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¡EMPEORA LA SITUACIÓN PARA BIDEN! Georgia reconoce que no contabilizó MILES de papeletas, la mayoría de ellas a favor de TRUMP
En este momento, la diferencia a favor de Biden en el estado de Georgia se ha reducido a un puñado de no más de 800 votos.
MILES de papeletas no fueron tabuladas en un condado de Georgia durante el proceso normal de conteo de votos, anunciaron funcionarios estatales el lunes por la noche.
Las 2.600 papeletas sin contar en el condado de Floyd fueron en su mayoría para el presidente Donald Trump. El nuevo descubrimiento recorta la ventaja del candidato presidencial demócrata Joe Biden en el estado en unos 800 votos.
Todos estos escándalos y situaciones de máxima ilegalidad pueden llevar a declarar nulas las elecciones presidenciales, con lo que el Presidente sería elegido por el Congreso, de mayoría republicana. Trump habría conseguido la reelección.
Las papeletas no se contaron porque los funcionarios del condado no las cargaron la noche de las elecciones, dijo a los periodistas Gabriel Sterling, quien administra el sistema de elecciones del estado para el secretario de Estado Brad Raffensperger, durante una conferencia de prensa virtual.
“Por eso haces las auditorías. No hay problemas con ninguno de los equipos ni nada, simplemente no escanearon estas papeletas, al parecer, o la tarjeta no se pasó correctamente «, dijo.
«Así que la secretaria dice que esto es un error increíble».
Raffensperger quiere que el director de elecciones del condado de Floyd renuncie debido a lo que sucedió, según Sterling, «porque este era un tema demasiado importante para permitir que sucediera de esta manera».
El Dr. Tom Rees, presidente de la Junta Electoral del condado, le dijo a La Gran Época por correo electrónico que «Estamos tratando de conciliar nuestro conteo manual con los resultados del día de las elecciones».
“Hemos reducido el problema a nuestro único lugar de votación anticipada y nos estamos enfocando en eso. El recuento de manos ha ido muy bien y estoy seguro de que es exacto ”, añadió.
Las solicitudes de comentarios enviadas a la Junta de Comisionados del condado de Floyd y la campaña de Trump no fueron respondidas.
El Partido Republicano del Condado de Floyd dijo en un comunicado que el condado «se merece algo mejor».

Los empleados de la Junta de Registro y Elecciones del Condado de Fulton procesan las papeletas en Atlanta, Georgia, el 4 de noviembre de 2020 (Brandon Bell / Reuters).
«Esto no puede suceder, nunca», dijo.
Hasta ahora, no han surgido situaciones similares durante el recuento de Georgia, que se ordenó porque el margen entre Trump y Biden, con lo que los funcionarios dijeron que se contaron todas las papeletas, fue menor al 1 por ciento.
Según el recuento no oficial, Biden lidera a Trump por poco más de 14.000 votos, o el 0,28 por ciento. Eso fue antes de que se encontraran los votos no contados.
Los funcionarios están investigando una fuga de agua reportada en el condado de Fulton que detuvo el recuento de papeletas por correo el día de las elecciones y también están investigando por qué los funcionarios parecen haber pedido a los observadores de las urnas que se fueran.
David Shafer, el jefe del Partido Republicano de Georgia, ha dicho repetidamente que los funcionarios del condado de Fulton pidieron a los observadores de las urnas que se fueran la noche de las elecciones solo para continuar contando las papeletas «en secreto».
El condado de Fulton también tuvo que volver a escanear las papeletas la semana pasada debido a un problema relacionado con los informes sobre el conteo de votos que se llevó a cabo.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
