España
Un juez impide que Biden suspenda las deportaciones de inmigrantes ilegales
Después de que el Estado de Texas demandara por ilegal la moratoria a la deportación de inmigrantes ilegales impuesta por el presidente, Joe Biden, un juez aceptó el recurso y la suspendió.
El juez federal Drew Tipton emitió su fallo con una duración de 14 días para permitir que se desarrolle el proceso legal en el que el fiscal general de Texas, Ken Paxton argumenta que la moratoria es inconstitucional y viola un acuerdo entre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por la sigla en inglés) y Texas, informó el medio local Texas Tribune del 26 de enero.
“Las cuestiones implicadas por ese acuerdo son de tal gravedad e importancia constitucional que requieren un mayor desarrollo del expediente y de la información antes de abordar el fondo”, explicó el juez Tipton sobre su decisión.
El fiscal Paxton comunicó los resultados de su demanda en un tuit en el que calificó la acción de Biden como “una insurrección sediciosa de la izquierda”.
“VICTORIA. Texas es el PRIMER estado de la nación que presenta una demanda contra la Administración Biden”, compartió Paxton.
Agregó: “Y GANAMOS. A 6 días de la toma de posesión de Biden, Texas ha detenido su congelación de deportaciones ilegales”.
“*Esto* era una insurrección sediciosa de la izquierda. Y mi equipo y yo la detuvimos”, concluyó.
VICTORY.
Texas is the FIRST state in the nation to bring a lawsuit against the Biden Admin.
AND WE WON.
Within 6 days of Biden’s inauguration, Texas has HALTED his illegal deportation freeze.
*This* was a seditious left-wing insurrection. And my team and I stopped it.
— Attorney General Ken Paxton (@KenPaxtonTX) January 26, 2021
Tipton también consideró los daños que la moratoria de Biden podría causar al estado de Texas y se refirió a ellos en su decisión.
“Texas argumenta que ‘la negativa categórica a expulsar a los extranjeros ordenados como removibles alentará la inmigración ilegal adicional en Texas’, exacerbando así sus costos de servicio público”, sustentó Tipton.
“Tal perjuicio no es, como cuestión jurídica, puramente especulativo, el Tribunal considera que lo anterior establece un riesgo sustancial de daño inminente e irreparable para Texas”.
Adicionalmente, la moratoria viola un acuerdo establecido entre la administración Trump y Texas, que requiere que el DHS notifique a los estados antes de cambiar cualquier política de inmigración.
Las políticas que animan a Biden a facilitar la inmigración ilegal y a favorecer la permanencia de los inmigrantes que ya están en el país, implican un grave problema de seguridad nacional, tal como lo determinó el expresidente, Donald Trump.
Junto con el ingreso al país de personas que no siguen las leyes establecidas para residir en él, pasan asesinos de la peligrosa pandilla Mara Salvatrucha o M13, traficantes de seres humanos, y toneladas de drogas que cuestan vidas de estadounidenses.
Para algunos analistas los demócratas pretenden también cambiar la configuración cultural y política del país, de modo que millones de inmigrantes más voten por ellos y aumenten así su poder izquierdista.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
