Internacional
¡INAUDITO! El Estado Alemán, que ya toca fondo, intenta chantajear a la red social GAB, y ésta le responde
Respuesta pública de Andrew Torba, fundador de GAB.COM sobre las demandas alemanas, que pueden llegar a multas de más de 50 millones de euros:
Esta semana recibimos un gran paquete de documentos con multas y amenazas legales del estado nacional de Alemania. Gab se niega, y se ha negado durante muchos años, a cumplir con la infame Ley Alemana
Network Enforcement Act. Gab es una empresa estadounidense y, como tal, no tenemos ninguna obligación de obedecer las leyes extranjeras de gobiernos tiránicos.
Para aquellos que no estén familiarizados, la Ley Network Enforcement Act es una ley alemana draconiana destinada a combatir las «noticias falsas» en los sitios web de redes sociales. Las “noticias falsas” son, por supuesto, aquellas que el Gobierno alemán diga que lo son.
Por ejemplo, esta semana Facebook eliminó 150 cuentas pertenecientes a un movimiento anti-bloqueo en Alemania, probablemente a instancias del gobierno alemán bajo la Network Enforcement Act .
Debido a la falta de voluntad de Gab para participar en la censura de la libertad de expresión impuesta por el Estado, el gobierno alemán ahora está persiguiendo a nuestra startup tecnológica con fuertes multas y otras acciones legales.
Gab no es un sitio web sin ley. Trabajamos diligentemente para detener y evitar que se produzcan actividades ilegales en nuestra plataforma. Tenemos excelentes relaciones con muchos países extranjeros que comprenden y respetan nuestra posición sobre la libertad de expresión y aprecian nuestra tolerancia cero para la actividad delictiva. El gobierno alemán no está preocupado por ninguna actividad criminal real, está preocupado por los criminales del pensamiento que se atreven a disentir de su régimen globalista.
Según nuestro equipo legal, que ha estado trabajando con nosotros en este tema durante varios meses, tenemos tres opciones.
1) Obedezca las leyes de censura alemanas y comience a censurar el contenido que no le gusta al gobierno alemán (esto no va a suceder)
2) Desobedezca las leyes de censura alemanas y entable una pelea con el estado nacional de Alemania (Es probable que nunca más pueda salir de EE. UU, nos atacarían desde todos los ángulos posibles a través de la eliminación de plataformaspor parte del estado, fuertes multas, posiblemente aprovecharían los contactos en la Administración de Biden para perseguir a Gab de otras maneras, y Dios sabe qué más.)
3 ) Deje temporalmente de proporcionar este servicio en Alemania bloqueando las direcciones IP alemanas.
Odio las tres opciones, por lo que hicimos pública esta información para recopilar comentarios y consenso de nuestra comunidad sobre el tema.
La inmensa mayoría de la gente ha apoyado mucho la tercera opción. Nuestros abogados están sugiriendo esta opción. Nuestra comunidad sugiere esta opción. Muchas personas me envían correos electrónicos y se comunican en privado para decirme que este es nuestro mejor curso de acción. Parece que tenemos un consenso.
Sin embargo, no me siento cómodo.
En última instancia, como CEO de Gab, solo yo necesito tomar esta decisión. Estos son los tipos de decisiones que definen a un hombre y hacen historia. Si bloqueamos las IP alemanas para apaciguar al gobierno alemán, eso sienta un precedente que otros países querrán seguir. No estamos bloqueando IP en una esquina aquí. Si el gobierno alemán quiere evitar que los IP alemanes accedan a Gab, ellos mismos pueden bloquearnos.
Continuaremos haciéndolo, independientemente de las amenazas de gobiernos extranjeros. Si nos inclinamos a Alemania hoy en día, lo que hay que nos impida cediendo a tiranos literales, como los de Rusia (como Google y Apple hicieron la semana pasada ) o China ( como Apple ha hecho desde hace años)?
Mientras escribo esto, hoy es el día en que se firmó la Constitución estadounidense hace más de 234 años. Debemos levantarnos ahora para defenderla y luchar por las libertades en ella consagradas, que provienen de Dios, para todas las naciones.No estoy seguro de qué resultará de esta decisión, pero no tomaré una decisión importante como esta desde una posición de miedo. Dejo los resultados de esta decisión en manos de Dios Todopoderoso y oro para que el pueblo alemán recupere su país y sus libertades muy pronto.
Hasta entonces: no nos rendiremos, «¡NUTS!» . (¡Váyanse al Infierno!)
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
