Internacional
La izquierda caviar no está contenta con el nuevo alcalde de New York. ¿Porqué? SOROS
La política en la era del espectáculo: El caso Mamdani
Por Andrea Balloni
Hollywood sigue haciendo películas. Como escribí en mi último artículo, «[…] sus líderes recrean un mundo mágico y falso cada día […]».
Y esta vez se trata de la película sobre el nuevo alcalde de Nueva York.
Zohran Mamdani, quien declara que los multimillonarios no deberían existir, se convirtió en alcalde de la Gran Manzana con el apoyo de George Soros, el filántropo multimillonario criminal que durante décadas ha financiado acciones y proyectos subversivos internacionales.
Como demuestra el New York Post a través de un análisis de algunos documentos financieros, durante aproximadamente diez años, la Open Society Foundation de Soros, a través de una red de fondos que el periódico describió como «ultra-progresista», canalizó indirectamente un total de 37 millones de dólares a una docena de grupos de izquierda y de fantasía marxista que apoyaron activamente e hicieron campaña por la candidatura de Mamdani.
Vuelvo, por tanto, al concepto de magia cinematográfica, a través de cuya lente los estadounidenses pretenden seguir distorsionando nuestra visión de la realidad.
Dejemos de lado el humo de los últimos efectos especiales y pensemos:
¿Cómo es posible que un ultracapitalista neoliberal impune, que se ha enriquecido mediante especulación financiera criminal, un subversivo y declarado enemigo del socialismo, miembro de los peores clubes de poderosos del mundo, financie la campaña electoral de un socialista, alguien que dice que los multimillonarios no deberían existir?
¿Y cómo es posible, por el contrario, que un socialista se comprometa con una persona así?
La representación, la ficción , como se suele decir, consiste en mantener viva una revolución normalizada e inofensiva, que satisface el deseo de rebelión de una opinión pública que aún expresa simpatías instintivas y residuales de izquierda.
El socialismo controlado de Soros no puede asustar a las masas estadounidenses; no representa ninguna amenaza para las oligarquías, del mismo modo que no amenaza al pequeño empresario conservador, porque es falso, instrumental y orgánico al mismo poder que lo creó.
El nuevo alcalde de Nueva York no tendrá ninguna influencia sobre las políticas económicas y sociales de la ciudad, ni sobre las nacionales, del mismo modo que no la tendrá sobre el imperialismo estadounidense.
Se trata, en otras palabras, de la ocupación encubierta del espacio “izquierdo” por parte de quienes están en el poder, que acarician las cabezas y adormecen a la gente,
haciéndola sentir inofensiva y satisfecha por los efectos especiales y el toque de color del último reparto.
Esto sí que es buen cine, caballeros. https://www.sinistrainrete.info/articoli-brevi/31678-andrea-balloni-la-politica-al-tempo-della-societa-dello-spettacolo-il-caso-mamdani.html
Traducción : Carlos X. Blanco
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
