Connect with us

A Fondo

El insoportable olor a podrido de las protestas de la izquierda progresista contra jueces y leyes: El brutalismo izquierdista ha vuelto

Avatar

Published

on

Es clamor y lugar común en este nuevo «salivazo ideológico» que conforman, hoy, el PSOE y PODEMOS la idea de que, cuando un contrincante político denuncia en los juzgados correspondientes decisiones políticas de la corriente estalinista dominante hoy en España, está «judicializando la política», dicho con un aire despectivo y victimista que explica, siempre entre líneas, con sobreentendidos y de manera fullera tan cara a los progresistas que en realidad elevar denuncia contra una decisión política está *mal*; es algo injusto. Malo. Feo. Caca. Incluso siempre parece que el cretino semoviente de turno -en el caso de Echenique no tan semoviente- se muerde la lengua justo cuando prepara el perogrullo final: «Denunciar en un juzgado una decisión política progresista debería ser ilegal».

Toda una declaración de intenciones.

Y es que no aprendemos: los conceptos del Bien y del Mal, de lo bueno y de lo malo, NO SON paradigmas absolutos para la progresía socialista: son conceptos flexibles. Discutidos y discutibles. ¿Les suena?

Porque de lo que se trata es de convencer al populacho sin decirles del todo que en realidad, el Bien es lo que hacen ellos. Y el Mal es lo que hace VOX, verbigracia.

Por lo tanto, es completamente disfuncional para un izquierdista que se denuncie una tropelía cometida por un gobierno social-comunista-progresista: para ellos, desde el momento en que dicha ilegalidad es perpetrada por ese Gobierno (pero solo por ese) deja de ser inmediatamente ilegal.

Las decisiones políticas ilegales son, siempre, por sistema, las de los opositores al régimen progresista. Y nada más. ¡Dejen de pensar! ¡la izquierda nos dice que es bueno y que es malo!

La explicación para este terrorífico panorama es simple y clara: La izquierda gobierna: la izquierda controla el poder legislativo. Hace las leyes y las deroga. Por tanto, como tiene capacidad para legislar, TODO lo que haga, estará SIEMPRE, de forma real o bien virtual, DENTRO de la ley. Traducido: que si hace falta harán una ley para cada decisión que tomen, por más que precisamente eso sea, también, ilegal. Pero da lo mismo, es lo mismo que, por ejemplo, usaron para profanar el cadáver del Caudillo.

Tiene lógica, ¿No? Si ganan las elecciones, y tienen mayoría absoluta para gobernar, la tienen para promulgar leyes. Y si pueden promulgarlas, nada les impide aprobar una ley que condene con 25 años de cárcel exhibir públicamente una bandera española, y premiar con 10 mil euros la exhibición de un trapo republicano. Piénsenlo. Si «judicializar la política» esta mal, NADA de lo que haga un político estará MAL.

¿Se dan ustedes cuenta de la enormidad de lo que les estamos contando?

 

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A Fondo

Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»

Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».

Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.

En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.

Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.

Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.

Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.

El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.

Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.

Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.

Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.

Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.

Continue Reading
ALERTA NACIONAL