España
El fin del socialismo en Europa

HT.- Se hunden los partidos socialistas en Europa. En el este del continente son ya marginales. En los países occidentales en los que han sido el gran partido de continuidad histórica en el siglo XX, luchan en pleno naufragio.
En Francia, el partido quedó mortalmente herido en las pasadas presidenciales y vende ya sus sedes incapaz de mantenerlas. En Italia, tras la desaparición del PSI es ahora el PD el que se desliza hacia el sumidero ante el proceso general que se percibe en todo el continente, la polarización que lleva al votante de izquierda a buscar una opción radical izquierdista o una opción de derecha nacional. Alemania asiste a un gran drama con su partido socialista SPD, que parece entrar en definitiva agonía. «Este partido está acabado» sentenciaba ayer el semanario socialdemócrata Spiegel. Su previsión de voto es ya inferior al que tuvo en las elecciones de 1933 que ganó Hitler. Entonces logró el 18%. Y en toda Alemania oriental ya está por detrás el partido derechista de Alternativa por Alemania (AfD). Los votantes socialdemócratas se pasan en masa a ese nuevo partido que hace seis años no existía y hace un año irrumpió en el Bundestag, nada menos que con 94 escaños.
Las iniciativas del SPD explican lo que le pasa a la izquierda democrática desde hace ya tiempo. Mientras los alemanes viven alarmados por los efectos de la inmigración, la subida de alquileres y otras incertidumbres, el SPD en Berlín demanda pornografía feminista en las televisiones públicas para compensar la pornografía machista y con roles clásicos. Mientras sus votantes tradicionales sufren con horror el colapso de servicios, el fin de la tradicional seguridad y la convivencia, el SPD luchaba esta semana por destituir al jefe de los servicios de información interior Hans Georg Maassen, por «derechista». El discurso del SPD se ha convertido en puro izquierdismo de género, multiculturalismo agresivo y radicalismo cultural y activismo antifascista de asamblea universitaria. El excitante está por otros lares. Y cada vez más lejos.
En Austria pasa otro tanto. El jefe del partido, el excanciller Christian Kern, ha tirado los trastos y quiere huir a Bruselas porque su partido ya no es opción de gobierno. Lo motivos son similares. En Austria ni siquiera hay un democristiano como la CDU de Merkel que le dispute la política socialdemócrata. En Austria gobierna un bloque de derecha con una amplia mayoría. Los socialistas andan más preocupados en perseguir y criticar a una militante propia, maestra de escuela, que publica un libro -titulado Kulturkampf, «Lucha de culturas»- que relata lo que sucede en las aulas de los barrios obreros con el terror, intimidación y violencia de adolescentes musulmanes. Y niños condenados a no tener ni educación ni esperanza porque sus maestros solo ejercen de policías y mediadores en la guerra en las aulas. Miembro del SPÖ la autora, la única preocupación del partido era que no se publicara porque «fomenta la xenofobia». Cuando unos partidos declaran que la verdad es racista o fascista y todo ciudadano que se atreve a defenderla y proclamarlo lo es también, el lógica la deserción de sus votantes, al menos de los menos ideologizados. Eso podría pasarle a Pedro Sánchez si le castigaran sus mentiras, sobre su tesis, sobre las elecciones, sobre sus alianzas y sobre sus intenciones. Pero en España la alternativa a la socialdemocracia que han ejercido PP y PSOE no parece ser aun la derecha nacional sino la izquierda chavista de un Frente Popular. O quizás no. Quizás tema Sánchez otra cosa y por eso tiene secuestradas las elecciones que los españoles piden.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






