Sucesos
La «manada» que abusó de una discapacitada en Collado-Villaba: «La chica me desvirgó»
Dos hermanos acusados de violar a una mujer con un grado de discapacidad intelectual reconocido del 65 por ciento en Collado Villalba declararon ayer ante el juez que lleva el caso que la chica consintió las relaciones sexuales que mantuvo con ellos por turnos y con otras dos personas.
La víctima sufre un trastorno de la personalidad y del sistema osteoarticular, según fuentes próximas del caso. Los hechos que investiga el Juzgado de Instrucción número 1 de Collado Villalba se produjeron el pasado agosto cuando cuatro jóvenes obligaron supuestamente a la chica a mantener relaciones contra su voluntad, mediante violencia e intimidación.
Tres de ellos la violaron presuntamente en una vivienda donde la encerraron varias horas. El cuarto implicado, bajo la excusa de querer liberarla, la llevó a un descampado y también agredió sexualmente de ella.
En su comparecencia en sede judicial, los hermanos se retractaron de las primeras manifestaciones que realizaron negando haber mantenido un encuentro sexual con la denunciante. En cambio, ayer admitieron que sí tuvieron en un encuentro sexual, pero «consentido» y sin uso de violencia.
«La primera vez negué las relaciones porque me lo dijo mi anterior abogada. Pero ahora quiero contar la verdad», dijo uno de ellos, explicando al magistrado que su cambio de declaración se produce al tener conocimiento de las pruebas genéticas del caso. De igual modo, se pronunció el otro de los procesados.
Según su relato, al que ha tenido acceso Ep, iba caminando con su hermano y otros de los procesados cuando observaron a una pareja discutir. Siguieron su camino hasta un chalet, donde habían quedado para organizar una barbacoa. Al rato, aparecen sus amigos con la chica que anteriormente habían visto discutiendo. «Me sorprendió», agregó.
A la vivienda también acudió la que era su novia, pero se marchó tras verle «borracho». «Escuché a alguien salir del baño y era la chica. Entró en mi habitación y me dijo que no me preocupara. Yo le dije que se fuera, pero ella quería sexo. Le dije que no, pero a la segunda accedí», relató ante el juez.
«No empleé violencia para obligarla a tener relaciones. Estuvimos hablando abajo y la conocí un poco. La vi de buen rollo y riéndose con los chavales», recalcó. Tras la relación, fue a buscar a su novia que se había quedado afuera en el coche. Según su relato, al día siguiente supo que su hermano también había estado con la chica.
En la misma línea, su hermano ha narrado a las partes que la chica se le insinuó en la barbacoa y subieron a la habitación a mantener relaciones sexuales consentidas después de que ella se lo hubiera ofrecido. «En todo momento, fue voluntario. Yo era virgen y ella me desvirgó», aseveró. Su defensa recalcó que los informes forenses «no han objetivado lesiones ni en la superficie corporal ni a nivel genital que permitan afirmar que la reconocida pudiera haber sido objeto de los hechos que se denuncian».
Encerrada durante horas
Según fuentes policiales, la víctima relató que los hechos tuvieron lugar de madrugada, tras ser abordada en la vía pública por varias personas y llevarla a una vivienda de forma engañosa, donde tres varones la obligaron, mediante violencia e intimidación a «mantener relaciones sexuales». La chica mantiene que fue «retenida en una habitación», la cual cerraban desde el exterior para evitar su fuga, por lo que también se les imputa a tres de ellos un delito de detención ilegal.
Posteriormente un cuarto individuo que no había participado en las violaciones dentro de la vivienda, y tras escuchar las súplicas de la víctima, la llevó hasta una gasolinera próxima a la casa donde ocurrieron los hechos iniciales, a un descampado cercano y «también la obligó a mantener relaciones sexuales».
Posteriormente, la víctima logró huir y se pudo personar en el Hospital de Collado Villalba, donde «se llevó a cabo el protocolo para este tipo de situaciones de forma inmediata». Una vez se interpuso la correspondiente denuncia, los Agentes del Equipo de Policía Judicial iniciaron las labores de investigación para la identificación de los cuatro autores.
Para ello, se visionaron las imágenes de todas las cámaras de seguridad de la zona, han realizado reconocimientos fotográficos, y «practicado un minucioso estudio de ADN», lo que les permitió localizar la vivienda donde ocurrieron los hechos, así como la plena identificación de los presuntos autores.
A finales de agosto se procedió a la detención de tres varones por su presunta participación en los hechos, y posteriormente se detuvo al cuarto individuo en la estación de la Avenida de América, cuando regresaba de Santander, ya que había abandonado la localidad de Villalba tras la comisión de los hechos.
