España
España tiene margen legal de importar la vacuna rusa sin esperar a la EMA
Fuentes de la Aemps admiten a Redacción Médica que podría activarse incluso solo con la autorización del país ruso.
Así lo han confirmado a Redacción Médica fuentes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), añadiendo en cambio que “no se contempla en este momento porque no resulta imprescindible al existir no una sino varias vacunas autorizadas y no haber suministro regular de la vacuna Sputnik”.
La vacuna, aprobada en Europa solamente por Hungría el pasado mes de enero, no necesitaría para llegar a España ni siquiera esa aprobación de otro Estado de la Unión Europea. “La referencia no sería una autorización de uso en Hungría, que esencialmente carece de datos propios, sino la propia autorización rusa o el procedimiento de Rolling Review que se lleva a cabo en la EMA”, matizan desde la Aemps.
La citada capacidad legal se basa en la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios; tal y como señala la Aemps pero también fuentes de la industria farmacéutica consultadas por este periódico. Es en su artículo 24 de ‘Garantías de disponibilidad de medicamentos en situaciones específicas y autorizaciones especiales’, punto 4, donde se contempla una medida así: “La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios podrá autorizar la importación de medicamentos no autorizados en España siempre que estén legalmente comercializados en otros Estados, cuando esta importación resulte imprescindible para la prevención, el diagnóstico o el tratamiento de patologías concretas por no existir en España alternativa adecuada autorizada para esa indicación concreta o por situaciones de desabastecimiento que lo justifiquen”.
Es en este último punto, el desabastecimiento, donde la Aemps precisa que al no haberlo, no sería a su juicio justificable una autorización para importar la vacuna Covid-19 rusa, bautizada como Sputnik V. Un fármaco cuya última gran novedad ha llegado esta misma semana, cuando India decidió registrarla convirtiéndose en el sexagésimo país donde se aprueba su uso.
En España, son varias las comunidades autónomas que se han interesado por esta vacuna y que incluso han admitido reuniones para explorar posibilidades de compra. Madrid, por ejemplo, ha reconocido una reunión del consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, con el empresario Pedro Mouriño como intermediario para una hipotética adquisición de dosis. Andalucía, por su parte, se reunirá esta misma semana con los fabricantes de la vacuna para analizar las posibilidades de compra en previsión, según explicó el consejero del ramo Jesús Aguirre, para estar preparados por si hubiera que incorporarla al calendario vacunal y también «en caso de ruptura» del mercado de compras.
Vacuna Covid Sputnik V: investigación por si hubo presiones en los ensayos
Según señalan sus creadores, investigadores del Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología, la Sputnik V se trata de una vacuna basada en vectores adenovirales humanos. Estos sitúan su eficacia en el 91,6% tras testarla en 19.866 voluntarios. Punto, este último, algo controvertido. De hecho, la EMA ha confirmado que realizará “una inspección de buenas prácticas clínicas” en Rusia sobre la forma en la que se realizaron los ensayos en los voluntarios con la vacuna Sputnik V, que se encuentra en un proceso de revisión continua en este regulador europeo desde el pasado 4 de marzo.
«Realizaremos una inspección de buenas prácticas clínicas en Rusia. Se trata de una evaluación de la forma en la que se realizó el ensayo que permitió generar los resultados. Este es un procedimiento normal que seguimos para muchas vacunas y medicamentos dependiendo del conocimiento que tengamos de los ensayos que se han realizado y de si otras autoridades con las que trabajamos también han realizado inspecciones similares», explicó la directora ejecutiva de la EMA, Emer Cooke.
La versión del Gobierno ruso indica que militares y funcionarios participaron en los ensayos de la vacuna, financiada por el Fondo Ruso de Inversión Directa, un ente soberano del Kremlin, sin que hubiera presiones sobre las personas que participaron en los ensayos clínicos.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
