España
Europa se muere de «multiculturalismo». Matémoslo antes de que nos mate
Pierre Claire.- En 2001, el primer ministro neerlandés Wim Kok gobernaba un país que se enorgullecía de ser el laboratorio mundial del multiculturalismo. Un año después, Pim Fortuyn (sociólogo, antiguo marxista, figura de la ultra derecha neerlandesa que criticaba el multiculturalismo, la inmigración y el islam en los Países Bajos) fue asesinado por haber dicho que el modelo no funcionaba. El debate se cerró antes de empezar, estaba imposible discutir en el paraiso multicultural de Europa…
Ese es el problema central del multiculturalismo como ideología, porque ha vuelto imposible su propia evaluación. Criticar el modelo es estar contra la diversidad según los progresistas. Cuestionar sus resultados es abogar por el repliegue identitario, algo que a algunos les parece detestable y por lo que te insultan.
El multiculturalismo como hecho es interesante con sociedades compuestas por culturas distintas que coexisten, intercambian. El multiculturalismo como dogma es otra cosa con la afirmación de que todas las prácticas culturales valen lo mismo, que exigir una adaptación es una forma de opresión y que señalar las disfunciones equivale a racismo encubierto. Ese deslizamiento entre el hecho y la doctrina es el juego de manos intelectual del que nadie habla.
Es ese dogma el que produjo el escándalo de Rotherham, en el Reino Unido, dónde durante quince años, más de 1.400 jóvenes fueron víctimas de redes organizadas de abuso sexual, bandas de captación formadas principalmente por hombres paquistaníes. Los trabajadores sociales lo sabían. La policía lo sabía. Los cargos electos locales lo sabían. Nadie actuó, por miedo a ser acusado de racismo. El informe oficial de 2014 lo dijo con todas las letras. No fue un fallo de información. Fue un fracaso moral sistémico, producido por una ideología.
El mismo mecanismo explica lo que pasó en Colonia, en diciembre de 2015, con cientos de agresiones sexuales en la Nochevieja, deliberadamente minimizadas durante días por las autoridades alemanas. No por incompetencia, pero por cálculo político. Admitir los hechos amenazaba con estigmatizar a una comunidad. Asi, se silenciaba a las víctimas, y las feministas no decían nada porque los delincuentes no eran los buenos.
La izquierda no puede hacer este balance. Reconocer que el multuculturalismo sin limite produce zonas sin ley, comunidades impermeables a los valores liberales, mujeres abandonadas por el feminismo oficial porque sus verdugos pertenecen a una minoría protegida, sería repudiar treinta años de política identitaria. Un repudio del que ningún partido de izquierda es todavía capaz.
Y sin embargo los hechos se acumulan. En Francia, diversos estudios documentan el retroceso de la convivencia mixta, de la libertad vestimentaria femenina y de la práctica religiosa extrema en ciertos barrios, por la presión comunitaria. En Suecia, la violencia de bandas ha alcanzado cifras récord, concentrada en barrios donde la integración había sido declarada exitosa durante décadas.
La integración exitosa no es el borrado de las culturas. Es la adhesión compartida a una base común de derechos y deberes, que se aplica a todos sin excepción cultural. Exigir el respeto de ciertas valores y leyes no es un crimen racista, sino algo normal…
El verdadero racismo (el que la izquierda no ve) está en el silencio. Tratar a comunidades enteras como menores morales a quienes no se puede aplicar los mismos estándares que al resto no es benevolencia, es condescendencia disfrazada de virtud.
La igualdad real empieza por la exigencia igual. No por la exención permanente.
España
El Gobierno de Sánchez, ¡El mayor espectáculo del mundo! Nadie conocía a Koldo, pero hete aquí que le concedieron un PASAPORTE DIPLOMÁTICO. ¡PASEN Y VEAN!
El Ministerio de Asuntos Exteriores, liderado por José Manuel Albares, tendrá que dar nuevas explicaciones sobre el pasaporte diplomático que utilizó Koldo García Izaguirre durante su etapa como asesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos. La resolución llega meses después de revelar que Koldo disfrutó de un pasaporte diplomático pese a no ocupar ningún cargo diplomático ni consular. Según pudo saber este periódico, el exasesor del ministro del PSOE obtuvo ese privilegio gracias a su condición de persona de confianza de Ábalos y a la necesidad de acompañarle en sus desplazamientos oficiales al extranjero.
Tras aquella información, se presentó una solicitud de acceso a la información pública para conocer, entre otras cuestiones, cuántos pasaportes diplomáticos se habían concedido y denegado en los últimos años y bajo qué criterios se autorizaban este tipo de documentos excepcionales. Exteriores evitó responder de forma concreta y se limitó a remitir al solicitante el Real Decreto 1123/2008, que regula los pasaportes diplomáticos y oficiales.
La respuesta motivó una reclamación ante el Consejo de Transparencia al considerar que el ministerio no había contestado realmente a las preguntas planteadas. Durante la tramitación del procedimiento, Exteriores aseguró que durante el mandato del actual ministro, José Manuel Albares, no se había concedido ni expedido ningún pasaporte diplomático a nombre de Koldo García.
Aun así, Transparencia considera que el departamento no respondió adecuadamente a parte de la información solicitada y recuerda que la Administración debe ofrecer una contestación completa cuando no concurra ninguna causa legal que justifique limitar el acceso a los datos. Por ello, ha ordenado a Exteriores facilitar el número de pasaportes diplomáticos concedidos y denegados entre 2018 y 2025, desglosados por meses.
La cuestión resulta especialmente relevante porque la normativa contempla que el ministro de Exteriores autorice pasaportes diplomáticos a determinadas personas que participen temporalmente en misiones oficiales en el extranjero cuando lo considere necesario. Fue precisamente esta vía la que permitió, según las informaciones publicadas por THE OBJECTIVE, que Koldo accediera a un documento reservado habitualmente a miembros de la Familia Real, ministros, embajadores y otros altos cargos del Estado. El pasaporte diplomático otorga importantes ventajas en los desplazamientos internacionales. Entre ellas figuran procedimientos de entrada simplificados en numerosos países, canales específicos en aeropuertos y determinadas exenciones administrativas que facilitan la movilidad de sus titulares.
La resolución del Consejo de Transparencia no aclara todavía cuándo recibió exactamente Koldo García ese pasaporte, cuánto tiempo permaneció vigente ni qué autoridad autorizó formalmente su expedición. Tampoco despeja las dudas sobre los desplazamientos internacionales realizados durante los años en los que acompañó a Ábalos en viajes oficiales a distintos países.
