Opinión
El Gobierno es preso de la aberración del terrorismo. Por Jesús Salamanca Alonso
«Alguien se ha vuelto loco en el Gobierno porque es preso de los golpistas que aspiran a que se les perdone el daño y delito cometido»
Temblamos por la acometida contra el Estado de derecho tras aprobarse la enmienda transaccional sobre la enmienda de ERC. Con ello se modifica el artículo 2.d, se redefine el concepto de terrorismo y se modifica a antojo de JxCat el Capítulo II del Título XXII del Libro II del Código Penal. Se perdonan las conductas cometidas por los golpistas y los terroristas de los CDR. Lo firman todos los adocenados del Pacto Frankenstein. Lo adaptan a su conveniencia e inocencia.
Pero los españoles no olvidaremos el intento de golpe de Estado, ni la rebelión que los jueces no se han atrevido a calificar. Los libros de texto reseñarán de forma destacada ese golpe de Estado, quién lo llevó a cabo, por qué se estaba traicionando a España y por qué se «invitó» a un Estado extranjero a la invasión del territorio español. Por una vez, Putin se mostró equilibrado y supo engañar al Gobierno de Puigdemont con inservibles servicios, el mismo al que ahora le reclama pago de 36M de euros (¿lo incluimos en los 15.000M de euros condonados?
En la amnistía van a perdonar los delitos de terrorismo bueno. Cómo es posible que nadie pueda parar esto. Confieso que me siento impotente ante tanto acalorado sinvergüenza. Terrorismo bueno y terrorismo malo, ¿dónde está la línea divisoria? ¿Quién lo va a delimitar, Mortadelo o Filemón? Alguien se ha vuelto loco en el Gobierno porque es preso de los golpistas que aspiran a que se les perdone el daño y delito cometido. El PSOE, empujado por los otros «Frankenstein», han degradado la política y degenerado su propio ser. Solo la torpeza demostrada de gente como Bolaños y Cerdán puede caer tan baja por la desmedida ambición del infierno que llevan dentro. Ni Pedro Botero los quiere en su infierno para que no le obliguen a definir qué es el terrorismo. ¡Maldita generación de políticos torpes, indocumentados y con fuerte carga de indigencia intelectual!
¿Algún tipo de terrorismo no atenta contra los derechos humanos? «Gracita» Bolaños ya está loco de mentir y fichado por sus agresiones verbales. Todo un despropósito. Juntar terrorismo y derechos humanos es una soberana aberración, salvo cuando sea para condenarlo porque el primero atenta contra el segundo. Terrorismo bueno es la guinda de la depravación definitoria. El socialismo se salta todas las líneas rojas, a la vez que arrastra por el albañal del sentido común la poca dignidad que le quedaba, de la misma forma que lo harán los jueces si no son capaces de parar tanta invasión en sus competencias del Gobierno junto con las imprevisiones y el sectarismo del TC; un tribunal que ya carece de fiabilidad y credibilidad, incluso tiene menos que las muñecas de Famosa camino del Portal.
Confío en que los juristas se vayan preparando para desmontar lo que dice la amnistía sobre terrorismo. Habrá batalla brutal en España. El Europarlamento ha desactivado lo que dicen que será la ley española de amnistía. Puigdemont deberá cumplir su condena cuando la haya. Pedro Sánchez sabe que no podrá cumplir lo que ha prometido y pagado, de ahí que se limite a dar largas a Carlos Puigdemont. «El Puchi» es más torpe de lo que creíamos hasta que se proponga el desmoronamiento del Gobierno felón, que ya empieza a ser tarde.
Cuando salgan los presos de ETA veremos cómo lo explican los indigentes intelectuales del PSOE, los proetarras del pacto y el nacionalismo difunto del PNV. Desde EH Bildu ya se celebra la amnistía de presos y Etxerat pasará la hucha en comercios, plazas e iglesias para mantener a tanto vago condenado, a tanto miserable embrutecido y a tanto parásito infectado de odio. ¿O los asesinatos de ETA eran terrorismo bueno y blando? El Europarlamento y la Corte europea han dicho que nada de nada y que supervisará la amnistía mortal que se fragua en España. Muchos de los presos etarras que saldrán de prisión forman parte de esos 386 asesinatos que el felón se ha negado a investigar y a esclarecer; no obstante, el comisariado europeo no lo suelta, ni lo va a soltar. Veremos dónde y cómo acaba el felón de Moncloa.
