España
Más de 25.000 españoles huyen de Venezuela, el paraíso de Podemos
El embajador de España en Venezuela ha confirmado en una entrevista para Globovisión lo que es un secreto a voces en las calles de Caracas: más de 25.000 españoles han hecho sus maletas, cerrado sus negocios y vendido sus bienes a precio de saldo para huir de las polticas bolivarianas que Nicolás Maduro ha implantado en el país asesorado por dirigentes de la extrema izquierda de Podemos.
Pero según afirma el periódico “El Nacional” en un artículo editorial, los fantasmas del régimen autoritario de Nicolás Maduro pueden extenderse a España “con esa alianza contra natura del Partido Socialista Español (PSOE) con los izquierdosos de Podemos, en cuyo nacimiento y fortalecimiento el gobierno de Hugo Chávez colaboró subvencionando a algunos de sus líderes mediante contratos de asesoramiento en planes económicos y otras menudencias bien recompensadas”.
“No somos quién para juzgar al gobierno de Sánchez más allá de la genuina preocupación por los más de 25.000 españoles que dejan a Venezuela en una inocultable orfandad de gente buena, sana, honesta y trabajadora como nadie”, explica el diario de Caracas, que añade que “el arquetipo del español mediterráneo aficionado a la siesta y acostumbrado a ser despreocupado por los horarios no lo conocimos en Venezuela. Al igual que los italianos y portugueses que llegaron a nuestras tierras cuando nadie les hacía espacio en América Latina, los españoles nos dieron una lección que no podemos negar: ahorro y
trabajo, estudio y constancia”.
“Cuando el embajador de España en Venezuela, el excelentísimo señor Jesús Silva Fernández, nos revela que aún permanecen en nuestro país casi 200.000 españoles sentimos una gran vergüenza por haberles truncado sus sueños, por asediarlos con las policías y las milicias maduristas, por presentarlos como especuladores en la venta de alimentos, por señalarlos como delincuentes que nunca han sido ni lo serán. Ese tratamiento dictatorial contra ellos nos llena de dolor y de angustia por quienes son despojados de su futuro y su tranquilidad ganada a fuerza de trabajo y compromiso con los venezolanos”.
“Haría bien el señor presidente socialista Pedro Sánchez en dejarse de tantas zalamerías con Cuba para proteger la cadena de hoteles Meliá y ocuparse de quienes desde Venezuela impulsamos el proceso de la vigencia impostergable de la democracia”.
(La Tribuna del País Vasco)
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.



Ramiro
07/07/2019 at 13:37
¿Y porqué no les devolvemos a todos los dirigentes podemistas, en justa compensación…?
Ramiro
02/12/2018 at 19:33
¿Y porqué no les devolvemos a todos los dirigentes podemistas, en justa compensación…?