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España

La Izquierda a la que no le gustaban los Presidentes

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La fuerza del mito ha impuesto que sólo Kennedy y Carrero Blanco han muerto, en atentados magnicidas, en los últimos cien años. ¡Nada más lejos de la realidad! Muy a menudo son los verdugos quienes escriben la Historia y la verdad de los que mueren, molesta para los que mandan, se oculta en el silencio del cementerio. Y la Historia de España tiene demasiados cadáveres sin reivindicar, por ejemplo, en su larga lista de magnicidios: Prim, Cánovas, Maura, Canalejas, Dato, Calvo Sotelo, Carrero… Por esto es que el fallido atentado contra el estadista que ha okupado La Moncloa, con su coletudo compañero, no puede sonar sino a broma de mal gusto: ¿quién podría tener el más mínimo interés en cargarse a una marioneta tan reemplazable? Su cheposo y coletoso amigo, sin ir más lejos, estaría encantado de sustituirle en el cargo (cuidado con eso, Pedrito). Y es que no hay quien se trague semejante complot terrorista que, de hecho, no ha colado: sin duda un chiste parido por los genios de la Cloaca ibérica…

Hablando de cosas más serias, el atentado contra Aznar ha sido el último intento real de acabar un estadista español de la forma más directa posible. En 1995, un coche bomba estalló al paso de su automóvil, de tal manera que estuvo a punto de convertirse en Carrero Blanco 2. Un intento de magnicidio en el que tuvo mucho que ver la Cloaca estatal, en ese momento presidida por el simpático Felipe González: Un Gobierno del PSOE que no dudó en reducir las medidas de seguridad del candidato contrario, con total negligencia, poniéndoselo en bandeja a cualquier terrorista. Un Presidente que ni se molestó en ir a ver a Aznar al hospital… ¿Hubiera ido en cambio al cementerio?

Para tapar semejante escándalo se puso en marcha un plan B: otra intentona de supuesto magnicidio que tuvo lugar, ese mismo verano de 1995, contra otro personaje que está por encima del Gobierno… Un exmonarca que fue objetivo de la ETA en Mallorca pero que se libró, y lo tenemos que creer porque nos lo ha contado el CNI (palabra de Dios). Y es que los hechos son tozudos cuando intentarlo, lo que es intentarlo de verdad, sabemos que es cierto en el coche bomba contra Aznar… Como habían hecho antes con más éxito, por desgracia, con el muy olvidado Gregorio Ordóñez. Ese mismo año de 1995, en San Sebastián, ETA mataba por la espalda al valeroso dirigente popular: un verdadero magnicidio al que siguió otro, en grado de tentativa, del que Aznar se salvó por la mínima. Y de seguido, como decía, para tapar sendas vergüenzas de este Estado criminal, nuestra imaginativa Cloaca lanzó a los medios el fallido magnicidio contra Su campechana Majestad. Como podemos ver, lo del actual Pedrito no es ninguna novedad: en 1995 había que tapar que dos líderes de la Derecha (cuando el PP era Derecha), en el corto plazo de tres meses, sufrieron atentados mortales.

Tres intentos de magnicidio, en el 95, que culminaron en un caso (Gregorio Ordóñez), fallaron en otro (Aznar) y simplemente nos contaron en un tercero (el de Campechano). ¡A nadie le interesa matar a una marioneta, decíamos, pero Aznar no lo ha sido y mucho menos el corajudo Gregorio! Eran estadistas y se lo creyeron: por eso se convirtieron en objetivos de los terroristas, que no son sino fontaneros a sueldo del Poder. Una tradición muy española que viene de todos los presidentes y candidatos a los que la Izquierda y el separatismo, siempre democráticos, han intentado matar: desde Prim (1870), pasando por Cánovas (1897), Canalejas (1912), Dato (1921), Maura (diversos intentos), Calvo Sotelo (1936), Carrero Blanco (1973), Aznar (1995)…

