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Resto del Mundo

El Gobierno de Australia retirará la nacionalidad a todo islamista radical que resida en el país

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Australia no está por la labor de seguir permitiendo que los yihadistas islamistas sigan teniendo la nacionalidad australiana. Es por ello por lo que el ministro del Interior ha decidido retirar la nacionalidad a todo islamista radical que resida en el país.

Uno de los yihadistas que ha perdido recientemente la nacionalidad australiana ha sido Neil Prakash, ex jefe del reclutamiento del Estado Islámico y el terrorista más buscado de Australia.

En un comunicado oficial, Peter Dutton confirmó la decisión del Gobierno australiano de retirarle la nacionalidad por ser un terrorista: “Puedo confirmar hoy que el Gobierno australiano ha comunicado a Neil Prakash que su ciudadanía australiana ha cesado porque está al servicio del Estado Islámico”.

“En virtud del artículo 35 de la Ley de ciudadanía australiana de 2007, la ciudadanía australiana de doble nacionalidad cesa automáticamente cuando se actúa con deslealtad a Australia al llevar a cabo acciones terroristas”, continuó explicando.

No es la primera vez que el Gobierno australiano decide retirar la nacionalidad a un islamista radical. El pasado mes de agosto, Australia retiró la ciudadanía a cinco australianos que habían decidido combatir con el Estado Islámico en Siria.

“El cese de la ciudadanía australiana para las personas con doble nacionalidad implicadas en terrorismo es una parte clave de la respuesta de Australia a la violencia extremista y el terrorismo internacional“, explicaron en aquel entonces.


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Internacional

(VÍDEO) Justicia REAL para un pedófilo en Ucrania

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Aunque la historia presenta leves variaciones dependiendo de dónde se investigue, los hechos principales están muy claros: Un ciudadano ucraniano con entrenamiento militar (y presuntamente oficial del ejército ucraniano) captura y azota hasta la muerte a otro individuo acusado de haber violado a una niña de dos años. En algunos casos, se dice, además, que el acusado ejercía como traficante de drogas y que enfureció aún más a su verdugo ofreciéndole llamar a otro traficante para proporcionarle drogas gratis a cambio de su libertad.

La muerte por azotamiento es una de las más dolorosas que se conocen, pues el látigo va desprendiendo pequeñas capas de epidermis hasta llegar a la grasa y masa muscular, que se va desgarrando sin perder el sentido en ningún momento por la pérdida de sangre, que es mínima, dado que esta se coagula en forma de millones de micro-hematomas en toda la zona castigada.

Dependiendo de la dureza del castigo, es posible que las costillas y los órganos internos queden expuestos antes de que el reo pierda la vida y la consciencia.

En este vídeo, la acción termina muchísimo antes de llegar a término. Puede, también, acaecer el óbito por un paro cardiaco debido al dolor.

La víctima fue finalmente identificada como Aleksey Frumkin. No se ha vuelto a saber nada de el.


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Resto del Mundo

El ministro de Educación israelí muestra su apoyo a la “terapia de conversión” contra la homosexualidad

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El ministro de Educación en funciones de Israel, Rafi Peretz, ha mostrado este sábado su apoyo a la denominada “terapia de conversión” para los homosexuales alegando que puede tener “resultados efectivos” y explicando que él mismo aplicó este método en el pasado.

Esta terapia se basa en la idea de que la homosexualidad es un trastorno mental o una condición médica y pretende alterar la orientación sexual o la identidad de género a través de medios psicológicos, espirituales y, en casos extremos, físicos. Este método ha sido desacreditado en Occidente y condenado por distintas organizaciones como la Asociación Médica Americana por ser muy perjudicial para la salud.

Sin embargo, el rabino ortodoxo, Rafi Peretz, que asumió la cartera de Educación de la coalición liderada por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha afirmado este sábado que cree que la “terapia de conversión” puede funcionar.

“Estoy muy familiarizado con el tema de la educación y también lo he aplicado”, ha aseverado en el canal 12 de televisión israelí. Posteriormente ha explicado cómo aplicó esta terapia. “En primer lugar lo abracé, le dije cosas muy cálidas como ‘Pensemos. Aprendamos. Meditemos’. El objetivo es, en primer lugar, que se conozca bien a sí mismo y después decidirá”.

