Internacional
En Argentina, camuflan como «aborto» un ASESINATO de un bebé de SEIS meses de gestación por faltarle una manita. ¡DISFRUTEN DEL ABORTO LIBRE!
Se dio a conocer en estos últimos días que en el hospital CEMIC de Saavedra se realizó un aborto fuera del marco de la ley sancionada el 30 de diciembre del año 2020. En esta se autorizan los abortos hasta las 14 semanas inclusive a excepción las causales de violación o si corriera riesgo la salud de la madre.
A pesar de que esta ley inconstitucional ya fue sancionada y debidamente promulgada, es de público conocimiento que se está violando la misma al realizarse abortos fuera de término y, como si fuera poco, también ya hay casos de mujeres que murieron en abortos legales, cuando la idea de la marea verde de legalizar el aborto era, precisamente, evitarlas, el número de muertes sigue creciendo por distintas causas y parece no tener fin.
La Fundación MAS VIDA denunció el atroz hecho ante la justicia argentina, el aborto de un bebé de 25 semanas (más de 6 meses) de gestación que fue realizado en el Hospital Universitario sede Saavedra, del Centro de Educación Medicina e Investigaciones Clínicas.

Mediante un video subido a las redes sociales de la Fundación, MAS VIDA explicaron que el caso tiene una raíz eugenésica y profundamente discriminadora, ya que él bebe era perfectamente sano, pero con una condición particular: le faltaba una de sus manitas.
MAS VIDA consideró que el crimen denunciado excede el texto de la ley 27.610 del aborto, “puesto que, además, el niño no-nacido tendría al momento del aborto ya 25 semanas de edad gestacional, un poco más de 6 meses de desarrollo, y tampoco habría sido producto de una violación, encuadrando perfectamente en la punibilidad que marca el código penal vigente.”
La causa fue acogida por la fiscalía N° 59, pero hasta el momento no ha trascendido ninguna resolución respecto de los imputados, entre los que se encuentran el medico ginecólogo, Gabriel Crimi, jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia, en donde se habría llevado a cabo la criminal práctica.
La Fundación MAS VIDA pidió que se haga justicia y se condene a los culpables de poner fin a esta vida inocente.
Por un lado tenemos el delito del aborto de un bebé de 6 meses de edad gestacional, y por otro el acto de discriminación eugenésico (el bebé, como ya mencionamos, fue abortado porque le faltaba una manita). Esperemos que tanto la Justicia argentina como el INADI, organismo que dirige Victoria Donda, haga justicia a este terrible hecho.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
