España
Irresponsable bloqueo político, hartazgo de los españoles
Paloma Cervilla.- Después de lo vivido en el día de ayer en la política española, no me extraña que si se repiten las elecciones, ya sea en Madrid, Murcia o en toda España, el nivel de abstención se dispare.
El espectáculo que vimos ayer con un ir y venir de reuniones, comparecencias y declaraciones múltiples, que se concretaron en una incapacidad de alcanzar acuerdos, de dejar de pensar en los sillones que voy a ocupar, en vez de preocuparse de los problemas de los españoles, fue realmente lamentable.
Han pasado casi tres meses desde las elecciones generales, el 28 de abril, y España sigue sin Gobierno, y parece que tampoco lo va a tener; y dos de las elecciones en Madrid y Murcia, el 26 de mayo, y estas comunidades siguen en la incertidumbre política con la amenaza real de que se vuelvan a repetir los comicios.
Yo tengo muy claro quienes tienen las mayores cotas de responsabilidad, los tres partidos: Ciudadanos, Podemos y VOX que venían a revolucionar la política y lo único que han hecho es meterla en el callejón del bloqueo y la ingobernabilidad.
Ciudadanos debe de tener claro que sin VOX no puede haber alternativa a la izquierda, le guste o no. Que tiene que sentarse a la mesa con esta formación política porque no le va a prestar sus votos a cualquier precio, o mejor dicho, gratis. No puede negarse a reunirse con Sánchez, aunque sea para decirle no es no, ni con Abascal.
VOX tiene que ceder en sus exigencias si no quiere desaparecer del panorama político en los próximos años. Es el partido que más perdería en apoyos y escaños si se repiten las elecciones.
Podemos debe de abandonar su objetivo de entrar en el Gobierno de Sánchez, porque no sé si se ha dado cuenta de que está en caída libre y que no tiene fuerza real para exigir nada más que un apoyo parlamentario a cambio de algunas migajas. Su futuro, como el de VOX, es dramático si se repiten las elecciones.
El PP se frota las manos con todo esto. Pablo Casado ha aprendido de su fracaso electoral y se ha situado en la retaguardia, proyectando una imagen prudente. Se ha reunido con todos y ejerce de mediador entre VOX y Ciudadanos. Ofrece pactos de Estado a Sánchez e incluso está dispuesto a una reforma electoral para que Gobierne el más votado, sin depender de las ambiciones de los pequeños. Cada día que pasa recupera votos de VOX y se afianza como líder de la oposición.
Y el PSOE encantado. Desactivado Pablo Iglesias ahora va a por Albert Rivera. Pedro Sánchez sabe que si se repiten las elecciones sube en votos y escaños y por eso le ha puesto sobre la mesa un ultimátum a Podemos: o apoya la investidura en julio o no habrá una segunda oportunidad.
Visto lo visto, parece que volvemos al bipartidismo, lo único que ha dado estabilidad política a la democracia española.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

J. R. A.
12/07/2019 at 22:10
Yo, si estuviera en Madrid, Murcia o en España, seguiré apoyando a VOX. El hartazgo me lo produce el PPSOE y Ciudadanos. Del coletas ni me molesto
Artifex
12/07/2019 at 23:58
Totalmente de acuerdo.
Artifex
10/07/2019 at 15:04
Claro. Y según esta señora, ¿Exactamente en QUE tiene que ceder VOX? ¿Quizá debe regalar felaciones a Albert Rivera?