Poco después de la entrevista que se ha emitido este sábado, Netanyahu ha dicho que ha mantenido una conversación con Peretz para “aclarar” lo ocurrido. “Los comentarios del ministro de Educación con respecto a la comunidad LGTBI son inaceptables para mí y no reflejan la posición del Gobierno que yo dirijo”, ha indicado el primer ministro a través de un comunicado.

El pasado martes, los medios de comunicación israelíes informaron de que Peretz había dicho a otros miembros del Gabinete que los matrimonios mixtos de judíos equivalían a un “segundo Holocausto”. La comparación despertó la ira entre los judíos de Estados Unidos, que en su mayoría son ortodoxos, y ha provocado una amonestación por parte de la Liga Antidifamación, que ha insistido en que tales declaraciones desprecian al Holocausto.


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Resto del Mundo

África: el alarmante aumento de la persecución de los cristianos

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En la imagen: la localidad de Beni, en Kivu Norte, donde fueron asesinados decenas de cristianos en un atentado el 22 de septiembre de 2018.
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Por Uzay Bulut.- Según un reciente informe provisional publicado en Reino Unido, “se calcula que un tercio de la población mundial sufre alguna forma de persecución religiosa, y los cristianos son el grupo más perseguido”.

Aunque la publicación del informe completo —encargado por el secretario de Exteriores británico, Jeremy Hunt, y realizado por el arzobispo de Truro, el reverendísimo Philip Mounstephen— estaba prevista para la Pascua de este año, “la magnitud y naturaleza del fenómeno [de la persecución de los cristianos] requirió más tiempo”, según el informe. En consecuencia, explicó Mounstephen, los resultados “provisionales” hechos públicos en abril están incompletos, y el informe final se publicará a finales de junio.

Según el resumen del informe provisional “Revisión independiente del apoyo de la Oficina de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad a los cristianos perseguidos”:

En algunas regiones, se puede afirmar que el nivel y naturaleza de la persecución se acerca a la definición internacional de genocidio, según la adoptada por la ONU. África —hoy hogar del mayor número de cristianos del mundo— es una de esas regiones.

El 16 de junio, por ejemplo, un colegio cristiano de preescolar situado en una aldea musulmana de Uganda fue destruido, según informó International Christian Concern (ICC).

El 15 de junio, “una turba de musulmanes prendió fuego a una iglesia en Maradi, la tercera ciudad más grande de Níger. El incidente se produjo en respuesta a la detención de un imán muy destacado que fue detenido después de afirmar que la propuesta de ley del país sobre el culto iba ‘contra el islam'”.

El 9 y el 10 de junio, dos atentados en Burkina Faso causaron la muerte de 29 cristianos. Esta matanza deliberada de cristianos se produjo menos de dos meses después de la masacre el 28 de abril del octogenario pastor Pierre Ouédraogo y otros miembros de la congregación de Burkina Faso a manos de islamistas armados. Un líder del pueblo, que pidió mantener el anonimato, declaró a World Watch Monitor:

Los asaltantes les dijeron a los cristianos que se convirtieran al islam, pero el pastor y los demás se negaron. Les ordenaron reunirse bajo un árbol y les quitaron las Biblias y los teléfonos móviles. Después los llamaron, uno a uno, a la parte trasera de la iglesia, donde los fusilaron.

El 7 de junio, una mujer cristiana de Níger fue secuestrada por terroristas de Boko Haram y puesta en libertad tres días después con una carta donde avisaba a todos los cristianos de que “abandonaran la ciudad en un plazo de tres días o serían asesinados”.

Los incidentes de arriba no son aislados. Según la World Watch List 2019 recopilada por Open Doors, un grupo que hace un seguimiento de las persecuciones:

“Aunque los excesos violentos del ISIS y otras milicias islámicas han desaparecido casi de los titulares de Oriente Medio, su pérdida de territorio allí significa que los combatientes se han dispersado a un número mayor de países, no sólo de la región, sino cada vez más, también del África subsahariana. Su ideología radical ha inspirado o se ha calado en numerosas organizaciones escindidas, como el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP), una mortífera organización que se separó de Boko Haram de Nigeria y también esclaviza a mujeres y niñas cristianas como parte integral de su estrategia”.

Las organizaciones terroristas no son las únicas responsables de la persecución en África. Muchos gobiernos e individuos musulmanes también han puesto en su diana a los cristianos.

