Internacional
Erdogan amenaza a Bruselas con «abrir las puertas» a millones de refugiados sirios
Recep Tayyip Erdogan tiene un plan para el norte de Siria y amenaza a la Unión Europea (UE) con «abrir las puertas» a refugiados y migrantes si no le ofrece «apoyo económico y logístico» para llevarlo adelante. Pese a no contar de momento con el visto bueno de Estados Unidos, desplegado en esta parte del territorio sirio junto a las fuerzas kurdas, el presidente turco quiere crear una «zona segura» para reasentar allí a un millón de los 3,6 millones de sirios refugiados en su país. «O sucede esto o, de lo contrario, tendremos que abrir las puertas. No vamos a cargar con este peso solos», avisó Erdogan en declaraciones retransmitidas por la emisora CNNtürk. «Dadnos apoyo logístico y podemos construir viviendas a 30 kilómetros de la frontera en el norte de Siria», fue el mensaje lanzado por el presidente turco a la UE, donde no olvidan la crisis de refugiados del verano de 2015.
El aviso del líder islamista llega en la misma semana en la que se cumple el cuarto aniversario de la muerte de Aylan Kurdi. La imagen del cuerpo sin vida del pequeño en una playa turca supuso un punto de inflexión en la crisis abierta por la llegada masiva de refugiados a las costas griegas procedentes de Turquía. Las barreras se levantaron y las medidas se suavizaron durante un breve período de tiempo hasta que Bruselas negoció con Ankara. El acuerdo alcanzado fue tan efectivo como «infame», según lo calificó Estrella Galán, secretaria general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que denunció que vulneraba «la normativa europea e internacional en materia de asilo».
Ofensiva en Idlib
Cuatro años después Erdogan vuelve a presionar a Bruselas, que tan solo en agosto ha visto cómo cerca de 9.656 migrantes, en su mayoría afganos y sirios según los datos de Naciones Unidas, han llegado a Grecia desde suelo turco. El avance del Ejército sirio y de Rusia en la provincia de Idlib hace temer a Ankara una nueva oleada de sirios y el presidente mueve ficha.
«Estamos decididos a empezar a finales de septiembre a establecer una zona de seguridad como la queremos. Lo ideal sería hacerlo junto con nuestros amigos de Estados Unidos, pero si no llegamos a un acuerdo, estamos igualmente preparados y lo haremos con nuestros propios medios», un mensaje claro y directo de Erdogan a Donald Trump.
En el pasado, Estados Unidos dio un paso atrás cuando Turquía decidió invadir la provincia kurda de Afrín, en el norte de Siria, y no apoyó a las fuerzas kurdas con las que ha combatido estos años contra el Estado Islámico, pero a las que los turcos consideran «terroristas».
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
