España
El vigilante de AENA desmiente a Ábalos: “Trasladaron dos carros de maletas sin pasar el control”
J. S. M. M., vigilante jurado presente en el aeropuerto de Madrid Barajas cuando llegó la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y fue recibida por el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha formulado una declaración ante notario, en la que narra lo ocurrido aquella noche y madrugada.
Este agente se queja de que ni el ministro ni el personal que acompañaba a la mandataria venezolana se sometieron a los controles preceptivos para acceder a zonas restringidas del aeropuerto.
Esta es su declaración:
“Siendo las 23 horas del 19 de enero del 2020 inicio servicio en el Aeropuerto Adolfo Suárez MadridBarajas, Terminal 1, en el puesto de trabajo TI Norte.
Sobre las 23.10 horas me desplazo por zona aire, desde pistas, a recoger los informes diarios y documentación a los puestos del FBO (terminal ejecutiva) y dique sur.
Llegando al FBO se encontraba personal de la Embajada de Venezuela, indicando que venían a recepcionar a los pasajeros que llegaban del vuelo de Caracas. No habiendo presencia policial extraordinaria. Sólo había policía de puesto y guardia civil habitual.
De ahí me traslado a la TI para entregar la documentación y a las 23.45 h aproximadamente junto con una compañera al FBO para apertura del filtro de seguridad de 00.00 a 2.00 de la mañana.
Y volviendo al FBO (terminal ejecutiva) percibo una presencia de vehículos policiales no habituales en el lugar.
Una vez accedido a la zona observo la presencia de entre 15 y 20 Policías Nacionales y entre 6 y 8 Guardias Civiles.
Posteriormente, los compañeros salientes me comunican que una de las personas del vuelo de llegada no puede salir, acceder a territorio nacional.
A las 00.05 horas bloqueo las puertas de acceso (que conectan zona aire-tierra).
Aproximadamente a las 00.10-00.15h llega e ministro Ábalos cruzando el arco detector con otra persona (al que posteriormente identifico por fotografía como Koldo García Izaguirre) queriendo acceder directamente a zona restringida, no pudiendo hacerlo porque ya había cerrado la puerta de acceso.
Viendo que no pueden acceder, se quedan viendo a través de los cristales si llega el avión al párking cercano a esa puerta.
Vuelven al hall de las instalaciones. Uno de los acompañantes de Ábalos, al que posteriormente identifico como Koldo García Izaguirre, yendo detrás de uno de los Comisarios de la Policía Nacional, pretende accederá zona aire sin identificarse. En ese momento le llamo la atención y me responde: “yo no tengo porqué identificarme”.
En dichas instalaciones mantiene encuentro el ministro Ábalos y su acompañante con los responsables de seguridad del Cuerpo Nacional de Policía del Aeropuerto.
A las 00.25 horas accede uno de los Comisarios del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas, comunicándome que José Luis Ábalos y tres personas le acompañan a zona restringida (pistas) sin pasar ninguna medida de seguridad con el objeto de acceder al avión.
En torno a las 01.30 horas, regresan de la zona de pistas el ministro con las personas que le han acompañado junto con los miembros que llegaban del vuelo de Caracas.
Desde mi posición no puedo certificar los movimientos que realizan en pistas pese a que si compruebo que se dirigen al párking de aviones (rampa 7) donde posteriormente me confirman que se encontraba el avión de Delcy Rodríguez.
Tuve que llamar la atención a un pasajero de este vuelo porque accedió a zona pública sin presentar su pasaporte. Posteriormente miembros de la Policía Nacional de Aduanas realizaron su trabajo con los demás miembros del vuelo, viendo cómo les introdujeron a una de las salas que pertenece a la empresa Sky Wallet. Y que se encuentra en zona pública, una vez traspasado el control fronterizo.
A partir de la 01.30 horas, los pasajeros del vuelo procedente de Venezuela son alojados en las zonas Vips de la Terminal Ejecutiva.
El personal de Sky Wallet traslada dos carros con maletas al exterior de la zona pública para ponerlos en los vehículos sin pasar ningún control de aduanas.
El personal de la empresa Sky Wallet me comunica que van a ampliar una hora más la apertura del filtro.
A las 02.15h observo cómo el ministro Ábalos se marcha de las instalaciones con su personal de seguridad, quedando KoIdo García Izaguirre acompañando en todo momento a los pasajeros del vuelo.
Simultáneamente, me pongo en contacto con los mandos para decirles que a las 03.00 h cerraré las puertas de tránsito tierra-aire y me preguntan cómo podrán acceder a la zona restringida exigiendo que se queden abiertas las puertas de paso hacia los aviones y yo les comunico que para eso deben ponerse en contacto con CGA (Centro de Gestión de Aeropuertos}.
En torno a las 02.25 horas llega la tripulación del vuelo Caracas para trasladarse a su hotel, en ese momento observo cómo Koldo García Izaguirre intenta convencer que ese mismo avión privado salga destino a Turquía lo antes posible y llevando a los pasajeros con ellos.
Escucho al personal de Sky Wallet comunicar a Koldo García Izaguirre que el vuelo es Imposible que salga antes de las 14,00 horas de ese mismo lunes.
A los pocos minutos me llama el inspector de Guardia informándome que me quedo toda la noche porque han solicitado apertura de filtro toda la noche.
De 04.00 a 06.00 h hay una apertura de filtro de otra compañía aérea de un vuelo de salida.
Sobre las 04.30 h accede la tripulación del vuelo de salida. Minutos después me llama por teléfono el CGA para preguntarme qué personal estaba accediendo a zona restringida y de qué vuelo, ya que lo han visualizado por las cámaras.
Se monta un servicio especial y extraordinario de custodia policial compuesto por 4 agentes de Policía Nacional y dos agentes de la Guardia Civil que permanecen custodiando la zona pública de la zona ejecutiva al menos hasta que yo abandono a las 06.00 horas, momento en el que me sustituye mi relevo.
Durante toda la noche estuvieron transitando por las salas que componen la zona Vip de la Terminal Ejecutiva donde se encuentran dos salas vips y una tercera para la tripulación.
Koido García Izaguirre permanece en todo momento acompañando al pasaje venezolano al menos hasta las 06.00 h instante en el que me hacen el relevo los compañeros entrantes.
Realizo un informe detallando que José Luis Ábalos y tres personas más han accedido a zona de seguridad sin pasar medidas de seguridad.
En el informe detallo que José Luis Ábalos y tres personas más acceden a zona restringida sin pasar medidas de seguridad autorizados y acompañados por Comisarios de Policía Nacional del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. Al día siguiente, volviendo hacer la misma rutina del día anterior recogiendo los informes y documentación del día, observo que el informe del turno de día mañana recoge una incidencia con la pasajera del vuelo de Caracas que no quería pasar las medidas de seguridad y que iba en el vuelo de Qatar Airways”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