Según el informe de Open Doors de 2019, la situación en muchos países africanos es la que sigue:

En Somalia, la comunidad cristiana lleva una “vida de violencia y aislamiento”, que se cuenta por sólo unas pocas centenas.

Los cálculos dicen que el 99% de los somalíes son musulmanes, y cualquier religión minoritaria sufre una fuerte persecución. La comunidad cristiana es pequeña y está bajo la amenaza constante de ataque.

La ley de la sharía y el islam están consagrados en la Constitución del país, y la persecución de los cristianos casi siempre conlleva violencia. Además, en muchas áreas rurales, las milicias islámicas como Al Shabab son los gobiernos de facto. Los cristianos somalíes deben esconder su fe a menudo para estar a salvo.

Libia acoge a una población cristiana de tan sólo alrededor de 38.000 personas.

Los conversos al cristianismo se enfrentan a maltratos y la violencia por su decisión de seguir a Cristo. En Libia viven también muchos trabajadores inmigrantes que han sido atacados, agredidos sexualmente y detenidos, lo que puede ser aún peor si se descubre que son cristianos.

En Sudán la población cristiana llega a los 1.900.000 habitantes.

El país ha sido gobernado como un Estado islámico con derechos limitados para las minorías religiosas y fuertes restricciones a la libertad de expresión y de prensa. Los cristianos, cuya población supera los 1.900.000 habitantes, se enfrenta a la discriminación y la presión; se demolieron múltiples iglesias en 2017 y 2018, y dejaron a algunos cristianos sin un lugar donde rezar. Los cristianos conversos del islam son un objetivo especial de la persecución.

En Eritrea, a veces llamada “la Corea del Norte de África”, hay alrededor de 2,5 millones de cristianos, y muchos están sufriendo en las cárceles.

Desde 1993, el presidente, Isaías Afwerki, ha supervisado un brutal régimen autoritario que se basa en la vulneración general de los derechos humanos. En 2018, hubo redadas en las iglesias, y cientos de cristianos fueron encarcelados en condiciones inhumanas. Además, se calcula que otros cristianos están en la inmensa red carcelaria de Eritrea, pero nadie sabe cuántos son ni si siguen vivos.

Nigeria, donde viven más de 90 millones de cristianos, es uno de los peores lugares de África para ellos. Los niveles de violencia en Nigeria han seguido siendo lo más altos posible, principalmente a causa de los crecientes ataques de los pastores fulani a las comunidades cristianas. Estos ataques se cobraron la vida de cientos de creyentes durante el periodo reportado, y varias aldeas e iglesias quedaron reducidas a cenizas. Además, en algunas partes de Nigeria, los cristianos son tratados como ciudadanos de segunda clase. Los cristianos de origen musulmán se enfrentan ser perseguidos por sus propias familias.

Los cristianos de Egipto, cuya población es de 9.937.600 habitantes, sufren varias formas de persecución.

Los que provienen de un origen musulmán se enfrentan a una enorme presión de sus familiares cercanos y lejanos para que vuelvan al islam. Unas fuertes restricciones a los edificios o a la seguridad de los lugares de culto impiden la congregación de los cristianos, además de la hostilidad y la violencia hacia los creyentes que sí se reúnen. En los últimos años, las organizaciones extremistas islámicas han dirigido sus ataques a los cristianos y a las iglesias con numerosos actos violentos y letales de persecución.

En la República Central Africana (RCA), la principal religión es el cristianismo, y la población cristiana se cifra en más de 3.450.000 habitantes.

A lo largo del año pasado, la situación empeoró para los cristianos de la RCA que se enfrentan a una presión intensificada por parte de los musulmanes. Los cristianos también han sido amenazados por los yihadistas y organizaciones criminales del país, cuyas acciones se solapan. Y los civiles cristianos siguen atrapados en el violento conflicto entre Seleka, principalmente musulmana, y las organizaciones milicianas de defensa llamadas anti Balaka.

En Argelia, donde viven alrededor de 125.000 cristianos, “se cerraron cada vez más iglesias” durante el año pasado.

Al mismo tiempo, los conversos cristianos son más abiertos con su fe, lo que ha generado la reacción negativa de muchas familias musulmanas y la intolerante sociedad. Las leyes que regulan el culto no musulmán, que prohíbe la conversión y la blasfemia, hacen que sea peligroso también el proselitismo y la expresión pública de la fe cristiana.