Cuando a alguien le dé por aplicar un terrorismo bueno contra ellos, que cambie otra vez de opinión. ¡Qué cinismo parasitario el de esta gente! Muy claro lo ha dejado el eurodiputado y periodista, Hermann Tertsch, a Bolaños con el terrorismo sufrido por Alejo Vidal-Quadras, aunque la cortedad de Félix dudo que haya entendido lo que le ha querido ejemplificar. Confío en que Europa tome conciencia de la gravedad de esta situación. Cuando la prensa extranjera nos pide colaboraciones sobre la amnistía no es por casualidad, sino porque precisa entender el terrorismo de Estado que comete el Gobierno a instancia de golpistas, independentistas, nacionalistas, antisistema y pequeños partidos sin cuajo del estilo de BNG y Sumar Plus.
Mientras miramos a la amnistía, no miramos las deficiencias económicas que tiene la ciudadanía. Como cortina de humo está funcionando a la perfección: no hay problemas en España; todos vivimos a cuerpo de rey; no hay paro, ni se precisan ayuditas y mucho menos paguitas. En España no hay nadie necesitado. El «feminazismo» ha sido erradicado y los españoles viven en el clímax económico de Europa. El socialismo ha convertido al Estado en irresistible y la izquierda ya no genera pobreza ni bolsas de necesitados. Esto es jaula y tanto Sánchez como Puigdemont gobiernan «al alimón»; el país no es deficitario en nada, destaca por su superávit general, permanente y aceptado o reconocido por todo el mundo mundial.
Estoy convencido que no tienen claro el término «terrorismo». A muchos nos ha marcado el terrorismo de ETA «per sécula». Veíamos las noticias con imágenes escalofriantes, un día sí y otro también. No había discriminación, incluso niños morían; es más, las imágenes del atentado de Zaragoza con un bebé en brazos de un guardia civil aún me ponen los pelos de punta y el vello como escarpias. ¿Quién es capaz de olvidar eso? Veo ahora lo que está sucediendo y no sé si tendrán que ser los jueces quienes digan si ese terrorismo es bueno o malo. Mientras no paremos a este Gobierno, disfruten de la aberración votada y del pucherazo impune.
Emiliano García Page afirma que el PSOE está en la periferia de la Constitución, en tanto que el «dinamitero», Óscar Puente, con muy mala baba replica que están en el centro de la misma. Tal vez Puente tenga razón y esté en ese centro en el que hay que situarse para poner la carga de profundidad para que la Constitución quede hecha un pellejo tras la explosión. Algún día se les caerá la tontuna a Bolaños, Sánchez, Puente, López y al propio felón. Anótenlo y refrésquenlo cuando llegue el momento.
España progresa adecuadamente gracias al felón «cum fraude» Toda esta locura y cúmulo de despropósitos, no les puede salir bien. Corre peligro el Estado de derecho y la pacífica convivencia. Cada día Sánchez se supera en subir el nivel de aberración, degeneración, represión y desprecio al votante. Los quiero juzgados y en la cárcel, a ser posible. No veo otra alternativa. Doy fe.
Caerán muy duro. Confío en que así sea. Decía un político certero que los delitos que cometió el franquismo deberían ser considerados como terrorismo bueno, pues se amnistió a todos los culpables y hasta el día de hoy ninguno de ellos ha pedido perdón. Si Hay terrorismo bueno o malo, en función del daño que consiga hacer, es evidente que el Gobierno está desnortado, hundido y con miedo a lo que se va a encontrar.
Que nadie lo dude, Sánchez está bendecido para hacer siempre y solo el mal. Pero el karma se lo hará pagar en su persona y la ciudadanía en la calle.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
