¿Fue a la Luna o está allí aún? Lo digo con precaución, no me vaya a coger la vicepresidenta Carmen de Cabra, me dé un beso de hermano con maduro sabor venezolano y me aplique el control a la Prensa. En las democracias, la Prensa controla al Poder; en las dictaduras, el Poder controla a la Prensa. O sea, acetato con bicarbonato.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