Los detenidos son cuatro varones de edades comprendidas entre los 18 y 30 años, tres de ellos son de nacionalidad española y el cuarto es súbdito marroquí, y posee antecedentes por «multitud» de robos, e incluso uno de ellos por violencia de género.
A Fondo
Las Pardo de Vera, las niñas de familia bien, presuntas delincuentes
El exjefe de personal de ADIF apunta a Pardo de Vera por la contratación de las mascarillas
Miranda reconoce que existieron más ofertas, pero que no las valoraron porque pensaban que no cumplirían

El exjefe de personal de ADIF, Michaux Miranda, en el juicio.
El último testigo de la quinta jornada del juicio de las mascarillas deja la pelota en el tejado de Isabel Pardo de Vera. El exdirector de Gestión Personal en ADIF Michaux Miranda ha apuntado a la expresidenta del administrador de infraestructuras ferroviarias. El ex alto cargo ha subrayado este martes en el Supremo que fue ella quien le pidió que llamara a Soluciones de Gestión. El exdirectivo ha reconocido que existieron otras ofertas más económicas, pero que no se valoraron porque pensaban que no cumplirían el contrato. Además, ha subrayado que ya tenían la experiencia positiva de Puertos del Estado, por lo que decidieron contratar con ella.
Miranda ha relatado que buscaron proveedores desde semanas antes de que se publicara la orden ministerial el 26 de marzo de 2020 de forma «insistente y con ahínco», pero que «nos estaba costando» encontrar empresas que suministraran mascarillas de forma inminente. A pesar de que valoraron dos ofertas, decidieron adjudicar la compra a Soluciones de Gestión porque garantizaba el suministro de manera inmediata. Pardo de Vera acudirá este miércoles como testigo para explicar cómo se transmitió la instrucción para adquirir material.
El exjefe de personal de ADIF ha asegurado que el ente público tenía otra oferta de mascarillas sobre la mesa, presentada por una empresa china de tecnología con sede en Granada (Innjoo Technology) dedicada a la venta de teléfonos móviles y tabletas. Sin embargo, tras valorarla, decidieron confiar en la de Soluciones de Gestión y encargarle cinco millones de unidades de mascarillas por 12 millones de euros.
Ofertas más económicas
El antiguo responsable de ADIF, investigado en la Audiencia Nacional, ha explicado que la noche en la que estaban deliberando sobre las ofertas recibieron la información de que el suministrador de Puertos del Estado ya tenía montada la logística para la entrega de las primeras mascarillas. Eso les motivó en confiar en la firma vinculada a Víctor de Aldama, que se enfrenta a siete años de prisión por el atenuante de colaboración. La Fiscalía y las acusaciones populares elevan la petición para Koldo García y José Luis Ábalos a 30 años.
El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, le ha preguntado al testigo si los 2,5 euros por mascarilla que pagaron a Soluciones de Gestión eran habituales en ese momento, a lo que Miranda ha respondido que sí. El exjefe de Recursos Humanos de ADIF ha esgrimido que las empresas que ofertaban por debajo de esa cantidad no solían conseguir entregar la totalidad del pedido. Luzón ha recordado entonces al compareciente que «el Servicio Madrileño de Salud las compró a 1,24 a una empresa española en esas fechas».
«Las mascarillas se entregaron en cinco envíos. Sasemar detectó que había unas mascarillas defectuosas, lo trasladamos a la empresa y las sustituyó», ha apuntado Miranda. El exdirector de Recursos Humanos de ADIF ha señalado que Soluciones de Gestión «cumplió el contrato» y que tenía a las empresas SGS y Bureau Veritas como verificadores del proceso.
El ex alto cargo ha señalado que habló con Koldo García en tres ocasiones en abril de 2020 porque era la persona designada por el Ministerio de Transportes para el reparto de mascarillas: «En la orden venían ya fijadas las cantidades de entrega». Ha explicado que Pardo de Vera, que fue quien le designó para la adquisición de cinco millones de cubrebocas, pero que desconoce los motivos por los que le eligió.

La auditoría de Puente
En un informe reciente, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil vinculó a Pardo de Vera con la trama de las mascarillas. El oficio remitido a la Audiencia Nacional, incluye una serie de mensajes con el propio Miranda, donde este le recuerda que fue ella quien le pasó el teléfono de Íñigo Rotaeche, representante de Soluciones de Gestión. Los investigadores apuntan que la expresidenta de ADIF lo consiguió a través de Koldo García.
Miranda también se ha mostrado este martes muy criticó con la auditoría encargada por el ministro Óscar Puente: «La forma en la que se gestionó deja mucho que desear». El exdirector de Recursos Humanos de ADIF fue cesado de su cargo en agosto de 2024, tras su imputación en la Audiencia Nacional.
