Internacional
Facebook suspende a una editorial que vende libros conservadores y lo califica de ‘contenido perturbador’
La red social Facebook suspendió permanentemente una cuenta dedicada a vender libros para niños con personajes estadounidenses históricos y algunos actuales que promueven enseñanzas morales por ‘contenido de baja calidad o perturbador’.
La cuenta pertenece a la editorial ‘Héroes de la Libertad’ dedicada a vender libros con historias sobre el expresidente republicano Ronald Reagan, el escritor Thomas Sowell y la jueza de la Corte Suprema Amy Coney Barrett.
Según un reporte de Fox News, la cuenta de avisos fue suspendida inicialmente el 23 de diciembre por violar la regla de la compañía sobre ‘contenido de baja calidad o perturbador’. Luego de que la editorial apelara a la decisión, Facebook decidió suspender permanentemente bajo el mismo argumento.
Bethany Mandel de la editorial, cuestionó la acción de Facebook al prohibir personajes como el expresidente Ronald Reagan que son parte de la historia americana.
“No nos dedicamos a la política, sino a crear bellas historias sobre grandes personas que entretengan a los niños y les den lecciones de vida. Cancelar los libros para niños porque celebran los valores americanos en los que cree el 90 por ciento de los estadounidenses ni siquiera es un sesgo anticonservador, es antiamericano. Pura locura”.
Además, según la editorial perdió toda su inversión inicial debido a la decisión de Facebook.
“Empezamos a invertir en Facebook cuatro meses antes de lanzar nuestro primer libro. Invertimos la mayor parte de nuestro presupuesto de marketing en la plataforma, y ahora nuestro presupuesto (el dinero que ya hemos gastado), así como nuestros activos y datos han desaparecido. Desde el punto de vista del marketing, hemos vuelto a cero, y desde el punto de vista financiero es aún más difícil”, lamentó la Sra. Mandel.
Héroes de la Libertad tiene como objetivo producir libros infantiles de alta calidad que promuevan los valores estadounidenses. La editorial abrió sus puertas el 9 de noviembre y se lanzó oficialmente el 14 de noviembre. Ya en julio, comenzó a invertir recursos para construir una marca en Facebook.
La Sra. Mandel cree que la decisión de Facebook de cerrar su cuenta tiene que ver con un grupo de personas en dejaba comentarios odiosos, diciendo que querían quemar los libros en las publicidades de la editorial, cuestionando cómo había publicidad promoviendo personajes como Ronald Reagan, que entre sus logros se le adjudica haber contribuido enormemente con el fin de la Guerra Fría.
“Es muy probable que esas mismas personas hayan informado a Facebook de que nuestro contenido es perturbador, porque no encaja con su visión radical del mundo”, dijo Mandel. “Son las mismas personas que se amotinan y derriban estatuas de nuestros padres fundadores en el mundo real, y quieren despojarnos de nuestra capacidad de honrar a nuestros Héroes en la esfera digital y en los libros infantiles”.
Afortunadamente, la editorial vendió miles de libros y recibió muy buenos comentarios de personas que todavía busca y valoran la historia de los Estados Unidos y no desean los libros contemporáneos cuyas ideas se alejan de lo tradicional.
“Hemos aprendido la lección y no volveremos a arriesgarnos a construir nuestro negocio dependiendo de los caprichos de las grandes tecnológicas”, añadió. “Estamos muy contentos con nuestra decisión inicial de crear un modelo de suscripción que nos permita crear una conexión más significativa de persona a persona con las familias que no pueda ser interrumpida por la censura”.
Alvaro Colombres Garmendia
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
