Internacional
La Casa Blanca amenaza a los padres que se opongan al cambio de sexo de sus hijos menores
¿Se acuerdan cuando la ideología de género se vendía, como todas las iniciativas de ingeniería social anteriores, con un casi suplicante “qué te importan lo que hagan los demás, a ti nadie te obliga»? Eso era antes. Ahora hay que tragar.
La nueva consigna la ha confirmado explícitamente la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, que en una reciente rueda de prensa envió un mensaje amenazante a los padres y a los estados que se opongan a operaciones de reasignación de género para sus hijos. Ha advertido que «habrá consecuencias». Tu hijo menor de edad no puede tomarse una cerveza ni someterse a tratamiento sin tu permiso expreso, pero si le ocurre que no está contento o contenta con su ‘género’, podrá someterse a una mutilación sin que puedas hacer nada.
«En todo el país, como hemos hablado un poco aquí, los funcionarios electos republicanos están participando en una tendencia cínica e inquietante de atacar a los niños transgénero vulnerables por razones políticas puramente partidistas», afirmó Psaki.
«Hoy, en Alabama, en lugar de centrarse en temas críticos como la economía, el covid o abordar la crisis de salud mental del país, los legisladores republicanos están debatiendo leyes que, entre muchas cosas, señalarían a los jóvenes trans con tácticas que amenazan con poner a los pediatras en prisión si brindan la atención médica necesaria para salvar la vida de los niños a los que atienden”, añadió. La portavoz no aclaró en qué sentido una operación de cambio de sexo «salva vidas».
«Al igual que la extralimitación extrema que hemos visto en el Gobierno de Texas, donde los políticos han enviado a funcionarios estatales a los hogares de padres para investigarlos por abuso solo para acosar e intimidar a la comunidad LGBTQI+, la votación en Alabama solo servirá para dañar a los niños”, insistió.
Y siguió: «Los legisladores de Alabama y otros legisladores que están estudiando estos proyectos de ley discriminatorios han sido notificados por el Departamento de Justicia y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de que las leyes y políticas que impiden la atención que los profesionales de la salud recomiendan para menores transgénero pueden violar la Constitución y la ley federal”.
“Para ser claros, todas las asociaciones médicas importantes están de acuerdo en que la atención médica que afirma el género para los niños transgénero es la mejor práctica y puede salvar vidas”, afirmó. “Todo esto plantea una pregunta importante: ¿Qué están tratando de resolver estas políticas en realidad? Las personas LGBTQI+ no pueden ser borradas ni obligadas a regresar al armario y hay que dejar que los niños sean lo que son, sin que sus padres o su médico se vea en riesgo de cárcel simplemente por ayudarlos y amarlos”.
“El presidente Biden se ha comprometido, tanto en palabras como en acciones, a luchar por todos los estadounidenses y no dudará en hacer responsables a estos estados”, dijo.
A finales de marzo, la Casa Blanca marcó un recurso de la Oficina del Subsecretario de Salud sobre el “Día de la Visibilidad Transgénero”. El recurso está destinado a “informar a los padres y tutores, educadores y otras personas que apoyan a los niños y adolescentes con información sobre qué es la atención de afirmación de género y por qué es importante para el bienestar de los jóvenes transgénero, no binarios y de otros géneros expansivos”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

Tormenta
12/04/2022 at 13:42
Enfermos mentales