España
El estado de alarma se prorrogará hasta mediados de abril, mientras los muertos en España se elevan a 1.720, 394 más que ayer
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado a los presidentes autonómicos, con los que se reúne por videoconferencia para abordar la crisis del coronavirus, que prevé prorrogar el estado de alarma 15 días más en España. Para ello, el Gobierno necesita la autorización del Congreso de los Diputados, y ya está previsto un pleno para la próxima semana, el día 25, en el que podría autorizarlo dada la situación de emergencia sanitaria y la necesidad de frenar el avance del coronavirus. Por tanto, se alargará hasta mediados de abril.
El jefe del Ejecutivo está reunido desde poco después de las diez de la mañana con los presidentes de las comunidades autónomas. En está videoconferencia está acompañado de los cuatro ministros que forman la autoridad delegada en esta crisis: el titular de Sanidad, Salvador Illa; la de Defensa, Margarita Robles; el de Interior, Fernando Grande-Marlaska; y el de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos.
Durante la reunión, Sánchez ha trasladado a los presidentes regionales su intención de pedir al Congreso la prórroga del estado de alarma durante otros 15 días. Este trámite es obligatorio si el Gobierno quiere prorrogar la situación, según establece la Ley 4/1981 de estados de alarma, excepción y sitio.
Así, el artículo sexto de esta Ley prevé que el Parlamento no sólo autorice la prórroga, sino que también puede establecer el alcance y las condiciones vigentes durante la misma.
Se trata de la segunda reunión por videoconferencia de Pedro Sánchez con los presidentes autonómicos desde que se declaró el estado de alarma el sábado 14 de marzo. La intención del presidente del Gobierno es que este encuentro con los presidentes de las comunidades autónomas se realice una vez por semana.
El estado de alarma fue aprobado por el Consejo de Ministros el pasado sábado 14 de marzo para contener el imparable avance del coronavirus en España. Supone la implementación de una serie de limitaciones a los ciudadanos, que han quedado confinados en sus casas salvo causa mayor.
Los muertos en España se elevan a 1.720, y los infectados suman 28.572
Por otra parte, el Ministerio de Sanidad también ha informado de que hay 1.785 pacientes en la UCI y 2.575 pacientes ya se han recuperado. En Madrid ya se han superado los mil fallecidos con coronavirus.
El Ministerio de Sanidad ha confirmado un total de 28.572 casos de coronavirus, 3.646 nuevos, y 1.720 fallecidos, 394 más.
Según ha informado el departamento que dirige Salvador Illa este domingo, hay además 1.785 pacientes en la UCI y 2.575 pacientes ya se han recuperado.
La Comunidad de Madrid ha superado este domingo los mil muertos por coronavirus al registrar 1.021 fallecidos, 217 más que ayer, según los datos facilitados por el Ministerio de Sanidad. De acuerdo con estos datos, los positivos confirmados por coronavirus en la región son ya 9.702, lo que supone un aumento de 781 con respecto a los casos confirmados ayer sábado.
De todos los pacientes confirmados hay 834 ingresados en UCI, 67 más que ayer. Y también hay 1.899 personas que se han curado, 357 más que este sábado. Los fallecidos en Madrid representan el 59,4 % de todos los del país, que suma ya 1.720 muertos con coronavirus, 394 más que ayer según los datos.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
