Economía
El Gobierno socialcomunista pide ayuda a una consultora para salvar el turismo… al final de agosto: Y así, con todo
El Gobierno ha encendido las alarmas ante el desplome del turismo, un sector que representaba antes del Covid un 12% del PIB. El escenario de «crisis e incertidumbre», considera el Ejecutivo, ha golpeado de lleno a una industria de la que España es potencia mundial. El plan de ayudas de 4.262 millones aprobado hace unas semanas es insuficiente y ahora el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo acaba de iniciar los trámites para reformular el modelo y convencer al visitante de que España es un destino seguro y sostenible. La novedad es que el departamento de Reyes Maroto se ha tenido que pedir ayuda al sector privado y está buscando una consultora que le asesore en este proyecto.
El horizonte, tanto a medio como a largo plazo, se encuentra lleno de nubarrones. Así lo reconoce el Gobierno. Para replantear el modelo y recuperar los millones de visitantes que se van a perder, el Ejecutivo está poniendo las bases del Plan Estratégico 2021-2024, un proyecto a cuatro años que va a liderar Tuespaña con la ayuda de la citada consultora a la que se va a contratar. Para seleccionar el mejor proyecto el Ministerio de Industria ha activado un «comité de expertos» conformado por tres altos cargos del departamento de Maroto.
Se trata de un equipo que elaborará los criterios de adjudicación de este contrato que acaba de licitarse. Estará conformado por Blanca Pérez-Sauquillo, subdirectora adjunta de Marketing Exterior del Turismo; Arturo Ortiz, consejero de la Oficina de Turismo en Berlín; y Roque González, consejero de Turismo en Buenos Aires. Las consultoras interesadas deben presentar a Industria sus propuestas antes de que finalice esta semana.
El objetivo de la contratación de esta consultora es, según explica el Gobierno, llevar a cabo «un diagnóstico global de la situación actual, dimensionando los resultados de la información exhaustiva obtenida tras la puesta en marcha de las acciones de análisis de demanda y añadiendo nuevas fuentes de información que incluyan análisis de coyuntura turística y dimensionamiento internacional». El informe final de la empresa privada servirá a Turespaña para reformular la estrategia turística nacional.
No todo es sol y playa
El Gobierno habla de forma experimental de un nuevo modelo turístico para España y propone una serie de actuaciones a implementar en los próximos años. Según se puede leer en el pliego de condiciones de esta contratación, Turespaña busca la «rentabilidad y sostenibilidad en su vertiente económica, social y medioambiental con el fin de que el turismo se convierta en un motor de desarrollo económico y social para los destinos». «Esto se asentará sobre cuatro ejes -añade-: desestacionalización, dispersión regional (incentivando destinos alternativos al sol y playa o destinos urbanos especialmente saturados), desconcentración (potenciando la atracción de nuevos segmentos de demanda altamente experienciales o de alta rentabilidad), y diversificación de mercados (potenciando la demanda de mercados emergentes de gran dinamismo)».
El proyecto del Gobierno también pasa por potenciar la ‘Marca España’ como mercado turístico de referencia y destino seguro. De esta forma el Plan Estratégico de Industria pretende poner en valor «el patrimonio cultural e histórico de España, por un lado. También busca impulsar la marca «ligada a la sostenibilidad medioambiental, mostrando el liderazgo de nuestro país en espacios naturales protegidos, riqueza de la biodiversidad, conservación de parques naturales u otras cuestiones». Y, además, se intenta potenciar un destino de «exclusividad y valor«. «La marca es clave para aumentar la frecuencia y el gasto en destino y mejorar el retorno económico y social del turismo en el entorno local», concluye el Ministerio de Industria.
«Es el momento de replantear el modelo de desarrollo turístico»
España rozó en 2019 los 84 millones de visitantes, batiendo récord un año más. Sin embargo el Gobierno considera que «que tantos éxitos ha cosechado, pero que debe adaptarse a un nuevo escenario marcado por el crecimiento continuado, la innovación tecnológica y los cambios acelerados en el comportamiento y motivaciones del mercado».
«Tras más de 40 años de crecimiento ininterrumpido, es hora de plantearse si el modelo turístico puede mantenerse en la senda del crecimiento y responder a las necesidades no sólo del sector sino del territorio y de la ciudadanía en los términos actuales. Debemos garantizar que el sector dispone de las herramientas y recursos necesarios para adaptarse a un nuevo escenario presidido por el crecimiento continuado, la innovación tecnológica y los cambios acelerados en el comportamiento y motivaciones del mercado», concluye.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
