Internacional
Estados Unidos se ha vuelto una vieja asustada: Biden cancela una prueba rutinaria de un misil nuclear para “no enojar a Rusia” en medio del conflicto en Ucrania
Estados Unidos pospuso “indefinidamente” las pruebas planificadas de misiles nucleares que iban a realizarse este fin de semana en una medida destinada a evitar el enojo de Rusia, dijo el miércoles el portavoz principal del Pentágono, John Kirby.
El lanzamiento de prueba del misil balístico intercontinental Minuteman III habría sido uno de varios que EE.UU. realiza cada año, dijo Kirby. Los lanzamientos generalmente se planifican con tres a cinco años de anticipación, y este había sido puesto en agenda en 2018.
Según Kirby, quien tomó esta decisión fue el secretario de Defensa, Lloyd Austin, luego de una conversación con Joe Biden, “en un esfuerzo por demostrar que no tenemos intención de participar en ninguna acción que pueda malinterpretarse” mientras Rusia continúa librando la guerra contra Ucrania.
“No tomamos esta decisión a la ligera, sino para demostrar que somos una potencia nuclear responsable”, dijo, y tuvo que aclarar que esto no pone en riesgo la “preparación nuclear” ni el desarrollo armamentístico nuclear de Estados Unidos, aunque analistas con conocimiento del tema ponen esto en duda.
La decisión se produce después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo durante el fin de semana que puso a sus fuerzas nucleares en alerta máxima, alegando que desplegó personal militar adicional para dotar al arsenal nuclear del país.
Sin embargo, altos funcionarios de defensa han dicho esta semana que no han observado ninguna evidencia de que Rusia haya mejorado su capacidad nuclear: “En este momento de tensiones intensificadas, Estados Unidos y otros miembros de la comunidad internacional vieron esto como un paso peligroso e irresponsable y, como dije antes, innecesario”, dijo Kirby.
“Tal retórica provocativa y posibles cambios en la postura nuclear que involucran las armas más importantes y nuestros respectivos arsenales son inaceptables”. Estados Unidos no ha tomado medidas similares para elevar su postura nuclear en respuesta, dijo Kirby el miércoles.
“Reconocemos en este momento de tensión cuán crítico es que tanto Estados Unidos como Rusia tengan en cuenta el riesgo de un error de cálculo y tomen medidas para reducir esos riesgos”, dijo.
Algunos legisladores republicanos, como el senador Jim Inhofe de Oklahoma, el republicano de mayor rango en el Comité de Servicios Armados del Senado, condenaron la decisión de Austin de cancelar la prueba del misil.
“Decepcionante decisión de @SecDef de cancelar la prueba rutinaria de confiabilidad sin armas del Minuteman III frente a las fanfarronadas rusas”, escribió Inhofe en Twitter.
“La prueba es fundamental para garantizar que nuestro disuasivo nuclear siga siendo efectivo. La disuasión significa proyectar fuerza y determinación, sin sacrificar la preparación por gestos huecos”.
Cabe aclarar que el misil Minuteman ha tenido fuertes fallas en el pasado y el Pentágono viene impulsando una serie de pruebas fundamentales para poner a punto esta ojiva nuclear con capacidad intercontinental. Es el único misil interncontinental que queda en el mundo con base en tierra.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
