Salud
La epidemia de gripe sigue en ascenso y la mortalidad supera lo esperado

La epidemia de gripe se encuentra en plena fase de ascenso, con 205,3 casos por 100.000 habitantes y, por primera vez en esta temporada, se observa un exceso de la mortalidad del 5% sobre lo esperado, según el último informe del Sistema de Vigilancia, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III.
El informe de la semana del 14 al 20 de enero indica que el virus que circula mayoritariamente es del tipo A, en concreto A(H1N1) y A(H3N2), con predominio del primero, y aún no se ha determinado la concordancia de estos grupos con la cepa de la vacuna de esta temporada.
Según el informe, en esta pasada semana se ha registrado por primera vez un exceso de mortalidad del 5% sobre lo esperado, que se concentra en mayores de 64 años, aunque desde el inicio de la temporada, la letalidad es del 12%, «en el rango de temporadas previas».
A nivel nacional la intensidad de actividad gripal es baja, aunque presenta una evolución creciente y un aumento de la tasa de incidencia en todos los grupos de edad, pero especialmente en los menores de 15 años.
La gripe es epidémica en toda España menos en Extremadura y el nivel de intensidad es muy alto en Cantabria y Vascongadas, alto en Navarra, medio en Cataluña y Baleares y bajo en el resto.
Desde el inicio de la temporada de gripe se han notificado ocho brotes en tres comunidades autónomas; cuatro de ellos se produjeron en instituciones sanitarias, tres en geriátricos, y uno en un colegio/guardería.
La tasa acumulada de hospitalización de pacientes con gripe es de 9,7 casos por 100.000 habitantes, la mayoría de ellos mayores de 64 años (56%), seguido del grupo de 15 a 64 años (33%) y los casos graves ascienden a 3,2 por cada 100.000 habitantes.
Entre estos casos graves, el 78% de los pacientes presentaban factores de riesgo de complicaciones de gripe, principalmente la enfermedad cardiovascular crónica (43%), la enfermedad pulmonar crónica (31%), y la diabetes (24%), y en los menores de 15 años la enfermedad respiratoria crónica (5%). El 69% de los pacientes desarrolló neumonía y el 27% ingresó en UCI.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