La lista es surrealista, ¿no es cierto? ¡Que la Izquierda acuse a la Derecha de golpista, habida cuenta de su sangriento historial, es sencillamente de chiste! Pero que encima nos salgan ahora con un supuesto magnicidio, como en el caso del presidente por accidente que padecemos… Es sencillamente asombroso. Fueron terroristas de izquierda federalista, en todos los casos, los que mataron a estos líderes expuestos aquí o lo intentaron: sus anarquistas, sus etarras, incluso su aparato parapolicial y gálico… Y recordemos que fue un magnicidio socialista, el de Calvo Sotelo, el que prendió la Guerra Civil del 36: una tradición magnicida que está en el olvido, por desgracia, cuando el mito se ha impuesto de nuevo. Los heroicos sicarios de la Izquierda y sus amos cambiaron, en cada uno de estos atentados, la Historia reciente de España.

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4 Comments

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    Maria Ángeles

    07/07/2019 at 13:45

    El Gobierno del Nuevo Orden Mundial con el 11M también consiguió el cambio de gobierno.

  2. Avatar

    Antonio

    07/07/2019 at 13:45

    ¿Y qué me dicen del 11 de marzo…, un extrañísimo atentado ¿terrorista? orquestado desde los servicios secretos, utilizando a uos pobres desgraciados, que cargaron con los doscientos ocho muertos, creo recordar, Y QUE SUPUSIERON LA LLEGADA DEL INÚTIL DE ZAPATERO A LA MONCLOA, contra todo pronóstico…?

  3. Avatar

    Maria Ángeles

    03/12/2018 at 01:16

    El Gobierno del Nuevo Orden Mundial con el 11M también consiguió el cambio de gobierno.

  4. Avatar

    Antonio

    02/12/2018 at 19:32

    ¿Y qué me dicen del 11 de marzo…, un extrañísimo atentado ¿terrorista? orquestado desde los servicios secretos, utilizando a uos pobres desgraciados, que cargaron con los doscientos ocho muertos, creo recordar, Y QUE SUPUSIERON LA LLEGADA DEL INÚTIL DE ZAPATERO A LA MONCLOA, contra todo pronóstico…?

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España

«La ceja» corrupta de la PSOE: El juez señala la intervención de Zapatero en operaciones de oro, petróleo, acciones y divisas

Redacción

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El expresidente del Gobierno está citado en la Audiencia Nacional el 2 de junio como investigado por tres delitos

José Luis Rodríguez Zapatero tenía una «intervención directa» en operaciones internacionales «de alto valor económico». Entre esas operaciones se insertan las relativas a productos petrolíferos, de oro, acciones y divisas. La trama presuntamente liderada por el presidente del Gobierno, citado a declarar el próximo 2 de junio como imputado, operaba tanto en España como en el extranjero. Tenía contactos con autoridades y operadores económicos de Venezuela, China y Emiratos Árabes Unidos, según el auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. El exdirigente socialista niega haber hecho gestiones a favor del rescate de Plus Ultra, aunque las intervenciones telefónicas a los directivos de la aerolínea le mencionan de forma constante.

Calama atribuye a Zapatero el liderazgo de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad «es la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». El magistrado imputa al expresidente del Gobierno tres delitos: tráfico de influencias, pertenencia a organización criminal y falsedad documental.

«La operativa de la red presenta rasgos comunes: (creación de documentación ficticia (contratos, facturas, informes), coordinación digital constante mediante correos electrónicos, mensajería y archivos compartidos, canalización de fondos a través de sociedades sin actividad real, ocultación deliberada de la documentación contable y fiscal, uso de administradores testaferros, e intervención directa de José Luis Rodríguez Zapatero en operaciones internacionales de alto valor económico, como las relativas al petróleo, oro, compraventa de acciones o divisas», señala el auto.

