Salud
El juzgado investiga la muerte de la mujer en el restaurante con estrella Michelin y son ya 29 los intoxicados

El Juzgado de Instrucción número 1 de Valencia, que estaba de guardia el pasado sábado, investiga las causas de la muerte de una mujer por una posible intoxicación alimentaria tras comer con su familia en el restaurante Riff de la capital, con una estrella Michelin y que ha cerrado temporalmente.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), el juez está a la espera del informe forense y de los resultados de las muestras que deben remitirse tras la práctica de la autopsia al Instituto Nacional de Toxicología.
En la causa, que es ajena por el momento a la investigación que desarrolla la Conselleria de Sanidad en el marco de sus competencias, no figuran por el momento investigados, han informado las mismas fuentes.
La Conselleria de Sanidad ha informado este jueves de que son ya 29 los casos de personas intoxicadas tras comer en el Riff de Valencia, después de encuestar a 75 comensales que comieron en el local del 13 al 16 de febrero, entre ellos la mujer fallecida, de 46 años y natural de un municipio de León.
Todos los casos, excepto el de esta mujer, han presentado una sintomatología muy leve, principalmente vómitos y con buena evolución, han indicado las mismas fuentes.
Inspectores de seguridad alimentaria hicieron el pasado lunes una visita de inspección al establecimiento, situado en el barrio del Eixample y que cuenta también con dos soles Repsol, para estudiar las condiciones del mismo y durante la misma «no se detectaron deficiencias relacionadas con factores que hubiesen podido contribuir a la toxiinfección alimentaria».
Según ha informado la consellera de Sanidad, Ana Barceló, en declaraciones a los periodistas durante una visita al hospital Clínico, las instalaciones del restaurante estaban «perfectas» y no se ha detectado «ninguna irregularidad».
Asimismo, se procedió a la recogida de muestras de algunas materias primas y alimentos que formaban parte del menú degustación, y se ha gestionado con el Instituto de Medicina Legal la remisión de las mismas al Instituto Nacional de Toxicología para su análisis.
Barceló ha indicado que la Conselleria todavía no tiene los resultados del instituto de Toxicología y que por ello «sería una irresponsabilidad establecer el origen y las causas».
La consellera ha añadido que tampoco se tiene información sobre si el fallecimiento de la mujer tiene alguna relación «directa» con la comida que ingirió ya que no disponen de los resultados de la autopsia.
Ha precisado que «no se ha demostrado todavía si tenía una patología o si ha sido por consecuencia de otras complicaciones» y ha insistido en que «hay que ser prudentes y, de momento, esperar a que concluyan esas pruebas» y el protocolo establecido por Salud Pública.
Barceló ha recodado que el primer paso ante estos casos es el cierre del local, una medida que adoptó inmediatamente el restaurante que dirige el chef Bernd H. Knöller, para a continuación llevar a cabo la toma de muestras y el cuestionario y las entrevistas a todos los clientes que acudieron al restaurante desde el día 13, así como a los trabajadores.
«Cuando tengamos los resultados se podrán derivar y abrir otros escenarios», ha aseverado para informar asimismo de que el restaurante permanecerá cerrado hasta que se sepan con certeza las causas de la intoxicación y las medidas a adoptar.
«Hasta que no se sepa el alimento que ha producido la toxicidad no podemos generar una alarma», ha reiterado la consellera, ya que a su juicio lo contrario sería una «irresponsabilidad» y ha insistido en reclamar «prudencia».
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