En Mali, la población cristiana es de 425.000 habitantes.

El país de la África occidental se ha vuelto cada vez más militante. En el área del norte del país, especialmente, esta intolerancia ha dado lugar a una creciente violencia contra los cristianos por parte de organizaciones yihadistas y criminales que tienen puestos sus intereses en que el país siga sumido en el caos y la inestabilidad.

En Mauritania, hay sólo 10.000 cristianos de una población de 4,5 millones de personas.

La República Islámica de Mauritania —el gobierno autócrata del 11.º país más grande de África— suele actuar de protector de la religión islámica. En consecuencia, el Estado es una importante fuente de persecución. Los predicadores y militantes islámicos radicales contribuyen a la radicalización de la sociedad, alimentando el antagonismo y el odio hacia los no musulmanes. Además, un sistema de castas margina a los mauritanos con la piel más oscura y a los que no se adhieren al islam.

En Etiopía, donde la principal religión es el cristianismo y la población cristiana es de más de 64 millones de habitantes, “el islam radical está creciendo a nivel local, regional y nacional. En particular, en las áreas rurales, donde los musulmanes son mayoría, los cristianos son hostigados y a menudo se les niega el acceso a los recursos comunitarios”.

Marruecos tiene una población cristiana que ronda los 31.500 habitantes.

Los cristianos sufren la persecución a manos del Estado y de la sociedad. El Estado impone restricciones a los cristianos, como la confiscación de materiales cristianos escritos en árabe, la restricción a la evangelización y la dificultad que tienen los creyentes de origen musulmán para conseguir lugares de culto. Los musulmanes radicales de la población general también ejercen presión sobre los cristianos. En las zonas rurales, la presión de la familia y la comunidad también puede ser considerable.

En Túnez, para la pequeña comunidad de cristianos cuya cifra es de 24.000, “la vida en la sociedad islámica conlleva hostilidad y presión diaria”.

Y la amenaza de la actividad militante islámica —en especial la de los que vuelven de combatir con el ISIS— sigue siendo preocupante: se produjo un atentado suicida en una comisaría de Túnez en septiembre y un importante atentado en la región fronteriza con Argelia en julio de 2018.

En Kenia, otro país africano donde la religión principal es el cristianismo, los cristianos son objetivo de los funcionarios musulmanes y las organizaciones terroristas.

Inspirados por los radicales islámicos de Somalia, los políticos musulmanes se han fijado el objetivo de eliminar el cristianismo. Los funcionarios suelen exigir que las iglesias hagan cosas que no van de acuerdo con su fe, mientras que los militantes perpetran agresivamente atentados suicidas y otros actos de barbarie contra los que se consideran enemigos del islam. A causa de la corrupción interna de los organismos del Gobierno, los que actúan contra los cristianos suelen gozar, trágicamente, de impunidad.

En un artículo del 21 de mayo para Open Doors, Lindy Lowry dice que Boko Haram, fundada en Nigeria en 2002, se ha expandido a los países vecinos:

“Han llevado a cabo atentados en Níger, Chad y Camerún, lo que hado lugar a una dramática crisis de refugiados y humanitaria. Se consideran incluso “cazadores de esclavos” que hacen redadas en busca de “esposas” en las zonas que bordean el lago Chad, en la frontera con Chad, Níger, Camerún y Nigeria […].

En Ruanda, el país ha cerrado miles de iglesias y ha detenido a al menos seis pastores desde febrero de 2018 por “contaminación acústica” y no cumplir las leyes sobre construcciones. En la provincia oriental de Kivu Norte, al este de la República Democrática del Congo, los líderes de las iglesias han sido atacados y asesinados. Según consta, al menos 15 organizaciones extremistas armadas están operando en la zona”.

Como demuestra el informe británico, la persecución contra los cristianos y otros no musulmanes no tiene que ver con la etnia, la raza o el color de la piel de los verdugos o las víctimas, sino con la religión.

En África, varias organizaciones e individuos islamistas están atacando e intentando aniquilar a los cristianos por ser cristianos. Si no se detienen estos crímenes, es altamente probable que el continente africano sufra la misma suerte que Oriente Medio: era una región de mayoría cristiana, y ahora los cristianos son una pequeñísima minoría agonizante e indefensa.

Fuente: Gatestone Institute


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