España
La Derechita Cobarde del PP Andaluz, de la mano de PSOE y Podemos en el homenaje al payaso infame de Blas Infante, creador de la inexistente «patria andaluza», tan real como Mordor, Narnia, Oz y Cataluña
Los partidos políticos con representación en el Parlamento de Andalucía, con la única excepción de VOX, han participado este martes en el acto de homenaje organizado por la Fundación Blas Infante para conmemorar el 85 aniversario del fusilamiento del padre de la Patria Andaluza, celebrado en el kilómetro 4 de la antigua carretera de Carmona (Sevilla).
La formación que dirige Santiago Abascal ha decidido no participar en el homenaje y ha explicado en redes sociales que VOX es la única formación que «planta cara al nacionalismo autonómico que busca romper la unidad de España».
Por su parte, tanto el Partido Popular como Ciudadanos han colaborado en el acto y han acompañado al Partido Socialista y a Izquierda Unidad en la celebración de la fiesta del nacionalismo andaluz.
La secretaria general del Partido Popular Andaluz, Loles López, ha destacado que el Gobierno de Juanma Moreno «está construyendo esa Andalucía por la que tanto trabajó y por la que tanto luchó Blas Infante» y ha argumentado que su legado «cobra aún más peso en este tiempo tan difícil que llevamos de pandemia» tras considerar que «él pedía la unidad de todos y eso es en lo que está trabajando el Partido Popular».
En este sentido ha afirmado que «Juanma Moreno trabaja desde el consenso, desde el diálogo y fundamentalmente gobernando para todos los andaluces», según una nota de este partido.
La secretaria general del PP ha defendido que «ahora se invierte mucho más en sanidad y educación que en años anteriores», un hecho que ha fundamentado en que todo se está logrando también «gracias al esfuerzo de los andaluces de esta gran tierra emprendedora y trabajadora». «Gracias a ellos soportamos mejor las consecuencias de la crisis», ha apostillado la dirigente del PP-A.
Nuevo acercamiento del PP al Psoe en esta comunidad
La celebración del homenaje a Blas Infante no es la primera muestra de cercanía que el Partido Popular andaluz tiene con los socialistas.
El PP ha mostrado su disposición a sentarse con el PSOE para «explorar un acuerdo» sobre los Presupuestos en Andalucía para 2022, los últimos de la legislatura, si bien ha confiado en que haya una «voluntad sincera» de ese partido por llegar a acuerdos.
«Si quieren dialogar, van a poder dialogar con nosotros y si quieren llegar a acuerdos, lo veremos en los próximos meses», según ha manifestado, en una entrevista con Europa Press, el portavoz del PP en el Parlamento andaluz, José Antonio Nieto.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