Los pagos a Zapatero

El juez insiste en que los indicios recabados muestran que los clientes de la red, entre los que se encontrarían Plus Ultra y dos de las empresas registradas este martes, Inteligencia Prospectiva y Softgestor, abonaban cantidades significativas por «servicios de asesoría inexistentes». Estos fondos redistribuidos al entorno de Zapatero, como su amigo Julio Martínez Martínez y las empresas de sus hijas, Whathefav. Calama cifra en casi dos millones de euros la cantidad obtenida de forma ilícita.

Las comunicaciones intervenidas revelan que la red actuaba tanto en España como en el extranjero, manteniendo contactos con autoridades y operadores económicos de Venezuela, China, Emiratos Árabes Unidos, pero también de otros países, con el objetivo de influir en decisiones administrativas o facilitar operaciones comerciales de gran escala.

La correspondencia entre Julio Martínez Martínez y Domingo Arnaldo Amaro Chacón, de Inteligencia Prospectiva, confirma que este último es cliente de la red organizada. La empresa actuaría como vehículo de pago de servicios prestados por la trama. Las comunicaciones intervenidas revelan que el empresario venezolano y el presunto testaferro de Zapatero mantienen una relación mercantil continuada desde al menos septiembre de 2021, vinculada a operaciones internacionales de alto valor económico a las que se refiere Calama en su auto de 85 páginas.

En esas conversaciones, Amaro Chacón remite a Julio Martínez Martínez cartas de intención dirigidas a la Oficina del presidente Zapatero, lo que evidenciaría la conexión directa entre Inteligencia Prospectiva, su administrador y la red organizada para el ejercicio de influencias. La secuencia de comunicaciones muestra que el empresario venezolano actúa como intermediario en operaciones internacionales, mientras que Inteligencia Prospectiva se utiliza como canal financiero para efectuar pagos a Análisis Relevante y otras sociedades del entramado.

Fondos extranjeros

La Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) sostiene que Inteligencia Prospectiva es una sociedad instrumental, cuya función es introducir fondos en España y redistribuirlos mediante contratos ficticios de asesoría. La empresa realizó pagos a Whathefav y Gate Center, entidades vinculadas directamente a Zapatero. Según el auto, esto «refuerza la hipótesis de que la sociedad forma parte del circuito económico de la red organizada, actuando como punto de entrada de fondos extranjeros y como nodo de redistribución hacia los beneficiarios finales».

Calama señala que de los mensajes analizados se desprende que, para acceder a la operativa de compraventa de petróleo en Venezuela, era necesario solicitarlo a la red presuntamente liderada por Zapatero mediante la preceptiva carta de intenciones o Letter of Intent (LOI). Los interlocutores revelan que desconocen el tipo de crudo que van a adquirir (que precisarán con posterioridad), al señalar que «necesitan la información sobre qué producto se hace la carta de intención». Estos identifican a la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la que denominan La Dama, como la persona que controla la asignación de los buques.

«La Dama es la que maneja la asignación directa de los barcos». Finalmente, remiten la LOI en la que constan los datos de contacto de Zapatero y la dirección postal designada para su envío. «Ello evidencia el modo de proceder y pone de manifiesto la participación e influencia determinante» del expresidente del Gobierno, quien «dispone de acceso directo a personas situadas en los más altos niveles de responsabilidad política». Delcy Rodríguez fue ministra de Economía y Comercio de Venezuela entre septiembre de 2020 y agosto de 2024 y desde ese momento hasta el pasado marzo, titular de la cartera de Hidrocarburos.

Los interlocutores insisten en las comunicaciones intervenidas en que se trata de «una empresa que depende del Partido Comunista Chino», que revela la implicación o participación de actores de relevancia estatal en la operativa del negocio, reforzando la conclusión de que la actividad descrita trasciende con mucho el ámbito propio de una transacción mercantil ordinaria. El auto subraya que Gate Center, un think tank sin ánimo de lucro creado en Madrid en 2022, recibió 266.200 euros de Inteligencia Prospectiva mientras Zapatero era presidente de su consejo asesor.

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